Cambios legales en la UNAM, un gran paso para el equilibrio de género en El Colegio Nacional y lo más relevante del panorama educativo actual
La reforma que viene. Los cambios legales que se discutirán en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), serán, sin duda, decisivos para el futuro de la educación superior del país. La reforma a la Ley Orgánica de la Máxima Casa de Estudios entraña un reto mayúsculo, y una tentación para aquellos que quieren cambiar el rumbo que ha marcado la institución desde su creación. El rector Leonardo Lomelí Vanegas habla ya de atender las demandas sociales de igualdad, seguridad y participación, sin saber aún, a ciencia cierta, a qué se refiere con ese discurso. Buscan, dijo, una aplicación más democrática de la legislación universitaria. Mucha incertidumbre, innecesaria, desde ahora, por movimientos que pueden resultar más contraproducentes de lo que, al menos hasta ahora, vislumbran las autoridades universitarias.
Más cambios legales. Hablando de legislaciones futuras, el planteamiento de una nueva Ley General de Educación Media Superior, anunciada hace unos días, en un esbozo muy parco apenas de lo que se quiere construir. Se propone la realización de foros nacionales para recoger propuestas. El problema es si esta iniciativa solo trata de legitimar un proceso que ya está listo o que se diseñará sin consultar, precisamente, a quienes saben. Tampoco se sabe mucho y con la precisión debida hacia dónde quieren avanzar, cuando hablan de “establecer una economía moral, conectando la formación educativa con las demandas del mercado laboral”. Si de lo que se trata es de la pertinencia de los programas de estudio, en qué contexto entra ese concepto de economía moral. Muchas interrogantes aún.
Equidad de excelencia. Con la llegada, el próximo 10 de febrero de Silvia Giorguli Saucedo a El Colegio Nacional, esta institución avanza con paso firme hacia el equilibrio de género. Desde aquellos años de 1985 cuando ingresó la primera mujer a este espacio, mucho ha cambiado la dinámica y muchas científicas, académicas e investigadoras han dejado huella en la institución. Nombres como el de la psicóloga María Elena Medina-Mora; la arqueóloga Linda Manzanilla Naim; la lingüista Concepción Company Company; la bióloga Julia Carabias Lillo; la astrónoma Susana Lizano Soberón; la viróloga Susana López Charretón; la compositora Gabriela Ortiz; o la escritora Cristina Rivera Garza, todas han sido y son un ejemplo gracias a su trayectoria y experiencia desde su campo de estudio. Por eso la llegada de otra mujer al colegio es parte fundamental de esta inclusión que se ha dado desde siempre.
Los primeros ajustes. Si el proceso se ajusta a los tiempos que se han dado en ocasiones anteriores, la convocatoria para elegir rector de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) tendría que ser publicada a finales de este mes para que la elección arranque en febrero y en mayo, aproximadamente, ya se tengan los resultados. La gestión de Carlos Eduardo Barrera Díaz entra en su etapa final y seguramente los interesados en sucederlo van a empezar a moverse con mayor fuerza entre todas las escuelas y facultades de la institución. Por ahora los nombres son demasiados, pero habrá que pensar en una figura que mantenga la unidad y la cohesión en la comunidad universitaria. Y lo más pertinente es que sean solo los universitarios quienes elijan la mejor opción.
Con cuidado en la Unison. En la Universidad de Sonora (Unison) se viene el cambio de mando también para este 2025. En el primer trimestre, la actual rectora María Rita Plancarte Martínez deja el cargo y concluye una gestión poco afortunada, sobre todo cuando se trató de defender la autonomía universitaria frente a los cambios legislativos que se gestaron desde el gobierno del estado. El problema es que el cambio de estafeta también podría ser aprovechado por los sindicatos de la universidad para frenar las actividades, ante demandas exorbitantes, fuera de toda realidad presupuestal. Se vislumbra una sucesión agitada que irá tomado forma una vez que se acerquen los plazos que marca la legislación universitaria.

Carlos Reyes
Columna Campus: Regla de Tres