🎓 25 años Educación superior en México · Suplemento Campus · Grupo Milenio
Levantamiento en curso ICGU 2026 · El registro sigue abierto · Diagnóstico gratuito y confidencial
Cierre: 30 de agosto 2026
Participar →
Suplemento
CAMPUS M
25 años · educación superior en México
#HoyEnCampus
Cargando últimas noticias…

La Licenciatura en Derecho del ITESO celebra 40 años con visión al futuro

A 40 años de su creación, la Licenciatura en Derecho del ITESO conmemora una trayectoria marcada por la formación jurídica con sentido de justicia, dignidad humana e incidencia social. La celebración también abrió un espacio para reflexionar sobre uno de los grandes desafíos del presente: el impacto de la inteligencia artificial y los retos que plantea al derecho en materia de poder, responsabilidad, propiedad intelectual, guerra y relaciones humanas
El poder se concentra como nunca antes gracias a la IA. ¿A dónde tienen que dirigirse los estudios de derecho en el ITESO luego de cuatro décadas de formación para la dignidad y la justicia?

La Licenciatura en Derecho del ITESO nació en 1986. Quienes formaron parte de las primeras generaciones, como Guillermo Gatt Corona, ex presidente de ITESO, AC, aún recuerdan las clases con el abogado Jesús Bailón Cabrera y los partidos de futbol junto a las “cabañitas”, donde estaban las oficinas de la licenciatura. Cuarenta años después, tanto el campus como el programa académico se han transformado en respuesta a las exigencias de las prácticas jurídicas actuales. Lo que se ha mantenido es la identidad de la licenciatura, que concibe el derecho como una herramienta al servicio de la dignidad humana y la justicia.

Para celebrar las cuatro décadas de trayectoria, el pasado 12 de agosto se llevó a cabo una ceremonia conmemorativa en la Casa ITESO Clavigero. El gusto del recuentro marcó la noche, pues los egresados que compartieron aulas aprovecharon la ocasión para saludarse, extenderse invitaciones para colaborar y recordar los mejores momentos de su etapa universitaria. “Esta celebración es para hacer este recuento histórico, pero también para tener una visión a futuro”, dijo Marysol del Río González, actual coordinadora de Licenciatura en Derecho.

En congruencia con ese compromiso por la evolución, la actividad tuvo un momento para reflexionar sobre el fenómeno tecnológico que dirige la conversación en el presente y lo seguirá haciendo los próximos años: el de la inteligencia artificial (IA) generativa. Pedro Salazar Ugarte, co-coordinador de la Línea de Investigación sobre Derecho e Inteligencia Artificial (LIDIA) en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), guio la discusión mediante una conferencia relacionada con su última publicación, el libro Totalitarismo total.

En esta obra, Salazar sostiene que nunca había existido una acumulación de poder —económico, social y político— tal como en los tiempos de la IA. Desde esa tesis, interroga la capacidad del derecho para poner límites a una herramienta tecnológica con cada vez más autonomía.

“El empuje tecnológico —que va más allá de la inteligencia artificial generativa, pero que tiene en ésta una expresión ejemplar— ha permitido la mayor concentración de poder en manos de unas cuantas personas nunca antes vista y creo que ni siquiera imaginada. La clave está en la manera en la que industrias tecnológicas con ingente poder económico, que también poseen los medios de control ideológico, hacen alianzas con actores políticos”, dice en su libro el jurista.

Los cinco problemas del totalitarismo
Hay cinco temas que Salazar consideró para desarrollar su análisis. El primero es el poder, que en este caso se presenta como un problema porque su acumulación es el valor que guía las regulaciones sobre IA en las dos naciones líderes en su desarrollo. Es decir, Estados Unidos y China se encuentran en una carrera tecnológica tan intensa que han desacreditado cualquier intento de desaceleración para proteger los datos personales, la privacidad y otros derechos.

