El primero de julio de 1921, bajo la rectoría de José Vasconcelos, inició la vida de la Escuela de Verano.
Además de Vasconcelos, Ezequiel Chávez, Pedro Henríquez Ureña, Julio Torri, Mariano Silva y Aceves y León Sánchez formaron el grupo que fundó la Escuela de Verano, cuyas primeras instalaciones se encontraban en la Escuela Nacional de Altos Estudios de la Universidad Nacional Autónoma de México, en la calle Lic. Primo de Verdad, esquina con Guatemala, en el Centro Histórico, espacio que actualmente alberga al Palacio de la Autonomía.
A lo largo de su historia, la Escuela de Verano tuvo una pléyade de intelectuales, ya sea como directores o como planta docente. Entre las personalidades que han impartido clases en este centro, se encuentran Federico Gamboa, Mariano Azuela, Alfonso Caso, Diego Rivera, Daniel Cossío Villegas, Carlos Pellicer, Francisco Zúñiga, León Felipe, Jaime Torres Bodet, Salvador Novo, Jesús Silva Herzog, Javier Villaurrutia, Rodolfo Usigli, Manuel Toussaint, Francisco de la Garza, Pablo González Casanova, Rosario Castellanos, Antonio Castro Leal, Beatriz de la Fuente, Salvador Elizondo, Julio Torri y Vicente Lombardo Toledano.
El año de 1981 marca formalmente la instauración del Centro de Enseñanza para Extranjeros, a sesenta años de la fundación de la Escuela de Verano.
Desde que inició el CEPE, se dio un paso importante en la labor de la enseñanza del español y la cultura mexicana, debido a que se impulsa la investigación y la conformación de la primera serie de libros de texto: Pido la palabra, enfocada en la enseñanza del español como segunda lengua, elaborada y publicada con el sello editorial del Centro.
Asimismo, se fortalecieron las relaciones con la comunidad chicana por medio de la publicación de artículos que trataban el tema de la relación bilateral entre México y Estados Unidos. En este renglón es importante destacar el trabajo de la Escuela Permanente de Extensión San Antonio.
Por otra parte, destaca especialmente la apertura de nuevas sedes del CEPE, tanto en México como en el extranjero: en mayo de 1992 abre sus puertas el CEPE-Taxco. En 1994 se apertura la Escuela de Extensión en Canadá, con los objetivos de ofrecer cursos permanentes de español y cultura mexicana y establecer nexos académicos con universidades e instituciones culturales canadienses.
En el año 2001 se abre otra sede en Ciudad de México, el Centro Educativo Multidisciplinario Polanco, con el propósito de atender a extranjeros que viven al centro y norte de la ciudad. En 2002, la Escuela de Extensión Chicago inicia sus funciones brindando cursos de español y cultura mexicana a la comunidad hispana radicada en la ciudad. En 2017, las sedes en el extranjero pasan a formar parte de la Coordinación de Relaciones y Asuntos Internacionales (CRAI), dependientes de la Secretaría de Desarrollo Institucional.
Pensar la otredad, la esencia del CEPE
El Centro de Enseñanza para Extranjeros, en sus 105 años, celebra a la comunidad, que es su corazón. Y es justamente la comunidad la que nos invita a reflexionar desde la universidad en la otredad, esa mirada distinta de comprender el mundo, las religiones, el cuerpo y, por supuesto, la lengua y el idioma: el mundo entero, es decir. Caminar por los pasillos y las aulas nos da la oportunidad de cavilar en la diversidad y nos invita a ejercer todos los días la inclusión.
Escuchar diversos idiomas representa también la posibilidad de entender por qué las preguntas distintas de cada uno de nuestros estudiantes se refieren a la diversidad, de cómo nombramos y entendemos la vida y el mundo.
Afuera de las aulas, las experiencias que nos unen a través de las visitas guiadas, de las presentaciones de danza, teatro, literatura y las tantas actividades lúdicas, nos obligan a recordar que las sonrisas y los gestos de amabilidad no requieren de traducción. Asimismo, la comunidad de maestros y maestras del CEPE se enriquece cada vez que un alumno pregunta por qué ser y estar son verbos diferentes y, en cada explicación que respondemos, tenemos que repasar nuestra propia identidad.
105 años después de su fundación, el CEPE mantiene su esencia de enseñar español y cultura mexicana a personas no hispanohablantes, principalmente extranjeros, pero también a mexicanos hablantes de lenguas originarias, además de que este centro ha sido el origen de los proyectos de internacionalización que hoy día son fundamentales para la UNAM y para casi cualquier institución de educación universitaria.

Anel Pérez
Directora del Centro de Enseñanza para Extranjeros
- Anel Pérez
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