Con la mira chueca. La reciente polémica suscitada alrededor de la Secretaría de Educación Pública (SEP), dejó de lado el asunto que realmente importaba poner en la mesa, y que tenía que ver con la mejora de los contenidos de los libros de texto gratuitos que se distribuyen en las primarias y secundarias del país. La discusión acabó por poner en el centro a los personajes que estuvieron involucrados, varios días, en un ir y venir de dichos, suposiciones, argumentos ideológicos y anodinos. La atención se enfocó en los protagonistas de una historia que no aportó, en primera instancia, al debate de ideas en torno al sistema educativo del país. Se fue así una inmejorable oportunidad de retomar y reposicionar una revisión necesaria de esos materiales que hoy aún no han sido del todo asimilados y aceptados. Los funcionarios se van, pero el meollo queda intacto. Valió más, en este caso, el espectáculo mediático, la declaración estridente, que los fundamentos sólidos sobre el aprendizaje de millones de niños en todo el país.
Se acaba. En días pasados, el rector de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), Octavio Pimentel Martínez, rindió su segundo informe de actividades y se encamina a la recta final de su periodo al frente de esta institución. En este último tramo deberá decidir si se apunta como aspirante para el periodo 2027-2030. Todo dependerá del consenso que logre al interior de esta casa de estudios. Por ahora, avanza sin problemas hacia la reelección. El único inconveniente que podría descarrilar sus aspiraciones es el tema financiero que aqueja a este sector. Por lo pronto ya alzó la voz para advertir que la falta de recursos retrasará la apertura de nuevas carreras que se tenían estimadas. De nuevo, vino el reclamo ante la falta de reciprocidad de parte de las autoridades federales, aun cuando las universidades públicas del país se han sujeto a las sugerencias y requerimientos que se les han impuesto, sobre todo en estos últimos años.
Empiezan a medir fuerzas. Justo cuando vienen meses decisivos para el futuro de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), los integrantes del Sindicato de Trabajadores Académicos de esa casa de estudio realizaron un paro de labores de 12 horas, y amenazaron endurecer las acciones de cara al emplazamiento a huelga, ante la escasez de recursos que fueron asignados a la institución. Cierto que los recursos que recibieron, en general, las instituciones de educación superior son insuficientes, tampoco es una garantía que la interrupción de las actividades académicas garantice un incremento en los montos o se asignen fondos extraordinarios. El asunto pasa por la elección del nuevo rector que tendrá que ser designado en mayo. Cristian Eder Carreño López concluye su gestión y es momento para que los grupos que operan dentro de la UABJO comiencen a establecer los parámetros bajo los cuales se moverán en los días por venir.
Buena iniciativa. La Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies), en colaboración con el British Council y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales FLACSO México, presentó esta semana el proyecto denominado “Nutriendo el Ecosistema de Educación Superior Global, conectando la educación transnacional, microcredenciales y sostenibilidad para alianzas escalables entre el Reino Unido y México”. Se trata de una iniciativa que busca vincular la educación superior con los objetivos del desarrollo sostenible y las prioridades de la política pública nacional. Es decir, construir un puente entre todos los sectores, Veremos en los próximos días los detalles de este proyecto para determinar sus verdaderos alcances. Por ahí estuvo Carlos Iván Moreno Arellano, director general de Educación Superior Universitaria e Intercultural, quien sabe del tema y le ha dado puntual seguimiento.
Polémica sin sustento. Allá en el sureste, los integrantes del Sindicato de Trabajadores Administrativos y de Intendencia de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (STAIUJAT) han endurecido sus protestas ante la resolución del juez del Primer Tribunal Laboral, la cual, según los trabajadores, niega el derecho constitucional a la huelga. Veremos si el ofrecimiento hecho por el rector Guillermo Narváez Osorio es suficiente para desactivar este conflicto que podría tener consecuencias más complejas y que afectarían a miles de alumnos. La bola está del lado de los sindicalizados porque ellos saben que no hay recursos para una negociación tan flexible.

Carlos Reyes
Columna Campus: Regla de Tres