Entorno complicado en la UAS, se abre el diálogo en Guadalajara y más del panorma universitario actual
Entorno complejo. El conflicto en la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) no termina por entrar en una etapa de distensión. Pese a los esfuerzos y la disposición mostrada por el rector Jesús Madueña Molina, quien ha sido arropado de buena manera por la comunidad universitaria, el asunto parecem ensombrecerse aún más. La denuncia hecha hace unos días por Madueña Molina, quien asegura que intentaron cumplimentar ordenes de aprehensión en su contra, el pasado 31 de marzo, pone en entredicho la capacidad de diálogo para dejar a un lado las rencillas y las diferencias. Por ello, el rector de la UAS tramitó un amparo para evitar ser víctima de la justicia selectiva que se ha echado a andar para intimidar y presionar al encargado de esta casa de estudios. A pesar de ello, el rector de la UAS mantiene una postura firme en beneficio de la Casa Rosalina.
Un gesto a tiempo. En la Universidad de Guadalajara (UdeG), contrario a lo que se vive en tierras sinaloenses, la postura de las autoridades del gobierno del estado y la institución apunta hacia un momento oportuno para dejar a un lado el distanciamiento. A unos días del fallecimiento del ex rector de la UdeG, Raúl Padilla López, desde el palacio de gobierno de la entidad llegó un llamado al diálogo y dejar de utilizar a la institución con fines políticos. El rector de la UdeG, Ricardo Villanueva Lomelí, celebró esta postura, pero, también advirtió que sin respecto a la autonomía universitaria, la libertad de cátedra o investigación, así como su capacidad de autogobierno, estas declaraciones no tendrán un verdadero eco en la ruta para negociar y trabajar sin descalificaciones por el bien de la educación superior del país.
Por encima de las diferencias. En días pasados, el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue Wiechers, habló muy claro sobre el futuro de la Máxima Casa de Estudios, rumbo a la sucesión que se encuentra cada vez más cerca. El compromiso hecho es respetar y hacer valer la autonomía universitaria, a lo que se deben sumar académicos, investigadores, alumnos, docentes, autoridades y trabajadores. Sin temor a equivocarse, Graue Wiechers asume que el rector que los sustituya saldrá del consenso de las autoridades universitarias y no de las intromisiones de grupos o personajes ajenos a la institución. Y siempre es bien recibido el discurso que privilegia la inteligencia, la prudencia y la firmeza por encima del clima de polarización que mantiene en vilo al país en muchos de los ámbitos de la vida pública. La UNAM debe estar en otro punto de referencias que apueste más a respetar la diversidad de opiniones, y lograr los acuerdos necesarios para el bien de los universitarios.
Lamentable escasez. Como era de esperarse, las autoridades de la UNAM tuvieron que resolver el asunto financiero del Programa de Becas Elisa Acuña, a cuyo rubro el gobierno federal decidió ya no invertir, como quedó establecido en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2023. Luego de una serie de protestas y bloqueos en vialidades de la capital del país, que se registraron esta semana, la universidad aseguró que estos fondos serán cubiertos con recursos propios, de la Fundación UNAM y de diversos donativos. Sobre todo, cuando se trata de prioridades. La UNAM lo tiene muy claro y prefiere buscar alternativas viables en vez de cruzarse de brazos y esperar que el gobierno federal asuma un compromiso más decidido con las instituciones de educación superior del país.
Claridad, ante todo. Esta semana, en algunos medios locales, se recogieron algunas declaraciones del rector de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), Luis Enrique Palafox Maestre, en torno al papel que deben jugar las instituciones de educación superior en el plano político. Con mucha firmeza, Palafox Maestre puntualiza que siempre se busca que las aportaciones de las universidades sean meramente académicas, y mantenerlas alejadas del escenario político. El rector advierte que ello representa un riesgo para las universidades públicas del país, y más cuando se vislumbran tiempos políticos y electorales muy abigarrados e intensos. Y las preferencias personales de los miembros de la comunidad de la UABC deben quedar a un lado para no complicar el devenir académico que tanto esfuerzo les ha costado.
Extender gestión. Como era de esperarse, porque así lo permite la legislación universitaria, el rector de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), Dante Salgado González, buscará la reelección como encargado de esta casa de estudios. Una segunda gestión de cuatro años, respaldado por los logros que ha obtenido esta institución. La convocatoria oficial ya está abierta para que los aspirantes se inscriban en el proceso, sin embargo, una vez que las intenciones de Salgado González son abiertas y públicas, pocos apuestan a que haya algún funcionario o académico que quiera fragmentar la ruta del candidato de unidad que ya perfilan para la UABCS. El próximo 3 de mayo se conocer el nombre del seleccionado, que seguramente será Salgado González.

Carlos Reyes
Columna Campus: Regla de Tres
- Carlos Reyes
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