Luego está el problema de la responsabilidad. “¿A quién le imputamos la responsabilidad por una calamidad que haya sido provocada por una herramienta tecnológica?”, cuestionó el académico. La respuesta no es sencilla, pues ahora que las máquinas pueden tomar decisiones por su cuenta es insuficiente adjudicarles las tragedias a las empresas desarrolladoras, a los programadores o a quienes establecieron los prompts (comandos de texto).

Salazar también hizo referencia a los productos artísticos y culturales que no solo se crean con la IA, sino que están hechos por ella. Por eso, el tercer tema de su análisis es la creatividad y, en términos de derecho, la propiedad intelectual. De acuerdo con los expertos a los que Salazar ha consultado, este fenómeno es una muestra más de que el mercado y la lógica comercial están al centro de las políticas de las industrias culturales.

El último par de problemas son la guerra y el amor. El primero está presente una preocupación del investigador porque asegura que en un conflicto bélico “no hay manera de que un ser humano vaya dando instrucciones a la máquina sobre lo que tiene que hacer, los hechos suceden en cuestión de milisegundos”. Esto lo analiza a partir de sucesos reales, como la captura de Nicolás Maduro en Venezuela por parte del gobierno estadounidense.

Por otro lado, la inquietud sobre el amor se vincula con el “secuestro de las relaciones”, especialmente, aquellas que terminaron a causa de la muerte, pero que la tecnología alarga a cambio de dinero e información personal. “El totalitarismo no tolera el amor porque este genera empatía, solidaridad y cuidado. Eso es absolutamente incomparable con la lógica del poder. […] El secuestro del amor por el algoritmo puede ser la materialización de eso que yo llamo totalitarismo total”, concluyó Salazar.

Conocimiento, ética e incidencia social
En el 40 aniversario de la Licenciatura en Derecho también estuvo presente Alexander Zatyrka Pacheco, SJ, rector del ITESO, quien celebró que la identidad del programa académico este profundamente relacionada con la responsabilidad con las personas. Sin embargo, el camino hasta esta distinción no estuvo libre de obstáculos. El más difícil se presentó al comienzo de su historia, cuando la carrera se inauguró en 1958, pero tuvo que cerrar en 1960 debido a la falta de reconocimiento oficial y a un entorno político hostil.

Pasaron 26 años para que la licenciatura resurgiera. El trabajo sin interrupciones desde entonces ha derivado en la formación de muchos abogados distinguidos, así como en la creación de la Clínica Jurídica Ignacio Ellacuría, SJ; la Clínica Binacional de Migración ITESO-Loyola Institute y el desarrollo de los Proyectos de Aplicación Profesional (PAP). Las tres iniciativas son capítulos de suma importancia en el proyecto educativo de la universidad porque integran competencias profesionales, reflexión ética e incidencia social, aseguró Marcos del Rosario, director del Departamento de Estudios Sociopolíticos y Jurídicos (Dsoj).

Del Rosario también anunció la creación de un fondo de becas para estudiantes de derecho con dificultades económicas, el cual surgirá de la voluntad de los egresados de la licenciatura. Con este tipo de iniciativas esperan extender las celebraciones por muchos años más, pues como mencionó el Rector del ITESO: “el mejor homenaje a quienes iniciaron este proyecto es continuar fortaleciéndolo, innovando, formando nuevas generaciones y manteniendo vivo el espíritu que dio origen a esta licenciatura”.

¿Te gustó este artículo?

Recibe contenidos como este cada semana en tu inbox.
Únete a +450 líderes de educación superior que ya leen Campus.

Recibir newsletter →

Sin spam · Solo lo mejor de la educación superior en México

ICGU · Convocatoria abierta
Índice Campus de Gobernanza Universitaria
El primer índice de gobernanza universitaria en México. No es un ranking: es una herramienta de mejora continua.
5
Dimensiones
25
Indicadores
Edición · Nov 2026
Registro cierra: 30 de agosto 2026
Participar en el ICGU →
Diagnóstico gratuito y confidencial · Sello Campus
Lo más leído Más Populares