Magnífica humanidad: el Papa frente a la pantalla/ I
Magnífica humanidad: el Papa frente a la pantalla/ II
«El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán», decía Jesús. Desde hace poco más de cuatro o cinco décadas, el poder mediático se ha concentrado en pocas manos. La cinta México 86 retrata, en Daniel Giménez Cacho, la capitanía mediática del régimen. A ese monopolio de las conciencias es a lo que se refirió el Papa León XIV en su Magnifica Humanitas, pero ahora, exponenciado a través de la inteligencia artificial y los algoritmos.
“En los tiempos que vivimos se está consolidando una cultura del poder, en la que la disponibilidad de medios y la capacidad de dominar tienden a dictar la agenda y los criterios de decisión, relegando el bien común de la humanidad a un segundo plano […] La opinión pública se orienta y acostumbra progresivamente a narrativas mediáticas polarizadas, a menudo amplificadas por algoritmos que valoran el enfrentamiento y la oposición”, se asegura en esta encíclica.
La Magnífica. Lucas 1:53: “a los hambrientos colmó de bienes, a los ricos los envió vacíos”. Versículos atrás: “Quitó de los tronos a los poderosos, y exaltó a los humildes”. La Magnífica es una oración bíblica que emerge del pecho de María. Actualmente, no creo que se trate de desposeer a unos para dotar a otros, pero sí creo en la búsqueda infatigable de la justicia, la equidad y la libertad de los pueblos y las personas.
En México 86, a través de Martín de la Torre, se logra un panorama de los alcances del poder mediático en nuestro país; lo que argumenta León XIV es que, en este momento de llegada de la IA, se le está dando “más poder al poder” a través del refinamiento que posibilitan los algoritmos en las redes sociales.
“La IA entra en estos procesos como factor de aceleración, en un contexto en el que muchas tecnologías son intrínsecamente ambivalentes: lo que nace para proteger puede convertirse rápidamente en ataque, y la frontera entre protección y agresión tiende a difuminarse”.
En México vimos un Televisa Leaks con todo y su “palomar”. Generar discursos, seleccionar vidas y pretender desarrollar personajes de ellas. Marketing 3.0. A través de la doctrina y el pensamiento cristiano de hace más de dos mil años, León XIV reflexiona sobre el particular con precisión, actualidad y pertinencia.
“La revolución digital está modificando la gramática de los conflictos. A la guerra visible se suman formas híbridas: ataques cibernéticos, manipulación de la información, campañas de influencia y automatización de decisiones estratégicas”.
La labranza venidera
El segundo tema de mayor relevancia en la reflexión de la encíclica, además de las libertades del presente, son las libertades del porvenir. Aunado a ello, la conservación del medio ambiente —debido a los distintos efectos del cambio climático— hacen del tema una impronta ineludible.
León XIV recupera el pensamiento del Papa Francisco cuando afirmó que “tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres” no pueden separarse. “En este sentido, vuelven a cobrar protagonismo el destino universal de los bienes, la crítica a un paradigma tecnocrático que pretende reducirlo todo a un objeto de dominio”.
El tema intergeneracional, para nosotros, es fundamental. ¿Qué vamos a dejar? De algún modo, la familia humana, al compartir una casa común, desde el presente tiene una responsabilidad con el porvenir; el mínimo básico, permítase la sinécdoque, es no arruinarles el estanque, guardar (como en Hoppers) el equilibrio del claro. Pero no es suficiente con no devastar el ecosistema.
Es cierto, en el pensamiento europeo, de Marx a Weber, el entorno natural fue excluido de la valoración social. Ha sido en estos años recientes que la preocupación por el ambiente se ha vuelto parte de nuestras consideraciones sociales. Pero, para que las futuras generaciones puedan desarrollar su labranza, también hace falta asegurar la libertad del labrador, de los labradores.
Permítaseme aquí, una vez más, unir lo sacro con lo profano. En Castaneda encontramos el legado del pensamiento tolteca, a través de don Juan Matus, quien aseguraba que “la predilección de los guerreros [es] esta tierra, este mundo; para un guerrero no puede haber un amor más grande”. En Mateo 22, hallamos que amar es cumplir toda la ley.
Siguiendo con don Juan, “un guerrero siempre está alegre porque su amor es inalterable y su ser amado, la tierra, lo abraza y le regala cosas inconcebibles. La tristeza pertenece sólo a esos que odian al mismo ser que les da asilo”.
“La civilización del amor no es una utopía ingenua, sino un proyecto exigente. Consiste —continúa la encíclica— en traducir la caridad en estructuras de justicia, en dar cuerpo institucional a la fraternidad y en considerar al otro —ya sea persona o pueblo— como un aliado necesario para la construcción del bien común”.
Desde la visión de don Juan, el árbol, el insecto y la montaña también son aliados, prójimos, pues. Aquí cerramos las entregas sobre la encíclica Magnifica Humanitas. Los puntos sobre las íes han sido colocados; aun así, queda —sobre el tema— todo por venir.
Colofón: México 2026
Es jueves 11 de junio y hoy se inaugura el Mundial del deporte más bello del mundo. Hace 40 años, en 1986, cuando México fue sede de aquella justa deportiva, nuestro país apenas iba levantándose de una de las peores tragedias nacionales de la historia reciente: el sismo de 1985.
Cuatro décadas después, el turismo internacional que se ha dado cita en nuestro país para apoyar a su selección encontrará —al menos en la Ciudad de México— poderes en pugna a través de la disidencia magisterial. Una confrontación “montada”, ha asegurado nuestra presidenta.
Huelga decirlo, pero no nos lo reservamos. Ningún triunfo de nuestra selección va a resolver el más mínimo problema social, pero, como decía Martín de la Torre, el personaje que interpreta Diego Luna en México 86:
“Yo sé que es una tontería el pinche fútbol, ¿verdad? Veintidós pendejos ahí persiguiendo una pelotita, pero pocas cosas entregan esa pinche alegría, ese momentito de esperanza en el que está abajo, cree que va a ganar […] eso es oro.”
En fin, no sólo de pan vive el hombre. Desde aquí, le deseamos el mayor de los éxitos a nuestro representativo nacional; en la camiseta llevan el estandarte de la historia, la fuerza de un pueblo, la garra del águila al acecho de la gloria. ¡Mucho gol! Un abrazo.

Héctor Martínez Rojas
- Héctor Martínez Rojas
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