Las instituciones de educación superior deben asumir una postura más decidida para afrontar los rezagos del sector, sobre todo cuando quedan asuntos por resolver.
Aunque en gobiernos anteriores se privilegió elevar el nivel de la educación superior y el posgrado en el país, se dejaron de lado aspectos orientados a la retención de los cuadros científicos y académicos de alto nivel.
Así lo considera María del Carmen de la Peza Casares, investigadora emérita del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conahcyt).
“Una política que fomentó la formación de Investigadores e Investigadoras y la calidad de los posgrados Nacionales, sin embargo, esa política careció de una política de retención de los cuadros de alto nivel formados con recursos nacionales”, dice
En entrevista con Campus, comenta que es momento de reorientar los esfuerzos para alcanzar la independencia científica y tecnológica del país.
“Hacia las necesidades de independencia científica y tecnológica del país y la incidencia del conocimiento en la solución de los problemas prioritarios del país, reconectando a las Universidades con los sectores productivo y estatal”, apunta.
En ese sentido, enfatiza De la Peza Casares, quien es doctora en Filosofía de la Universidad de Loughborough en Reino Unido, la Universidad debe también establecer un vínculo estrecho con la educación básica y media superior para elevar la calidad de la educación.
“Reconectando a la Universidad con las necesidades del país y en el fomento de vocaciones científicas entre las y los niños mexicanos”, señala.
Arrastrar rezagos
Al hablar sobre los problemas o factores que impiden un mejor desarrollo de la educación superior, De la Peza Casares, quien fue directora adjunta de Desarrollo Científico del Conahcyt, comenta que uno de estos rezagos tiene que ver con la deficiencia en la calidad de la Educación Básica y Media Superior.
“Lamentablemente, las y los estudiantes llegan a la universidad con serias deficiencias en lecto-escritura y matemáticas, y en las competencias de estudio necesarias para desempeñarse con éxito en la universidad”, apunta.
Además, comenta, De la Peza Casares, quien es profesora distinguida de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Xochimilco, estas deficiencias, en el mejor de los casos, “se logran subsanar a lo largo de su trayectoria escolar”.
“Sin embargo existe un alto porcentaje de deserción escolar en los primeros años de estudio, sobre todo en las licenciaturas relacionadas a la ciencia, tecnología, ingenierías y matemáticas, que son profesiones muy necesarias para la soberanía científica del país y el desarrollo económico”, plantea.
Sobre ese tema, la investigadora advierte que el sector científico en México enfrenta retos que le han impedido alcanzar esa soberanía tan anhelada.
“México ha formado científicos de muy alto nivel que trabajan para empresas transnacionales que no generan valor para México o no encuentran trabajo digno en México, debido a que no existe oferta de trabajo para ellas y ellos en el sector privado, ni en el sector público”, lamenta.
Por ello, dice De la Peza Casares, quien es miembro fundador de la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación (AMIC), ser requiere de concentrar los esfuerzos para romper esta inercia.
“Se requieren políticas de retención y repatriación de las y los trabajadores, muchos de ellos altamente calificados, con la generación de trabajos con salarios dignos en el país”, señala.
Alternativas viables
En ese sentido, detalla De la Peza Casares, “de acuerdo con una investigación realizada por el doctor Raúl Delgado Wise, México tiene el primer o segundo lugar a nivel mundial en exportación de mano de obra altamente calificada, cuyo destino principal son los Estados Unidos de Norteamérica, con una significativa contribución al Producto Interno Bruto (PIB) de ese país”.
Por ello, asume, el escenario para el sector científico en este año que apenas inició, se vislumbra de manera positiva porque la actual administración ha presentado “un ambicioso programa de impulso a la educación superior pública”.
“Asimismo, una política de Investigación orientada a alcanzar la soberanía científica que contribuya al desarrollo económico del país por medio de la generación de tecnología propia que impida el extractivismo científico y técnico”, explica.
Se trata, dice De la Peza Casares, quien funge como coordinadora del doctorado en Ciencias Sociales de la UAM Xochimilco, de “una política orientada a sustituir las exportaciones de materia prima por exportaciones de productos con valor agregado, realizados con patentes nacionales”.
En suma, puntualiza, se tiene la noción, en el actual gobierno, del desarrollo científico como “una palanca sustantiva para el desarrollo del país”.

Carlos Reyes
Columna Campus: Regla de Tres