De nuevo. Como ocurre siempre en esta institución, la elección para rector en la Universidad Autónoma Benito Juárez (UABJO) concluyó con diferencias ríspidas y desacuerdos. Fieles a la costumbre de los últimos años, los aspirantes perdedores impugnaron el triunfo de Farid Acevedo López. Por eso el llamado a la unidad que hizo una vez que se conocieron los resultados. Porque las protestas, bloqueos y toma de instalaciones no coadyuvan a un entorno que haga a un lado las diferencias. Las reglas en esta casa de estudios son claras y Acevedo López se llevó el triunfo con 53 por ciento de la votación. El respaldo de las autoridades estatales ya lo tiene y seguramente en los próximos días comenzará a diseñar su plan de trabajo y sumará a quienes pongan a la UABJO por encima de intereses personales. Por el bien de la propia comunidad.
Complicado futuro. Una vez concluida la huelga de 24 días en la Universidad Michoacana San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), se retomaron las actividades académicas en la institución, con el fin de recuperar el tiempo perdido. Sin embargo, el entorno al interior todavía no ha dejado de ser riesgoso, frente a la sucesión de la actual rectora. El antecedente que dejó el paro de actividades, convocado por el Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana (SUEUM), va a ser aprovechado por esos grupos que desde ahora quieren ajustar las reglas del juego a conveniencia de algunos de los aspirantes. La rectora Yarabi Ávila González entra en la recta final y hasta ahora ha llamado a la mesura. Sobre todo, a aquellos grupos que ven en el senador Raúl Morón Orozco una de esas voces que busca espacios en la UMSNH.
Alternativa a considerar. Habrá que seguir de cerca la decisión que se tomó en días recientes en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) de aceptar a todos los aspirantes a nivel medio superior y superior en 99 programas académicos que cuentan con espacios suficientes para recibirlos. Por ello, estos estudiantes no realizarán el examen de admisión y pasarán directo. La rectora Lilia Cedillo Ramírez asegura que esta medida se tomó con el análisis de las autoridades universitarias correspondientes. Del total de programas de pase directo, 10 corresponden al nivel medio superior, dos en la capital poblana y ocho en extensiones regionales. En cuanto al nivel superior, 89 opciones profesionales están distribuidas en las cuatro áreas de conocimiento: Ciencias Económico Administrativas, Ciencias Sociales y Humanidades, Ciencias Naturales y de la Salud, e Ingeniería y Ciencias Exactas. Veremos qué resultados tiene esta decisión que parece coherente con la demanda.
Visión a futuro. Otra iniciativa que debe seguirse de manera puntual es la que concretó hace unos días la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Unidad Xochimilco. Se trata de una estrategia para fortalecer la integración, permanencia y bienestar de los alumnos de nuevo ingreso. Un esfuerzo de las autoridades para enfrentar el abandono escolar. Toda bajo el acompañamiento para quienes inician su vida universitaria. Una red de apoyo que, a decir de la rectora María Angélica Buendía Espinosa, busca crear las condiciones necesarias para garantizar el arraigo y la permanencia de los jóvenes en su ruta hacia su formación profesional. Por eso ConTIDgo debe seguirse muy de cerca. Porque, de entrada, para una buena medida para resolver la deserción escolar que ha impactado mucho a la educación superior, sobre todo en los últimos años. Con ese enfoque, Buendia Espinosa ha trazado este esfuerzo.
Sin arreglo. Como lo advertimos hace unas semanas, la huelga en la Universidad de Sonora (Unison) era un asunto que se veía venir. Porque el Sindicato de Trabajadores Académicos (Staus) iba a plantear condiciones salariales fuera del alcance de las autoridades universitarias. El entorno marcado por la hacienda del país determinaba que el aumento sería de cuatro por ciento. Porque no hay más margen de maniobra y eso es lo que se ha fijado en la mayoría de las universidades públicas del país. La rectora Dena María Camarena Gómez ha fijado en ese orden su postura, no por falta de diálogo como lo asumen los inconformes, sino basado en las condiciones presupuestales para 2026. Veremos si los sindicalizados apuestan a que se extienda el conflicto como presión para ver si algunos puntos porcentuales son posibles. Esto, sin contar con las pérdidas económicas que el sector privado estima entre 15 y 20 millones de pesos, sobre todo para los negocios y los sectores que viven del movimiento diario de la Unison.

Carlos Reyes
Columna Campus: Regla de Tres