La idea surgió de una pregunta aparentemente sencilla: ¿qué puede darle identidad a una alcaldía? Para Javier López Casarín la respuesta apareció después de mapear el territorio de Álvaro Obregón y descubrir que en él conviven algunas de las principales universidades e instituciones de investigación del país. Sin embargo, ese potencial permanecía disperso.
»Muchos de los rectores ni siquiera se conocían. Se veían como competencia de matrícula académica», recuerda el alcalde.
A partir de ese diagnóstico nació el Clúster Universitario de Alto Nivel, una iniciativa que hoy reúne a 23 instituciones de educación superior, centros de investigación, dependencias públicas y organizaciones internacionales bajo un modelo inspirado en la llamada triple hélice: academia, gobierno y sector productivo colaborando en proyectos comunes.
»La pregunta era muy simple: o nos vemos como competencia o nos vemos como complemento.»
Para el alcalde, el objetivo no es crear una nueva estructura burocrática, sino un espacio donde el conocimiento pueda convertirse en soluciones concretas para problemas públicos.
Una apuesta de 50 años
Más que un programa de gobierno, López Casarín insiste en que el clúster debe convertirse en un proyecto capaz de sobrevivir a cualquier administración.
»Sería muy presuntuoso decir que puedo garantizar que dure 50 años. Lo que sí podemos hacer es construir algo suficientemente sólido para que tenga vida propia.»
La apuesta, explica, parte de una convicción: los países se transforman cuando colocan al conocimiento, la ciencia y la educación en el centro de sus decisiones. Por eso el horizonte temporal no es el de una administración municipal.
»Si pensamos solamente en tres o seis años, vamos a seguir reaccionando. Hay que preguntarnos dónde queremos estar dentro de cincuenta años.»
Las universidades como parte del territorio
Uno de los planteamientos más reiterados durante la conversación es que las instituciones de educación superior no pueden mantenerse desconectadas de los problemas que las rodean.
»Las universidades no pueden seguir siendo islas”, sentencia.
En lugar de competir únicamente por matrícula o prestigio, sostiene, deben convertirse en actores permanentes del desarrollo territorial, compartiendo capacidades de investigación, laboratorios, talento y proyectos.
Desde esa lógica, la alcaldía busca que estudiantes, investigadores y profesores trabajen junto con empresas y autoridades locales en iniciativas de largo plazo que impacten directamente en la comunidad.
Del espacio al agua: los proyectos que buscan dar sentido al clúster
Más que organizar reuniones entre rectores, el clúster pretende construir proyectos compartidos.
Uno de los más visibles es el microsatélite MXAO-1, desarrollado con apoyo de universidades y pensado como una plataforma de observación terrestre para aplicaciones en protección civil, medio ambiente, movilidad o desarrollo urbano.
Para López Casarín, el proyecto busca demostrar que la innovación espacial no debe entenderse como un tema exclusivo de las grandes potencias.
Otro eje es la llamada Fábrica de Agua, una iniciativa que reúne especialistas para estudiar las barrancas y zonas de recarga hídrica de Álvaro Obregón como parte de una estrategia para enfrentar uno de los principales desafíos ambientales de Ciudad de México.
A ello se suman grupos de trabajo sobre salud mental, innovación tecnológica, emprendimiento y desarrollo social.
Innovar también significa asumir riesgos
El alcalde sostiene que uno de los principales obstáculos para la innovación pública es el temor al error.
Por ello propone entender a Álvaro Obregón como un espacio de experimentación.
»Vean a Álvaro Obregón como un laboratorio.»
La idea, explica, consiste en poner a prueba proyectos, evaluarlos, corregirlos y aprender de los resultados, en lugar de esperar soluciones perfectas antes de actuar.
Un modelo que busca atraer al mundo
Aunque el clúster nació con universidades ubicadas en la propia alcaldía, López Casarín afirma que el proyecto ya ha despertado interés internacional. Instituciones como París-Saclay, IE University y el MIT han establecido distintos esquemas de colaboración, mientras otras universidades extranjeras han manifestado interés por integrarse.
Para el alcalde, ese reconocimiento confirma que el proyecto puede convertirse en un nuevo actor dentro de los ecosistemas internacionales de innovación. Más allá de los convenios, insiste en que el verdadero reto será mantener una dinámica permanente de colaboración entre universidades, investigadores, empresas y gobierno.
Indicó que la labor de Pedro Díaz de la Vega, coordinador del Clúster Universitario de Alto Nivel de la Alcaldía Álvaro Obregón, no es únicamente fortalecer la educación superior, sino demostrar que el conocimiento puede convertirse en una política pública capaz de transformar el territorio.
Salvador Medina
Director Editorial Guionista, director y productor con más de 15 años en la industria audiovisual. Productor de Campus TV (Milenio Televisión) por más de una década. Maestría en Guionismo (UCLA). Especialista en storytelling educativo y contenido de alto impacto.
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Vanessa Medina Armienta
Especialista en regulación, educación superior e inteligencia artificial, con más de 25 años de experiencia en el sector público federal mexicano — SHCP, CNBV, SRE y Cámara de Diputados, entre otras instituciones. Es Directora de Campus Consulting, donde acompaña a universidades mexicanas en el diseño e implementación de políticas institucionales de IA responsable. Licenciada en Relaciones Internacionales por la UNAM, Maestra en Relaciones Internacionales por la Universidad de Nottingham, Reino Unido (Beca Chevening) y Maestra en Consultoría Organizacional y de Negocios por ICE México.
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