Ambos nacieron en Baridaguato, Sinaloa. Rubén en 1949 y Héctor Melesio en 1955. Los dos hicieron carreras universitarias, el primero en la Normal Superior de Oaxaca, posteriormente en la UNAM (derecho) y luego posgrados en la Autónoma de Querétaro (maestría) y en la Autónoma de Sinaloa (doctorado). El segundo se tituló como químico, con especialidad en hematología, en la Autónoma de Sinaloa y cursó una maestría en desarrollo humano en una institución privada de Celaya. Los dos ocuparon el cargo de rector de la UAS en diferentes periodos. Rubén de 1993 a 1997 y Héctor Melesio de 2005 a 2009.
Al frente de la rectoría, los dos personajes impulsaron reformas de trascendencia, particularmente sobre las formas de gobierno de la institución. Con Rubén se canceló el método de elección de rector a través de votaciones de académicos y estudiantes, procedimiento vigente de 1977 a 1997. La reforma de Rubén consistió en una elección del Consejo Universitario basada en una terna de aspirantes nominada por la Comisión de Méritos Académicos y Universitarios. Héctor Melesio modificó ligeramente ese mandato, disponiendo que el rector debería ser nombrado por el Consejo Universitario en votación secreta y por cédula de una terna que le presente la Comisión Permanente de Postulación, órgano ante el cual comparecerían los aspirantes, así como los sectores universitarios afines a las posibles candidaturas.
Tanto Rubén como Héctor Melesio optaron por carreras políticas. Rubén fue electo diputado local por el Partido Socialista Unificado de México (PSUM) en 1983-1986. Más tarde senador por la coalición “Juntos Haremos Historia” para el periodo 2018-2021, y finalmente gobernador de su estado, cuyo periodo inició en noviembre de 2021 y debe concluir el último día de 2027, aunque, como es sabido, por las razones conocidas, el 2 de mayo presentó una licencia temporal del cargo. No siempre tuvo Rubén fortuna en su trayectoria política: aspiró a la gubernatura estatal en 1986 por el PSUM y perdió; en 1999 fue candidatado para el mismo cargo por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y otra vez perdió.
Héctor Melesio, por su parte, consiguió triunfar en la elección de 2010 para presidente municipal de Culiacán, representando a una coalición PRI-Nueva Alianza. Ejerció este cargo en 2011 y 2012, año en que se separó de la alcaldía para contender por un puesto en el Senado, representando a la coalición PAN-PRD-Movimiento Ciudadano. En esa contienda obtuvo un resultado negativo, y también fracasó en una segunda candidatura para el Senado, la de 2018, como representante de la misma coalición. En 2012, Héctor Melesio optó por la estrategia de fundar un partido propio, el Partido Sinaloense (PAS), con la aspiración de trascender al gobierno de la entidad. No obstante, para la elección de gobernador de 2021, Héctor Melesio decidió que el PAS apoyara la candidatura de Morena, mediante la cual Rubén fue electo gobernador. A cambio, el PAS obtuvo, en esa elección, cuatro ayuntamientos, treinta y tres regidurías y ocho diputaciones locales.
Gracias al apoyo recibido por el PAS en la contienda de 2021, Rubén decidió incorporar a Héctor Melesio a su gabinete inicial, como titular de la Secretaría de Salud. Dicho cargo, según algunos comentaristas, representaba un posible conflicto de interés al tomar en cuenta que Héctor Melesio era propietario de la cadena de Laboratorios Cuén, los Laboratorios de Análisis Biomédicos de Sinaloa y la empresa de Diagnóstico Nuclear de Culiacán. Otro aspecto de posible fricción con la gestión de Rubén es que Héctor Melesio ejercía un liderazgo fundamental en el PAS al mismo tiempo que influía en decisiones de la rectoría de la UAS. Se criticaba, en particular, el tránsito de exfuncionarios de la UAS y la estructura de organización y cargos del PAS.
La aparente “luna de miel” entre Rubén y Héctor Melesio terminó abruptamente en mayo de 2022, en que el primero decidió separar del cargo al segundo por no haber acatado una instrucción en que el gobernador conminaba a los titulares de las entidades de la administración pública estatal a formular desistimiento de cualquier demanda contra periodistas, fijando un plazo de 48 horas para proceder en el sentido indicado. Héctor Melesio había interpuesto demandas, por daño moral, a dos periodistas: María Teresa Guerra (El Debate) y Luis Enrique Ramírez (Fuentes Fidedignas). Como no acató la instrucción de Rubén, este le envió un oficio que terminaba así: “Ante su contumacia, le comunico mi decisión de removerlo de su cargo de secretario de Salud”.
No terminó ahí la carrera política de Héctor Melesio. Se presentó a las elecciones federales de 2024, representando a la coalición «Fuerza y Corazón por México” (PAN-PRI-PRD) y obtuvo el escaño correspondiente para la LXVI Legislatura del Congreso, cargo que no consiguió ejercer al ser asesinado el 25 de julio de 2024 durante el secuestro de Ismael «El Mayo» Zambada.
Luego de su aprehensión, El Mayo escribió: “Joaquín Guzmán López me pidió que asistiera a una reunión para ayudar a resolver las diferencias entre los líderes políticos de nuestro estado. Conocía una disputa entre Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y Héctor Melesio Cuen Ojeda, ex congresista federal, alcalde de Culiacán y rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), sobre quién debería dirigir esa institución.” Más adelante, la carta incluye la declaración: “A él lo mataron al mismo tiempo y en el mismo lugar donde a mí me secuestraron. Héctor Cuén era un viejo amigo mío y lamento profundamente su muerte.”
Sobre los auténticos motivos que derivaron en el asesinato de Héctor Melesio, prevalecen muchas dudas que no han sido resueltas. ¿Llegarán a saberse? Tal vez o tal vez no. Como dice una melodía del musical Hamilton: “No one else was in the room where it happened”.

Roberto Rodríguez Gómez
- Roberto Rodríguez Gómez
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