El sistema educativo, y en especial la educación superior, enfrentan años de estancamiento debido a una serie de problemas que van más allá del financiamiento.
No puede negarse que las instituciones de educación superior (IES) no han podido desplegar todo su potencial ante la escasez de recursos que las aqueja desde hace varios años.
Aunado a esto, las desigualdades en la asignación del gasto proveniente de los estados es otro de los inconvenientes por los que han tenido que atravesar en este tiempo.
Así lo plantea Lerins Rafael Varela Castro, director del Centro de Investigación en Ciencias Sociales (CICS) de la Universidad Autónoma de Coahuila (UadeC).
En entrevista con Campus, el investigador considera que las universidades públicas del país deben romper con este esquema que las ha frenado desde el punto de vista económico.
Arrancar de nuevo
De acuerdo con Lerins Rafael Varela Castro, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAdeC, la educación superior no ha tenido el avance esperado en los últimos años.
“La educación sufrió un estancamiento en todo sentido, esto debido a la falta de inversión para su crecimiento y desarrollo, porque en las administraciones federales de finales de los noventas y principios de este siglo, no invirtieron para lograr los fines de las instituciones”, comenta.
Al mismo tiempo, puntualiza Varela Castro, quien es responsable del Programa de Estudios de Política y Gobierno de la UAdeC, las desigualdades en el financiamiento proveniente de los tres niveles de gobierno han acentuado las brechas.
“La desigualdad existente en la entrega de los recursos por parte de la federación, así como, la limitante de los estados en el financiamiento hacia las universidades estatales”, subraya el académico.
En ese sentido, enfatiza, más allá de las limitaciones que pudieran enfrentar las instituciones de educación superior, estas de ben contribuir a la solución de los problemas regionales.
Como lo plantea Varela Castro, quien fue Consejero Suplente del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) de Coahuila, esta problemática ha impedido que las instituciones de educación superior puedan acercarse más a la sociedad con la que pueden trabajar de la mano en la construcción de alternativas.
“La fortaleza de la universidad pública es, precisamente, su trabajo cercano a la problemática de sus estados, pero que ha sido limitada por la falta de recursos para crear más cuadro s en investigación, con resultados más cercanos a la sociedad”, plantea.
Asimismo, dice Varela Castro, quien es investigador de tiempo completo, las instituciones de educación superior deben colaborar no solo con el sector productivo, sino con todos los sectores de las comunidades en las que se encuentran ubicadas.
“No como se venía trabajando, solo para el sector productivo, eso permitiría una autonomía mucho más efectiva en su quehacer académico, de investigación, y de la promoción de la cultura”, concluye.
Primeros esbozos
De acuerdo con Lerins Rafael Varela Castro, director del Centro de Investigación en Ciencias Sociales de la UA de C, el apoyo a la ciencia en el país debe ser sostenido y sin diferenciar entre las todas las áreas de investigación.
Detalla que se debe construir un esquema en el que se debe incluir a las ciencias sociales, las humanidades y otros sectores del conocimiento.
“Es importante dejar atrás la idea de que la ciencia solo tiene que ver con la industria y las ingenierías, también están las ciencias sociales y de la salud”, considera Varela Castro, quien fue Jefe del Departamento de Investigación y Postgrado de la UAdeC Unidad Torreón.
En ese sentido, dice el investigador, “ese deberá ser el reto más importante, “implementar en la investigación los objetivos claros para presentar soluciones a las diversas problemáticas que afectan el desarrollo social, el medio ambiente y de la salud”.
Por ello, apunta Varela Castro, quien fue director de Modernización y Mejora Regulatoria de la Contraloría Municipal de Torreón, por ahora, se observa que las actuales autoridades tienen las intenciones de impulsar la ciencia de manera integral.
“Con la creación de la Secretaría de las Humanidades, la Ciencia y la Tecnología, esto permitirá abarcar un mayor campo en las ciencias, así como una mayor capacidad para invertir en ellas”, finaliza.

Carlos Reyes
Columna Campus: Regla de Tres