El desarrollo científico y tecnológico del país demanda de un esquema sólido de vinculación entre los diferentes sectores inmersos en esta función primordial.
Desde la propia academia, donde surgen las ideas, hasta la sociedad, el gobierno y el sector empresarial, tienen ante sí el reto de canalizar todos sus esfuerzos para consolidar una cadena de vinculación.
Y en ese esquema, las universidades públicas deben jugar un papel central como las principales generadoras del capital humano.
Así lo plantea Rogelio Guillermo Garza Rivera, ex rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
En entrevista con Campus, sostiene que se trata de un modelo que debe ser afianzado y apoyado por todos los sectores que en él intervienen.
“Considero primordial promover el desarrollo científico y tecnológico, con base en un modelo de vinculación industria–sociedad–gobierno–academia, en el que la universidad sea el centro del que surja el capital humano promotor de esta sinergia”, dice.
Garza Rivera, quien es Ingeniero Mecánico Electricista por la UANL, donde también cursó la maestría en Enseñanza de las Ciencias con especialidad en Física, comenta también que hace falta un mayor número de científicos en el país.
“De manera específica, es importante generar un mayor número de plazas para investigadores e investigadoras toda vez que en los últimos años, no se han generado suficientes plazas para cubrir la demanda”, apunta.
Esta problemática, detalla, provoca “incertidumbre laboral porque las y los jóvenes investigadores se encuentran laborando por horas o por contrato”.
Asimismo, comenta el ex rectpr de la UANL, que otro de los asuntos que tienen que ser resueltos tiene que ver con la infraestructura científica que tiene el país.
“La infraestructura científica del país se está haciendo obsoleta y además requiere de actualización y mantenimiento adecuados”, analiza Garza Rivera, quien fue director de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la UANL.
Además, agrega, “es fundamental continuar impulsando la vinculación científica con todo el mundo y el intercambio de investigadores e investigadoras con centros e instituciones de reconocimiento mundial”.
Escenario promisorio
Sobre la situación actual que enfrenta la educación superior del país, Rogelio Guillermo Rivera Garza apunta que este sector de la educación, tanto en México como en el mundo, ha enfrentado, a partir de la pandemia del Covid-19, grandes desafíos.
Esto “ha obligado a las instituciones de educación superior a adaptarse a las circunstancias para seguir cumpliendo su misión educativa, científica y cultural, aunado a un entorno financiero restrictivo”.
En esa línea, apunta Rivera Garza, quien fue director general del Centro de Innovación, Investigación y Desarrollo en Ingeniería y Tecnología (CIIDIT), se ha “impulsado la transformación digital provocando cambios disruptivos en todas las áreas del conocimiento y acelerando el uso de recursos y herramientas digitales en la educación y la investigación”.
Por ello, asume, “es importante destacar que, para consolidar los ajustes y cambios realizados, es necesario continuar con la educación en línea y mixta; implementar laboratorios inmersivos en cursos presenciales que permitan la colaboración entre grupos de trabajo a distancia”.
Al mismo tiempo, dice el ex rectpr de la UANL, se requiere fortalecer “el perfil de los profesores, con habilidades digitales que desarrollen procesos de aprendizaje activo y creativo”.
Se trata, añade, de permitir al estudiante “desarrollar las competencias de innovación y aprendizaje autogestivo y; consolidar procesos que involucren las tecnologías de la información, comunicación, conocimiento y aprendizaje digitales”.
Oportunidad de crecimiento
Garza Rivera, quien también fue secretario general de la UANL, enfatiza que, a pesar de las limitantes, “la ciencia ha avanzado en nuestro país y se han alcanzado metas significativas”.
Por ejemplo, dice, “se han consolidado grupos de investigación en diversas áreas, grupos que se fueron formando con los investigadores que salieron al extranjero en las décadas de los 70s y 80s”.
Asimismo, reconoce el exfuncionario, “la vinculación y los trabajos de investigación multidisciplinarios, con entes tanto nacionales como extranjeros, han impulsado el desarrollo de la ciencia”.
En el otro extremo, considera, existen áreas de oportunidad para seguir avanzando y percibe en ello voluntad y capacidad para enfrentar los retos.
En ese sentido, sostiene Rivera Garza, “un aspecto importante es la creación de la Secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, en este sexenio”.
A final de cuentas, subraya, se trata de una señal clara “de la importancia que se le dará a este sector, sobre todo porque al frente de esta secretaría estará Rosaura Ruíz, una científica destacada y reconocida por la comunidad científica nacional e internacional”.
Adaptarse de nuevo
Por último, Rogelio Guillermo Garza Rivera plantea que “el cambio disruptivo hacia la educación digital y hacia la gratuidad de la educación superior, apuntan hacia un nuevo paradigma de la educación en México”.
Esto obliga a “replantear, qué debemos enseñar y cómo debemos enseñar para impulsar un desarrollo sostenible incluyente, equitativo y justo, para promover la igualdad de oportunidades para todas y todos los mexicanos”.
Bajo esa óptica, Rivera Garza, quien fue distinguido con el grado de Doctor Honoris Causa por el Consejo Iberoamericano, en honor a la Calidad Educativa, en Lima, Perú, comenta que el futuro de la educación superior en nuestro país es alentador.
“Porque las instituciones de educación superior estamos adoptando una actitud más proactiva que reactiva, que nos permite fortalecer nuestra función de agentes generadores de cambio social, tecnológico y científico.
“Para seguir ofreciendo una educación superior integral de calidad que eduque, a lo largo de toda la vida, para transformar y trascender por las aportaciones al bienestar de la humanidad”, finaliza.

Carlos Reyes
Columna Campus: Regla de Tres