🎓 25 años Educación superior en México · Suplemento Campus · Grupo Milenio
Resultados ICGU 2026 Foro Campus: 9 nov · 12:00 h Informe sectorial: 12 nov Registro ICGU 2027: enero Ver más →
Suplemento
CAMPUS M
25 años · educación superior en México
#HoyEnCampus
Cargando últimas noticias…

La Constitución y los retos de la educación

Hay algo más en la educación que competencias y puntuaciones

El artículo de la Constitución que regula el sector educativo se ha transformado al menos en quince ocasiones desde aquel 5 de febrero de 1917 cuando el diputado Francisco Mújica desde la tribuna de Querétaro compartía con la legislatura constituyente: “Señores diputados: estamos ante el momento más solemne de la revolución”.

A pesar de la solemnidad, lo que aquella legislatura carrancista hizo fue suprimir el ministerio de Instrucción Pública, para recargar la tarea educativa a la institución estrella del porfirismo, a la Universidad Nacional. Justamente la primera modificación que se le hace a la Constitución de 1917, se da el 31 de mayo de 1921 para poder reformar el sector educativo y recuperar el ministerio de educación, pero esta vez con carácter federal.

Alrededor de Vasconcelos y de 1921 hay una mística por las misiones educativas; los intelectuales como los maestros se aventuran con ímpetu evangélico. En Washington, al explicar Vasconcelos los objetivos generales de la Secretaría de Educación Pública, expone:

“El error fundamental que se había cometido era no mandar maestros a los distritos rurales. En la actualidad pagamos mejor sueldo a los que prestan sus servicios en las regiones distantes del país, y procuramos enviar allá lo mejor de nuestro personal”.

El gran acierto e impulso que se dio con esa reforma educativa de 1921, tuvo que ver con el sentido de inclusión, equidad y atención a los sectores más vulnerables. Como se sabe, desde que el expresidente Miguel de la Madrid tomó posesión de la investidura presidencial, anunció la descentralización del sector educativo para regresar al esquema original de 1917.

Ante los retos que tenemos en medio de la pandemia, esos retos de pronto los encontramos distantes, hoy día, según la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), hay 189 millones de alumnos sin escuela; de ellos, según la UNESCO, 156 millones son estudiantes de América Latina y se teme que en el mundo 24 millones jamás regresen a la escuela.

Hace unos días se inauguró el foro “Educación, innovación y sustentabilidad para el desarrollo humano integral. Lecciones aprendidas en tiempo de Covid”, organizado por la OEI. La agenda de este organismo internacional subraya tres retos: 1) los aprendizajes perdidos durante la pandemia (entre el 10 y el 30 por ciento); 2) los estudiantes que han abandonado la escuela; y 3) la digitalización de la educación.

En España, por ejemplo, de acuerdo con reportes del periódico El País, están enganchados en las competencias, los aprendizajes prácticos y en mezclar asignaturas para reducir el currículo y todo eso está muy bien, pero hay todavía algo que les hace falta a nuestros sistemas educativos.

Es reciente la incorporación de las habilidades socioemocionales al currículo, pero es un avance. Desde inicios de año el Dalai Lama ha estado dando conferencias vía streaming sobre diversos temas relativos al budismo, en todos ellos, ha hecho hincapié en dos cosas. Primero, la experiencia de la pandemia pone en evidencia la unión de los más de siete mil millones de seres humanos que habitamos en el planeta. Nuestra interrelación y dependencia. Y segundo, los sistemas educativos necesitan voltear a ver lo inmaterial, a las emociones; para estimular la empatía y la compasión.

En ediciones anteriores señalamos como Antonio Caso, desde hace un siglo insistió con claridad sobre la necesidad de recordar a los estudiantes que hay algo superior a la existencia como economía, y es la existencia como desinterés y como caridad.

El decibelio emocional pandémico así lo reclama. El solo hecho de la digitalización educativa obliga a los estudiantes a auto gestionarse, la autogestión no prospera sin el dominio emocional de donde emana la responsabilidad, la dedicación y la constancia. Y por su puesto que en esta hora del mundo bien nos caería un aluvión de bondad, compasión y empatía.

Héctor Martínez Rojas
Periodista especializado en educación superior | Web | + posts
¿Te gustó este artículo?

Recibe contenidos como este cada semana en tu inbox.
Únete a +450 líderes de educación superior que ya leen Campus.

Recibir newsletter →

Sin spam · Solo lo mejor de la educación superior en México

ICGU · Convocatoria abierta
Índice Campus de Gobernanza Universitaria
El primer índice de gobernanza universitaria en México. No es un ranking: es una herramienta de mejora continua.
5
Dimensiones
25
Indicadores
1ª
Edición · Nov 2026
Levantamiento cierra: 11 de septiembre 2026
Participar en el ICGU →
Diagnóstico gratuito y confidencial · Sello Campus
Lo más leído Más Populares