Para Silvia Lorena Amaya Llano, el financiamiento adecuado permite a las instituciones generar conocimiento
Las universidades públicas enfrentan este 2024 un año sinuoso en materia presupuestal, tanto a nivel federal como estatal, lo cual complica, esencialmente aspectos fundamentales para su operación, como el pago de nóminas.
Esto restringe la posibilidad de contar con recursos adicionales para fortalecer otras necesidades de carácter académico, como la apertura de más espacios para los jóvenes que quieren acceder a este nivel educativo.
Así lo plantea Silvia Lorena Amaya Llano, rectora de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).
En entrevista con Campus, comenta que el equipamiento y renovación de laboratorios y otras instalaciones, ha resultado afectado también en los últimos años debido a estas limitaciones.
“Son inversiones muy fuertes, que para una universidad difícilmente se pueden dar, siempre tenemos esa limitante”, considera.
Abrir espacios
Para Silvia Lorena Amaya Llano, quien asumió el cargo en enero de este año, las universidades públicas del país tienen el reto y el compromiso de ampliar la oferta educativa.
Esto, con el fin de beneficiar a un mayor número de jóvenes, quienes tienen en las instituciones públicas de enseñanza superior la única opción e acceder a este nivel educativo.
“Al tratarse de una universidad pública, tenemos el reto de ser la opción para aquellos ciudadanos que no cuentan con recursos para utilizar otra opción y entrar de otra forma en el sistema educativo.
“Finalmente, lo que se busca a nivel nacional es que haya un mayor número de personas que puedan ser beneficiadas con el acceso a la educación, ese un compromiso que tenemos”, dice la rectora.
En ese sentido, subraya Amaya Llano, quien es licenciada en Química de Alimentos y maestra en Ciencia y Tecnología delos Alimentos por la UAQ, las universidades públicas están obligadas a ofrecer educación de calidad.
“Que los pares académicos nos retroalimenten para que podamos trabajar en este esquema de mejora continua, y poder, poco a poco, resarcir las diferencias o las áreas de oportunidad que nos induzcan a esta excelencia educativa”, comenta.
Al mismo tiempo, añade la rectora, quien es doctora en Ciencias con especialidad en Materiales por el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), las universidades públicas deben mirar hacia la internacionalización.
“Dar a nuestras y nuestros estudiantes la posibilidad de que puedan ser competitivos, no solo en el ámbito local, sino también internacional, y en ese sentido, el compromiso es, precisamente, buscar alianzas con otros países y abrir las posibilidades de desarrollo de nuestros estudiantes para que tengan mayores herramientas”, enfatiza.
Estrategia y negociación
De acuerdo con la rectora de la UAQ, quien fue directora de la Facultad de Química de la institución, la visión que cada una de las universidades públicas construye se basa en la obtención de recursos necesarios para operar en el día a día, y también para acceder a convocatorias para el desarrollo de investigadores y estudiantes.
“Que les den la posibilidad de generar conocimiento, que también vaya reforzando su reparación; creo que no podemos generalizar que todas las instituciones de educación superior tenemos la misma cantidad de apoyo, tanto federal, como estatal. Hay diferentes escenarios de apoyo.
“Aquí, más que ser combativos, lo que se ha tratado, en el caso de la Autónoma de Querétaro, es hacer hincapié en la necesidad de apoyo que se requiere para operar como una institución de calidad, atendiendo siempre las funciones sustantivas”, comenta.
Se trata, agrega la rectora de sensibilizar a todos los órdenes de gobierno “sobre la importancia que tiene el invertir en educación, cada una encuentra el esquema más apropiado para dar a conocer esta necesidad, y en ese sentido, la Autónoma de Querétaro, en algunos foros sí ha manifestado la importancia que tiene contar con un presupuesto suficiente”.
Un escenario que se replica en el terreno de la ciencia y la investigación, ya que en los últimos años se ha registrado una disminución de los apoyos económicos a través de las convocatorias.
“Es muy importante gestionar recursos que puedan apoyar, de manera paralela, los recursos que pudiéramos tener de manera incipiente en este rubro, hay que trabajar mucho en ese sentido, en apoyar a nuestras y nuestros investigadores”, considera.
“Debe continuar la formación de recursos de alto nivel, la generación de productos académicos, que finalmente están vinculados con esa excelencia educativa, la calidad académica es un producto global, en donde participan la parte de vinculación, de extensión académica, y para eso necesitamos generar esquemas donde podamos completar de manera satisfactoria las necesidades de formación que tenemos”, dice la rectora de la UAQ.
Compromiso indisoluble1
De lo que se trata, detalla Silvia Lorena Amaya Llano, es de ofrecer a los jóvenes mayores posibilidades de formación, vinculación con diferentes entidades, instituciones y empresas para que se enfrente de manera más efectiva al mercado laboral.
“Finalmente la ciencia es ese elemento que nos permite avanzar en el mundo del conocimiento, es muy importante que todos los que estamos involucrados en la educación generemos propuestas que puedan abonar en todas estas áreas”, finaliza la rectora de la UAQ.

Carlos Reyes
Columna Campus: Regla de Tres
- Carlos Reyes
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