La agenda de la educación superior pasa por la cobertura, por el uso responsable de la inteligencia artificial y la evaluación de la calidad.
Así lo tiene definido María Angélica Buendía Espinosa, rectora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Unidad Xochimilco.
Pero quizá, dos de los temas más urgentes, desde su perspectiva, son el creciente abandono escolar y el entorno laboral que enfrentan los jóvenes.
En entrevista con Campus, la rectora plantea que, en el asunto de la deserción, la unidad a su cargo ya trabaja en un “programa de atención a nuevo ingreso, un programa más integral, que sea más académico, y por ahí queremos trabajar mucho en lo que es abatir el abandono escolar”.
Aunado a esto, dice, el uso de la inteligencia artificial se ha posicionado últimamente en la mesa de debate de todas las instituciones de educación superior.
“Tenemos otro tema en la agenda, que es la inteligencia artificial, con todo lo que tiene que ver con esta reflexión ética, responsable, la implementación de cursos que pueden apoyar ciertos procesos en la docencia, en la investigación; son muchos retos, pero creo que tenemos que hablar, sí, de la responsabilidad, del uso ético.
“Los resultados de la encuesta de IA revelan que casi el 80 por ciento la usa en educación superior; el 80 por ciento de los estudiantes encuestados, que no son pocos, tenemos una agenda pendiente y pronto, por parte de la unidad, vamos a trabajar en el uso de la IA, ya no nos podemos negar”, comenta.
Acercar el mundo laboral
Otro de los asuntos que percibe Buendía Espinosa, quien fue secretaria de la misma unidad en la gestión anterior, es la falta de acercamiento de los jóvenes con las oportunidades de trabajo.
“Hay un tema importante, que es la vinculación con el mundo del trabajo y toda esta tendencia a la microcredencialización, como la gran apuesta que va a resolver el tema laboral de los jóvenes.
“Creo que tiene su potencial, pero no necesariamente debe ser la gran apuesta para resolver el problema del vínculo educación-trabajo, que pasa por otras vías, por otras rutas”, detalla.
En ese sentido, la rectora de la UAM Xochimilco enfatiza que el escenario es complejo porque existe un problema de precarización del empleo, pero no es una problemática exclusiva de las universidades.
“La universidad forma, ¿Qué tiene que hacer la universidad? corroborar que lo que hace en términos de formación responda a las habilidades y capacidades que tienen que desarrollar las y los jóvenes, que pasan por el manejo de tecnologías, de comunicación, de autoaprendizaje, el uso de otro idioma.
“Pero, aun así, no necesariamente los jóvenes obtienen un buen trabajo, y si hablamos del posgrado, tenemos aquí una gran cantidad de personas bien formadas, tanto en México como en otros países y enfrentan una batalla muy fuerte por el empleo”, considera.
En ese orden, dice, los jóvenes enfrentan también la contracción del mercado laboral en el ámbito gubernamental, ya que este sector ya no absorbe a la misma cantidad de egresados que en otros años.
“Y por otro lado, vemos esta tendencia a promover el emprendimiento; el autoempleo también es una realidad que creo que nos está cuestionando y tenemos que considerar. Ahora, se habla de que la microcredencialización puede llegar a potenciar el empleo, pero no hay datos aún de esta efectividad.
“Ese vínculo entre formación y trabajo no es claro, como no lo fue cuando se decía que la evaluación y la acreditación de los programas es para fortalecer a los profesionistas; tampoco hubo claridad y datos que nos dijeran que las empresas contratan más a los egresados que vienen de un programa acreditado que a los que no”, enfatiza.
Reorientar el rumbo
Para la rectora de la UAM Xochimilco, todo este escenario es parte de los dilemas a los que se enfrenta la educación superior en los últimos años.
De acuerdo con Buendía Espinosa, quien cuenta con un doctorado en Ciencias Sociales en esta unidad, se trata de discutir y cuestionar aquello que puede mejorar y potenciarse en este nivel educativo.
“Hay que tratar de sumarse, pero al mismo tiempo cuestionar y repensar cómo vamos a apoyar a los jóvenes que se forman en nuestras instituciones”, resalta.
En ese sentido, añade la rectora, hay otros temas como la evaluación, la acreditación y la cobertura, donde las instituciones de educación superior públicas pueden aportar ideas, planteamientos y alternativas que les permitan tener resultados mucho más sólidos de los que hasta ahora han logrado.

Carlos Reyes
Columna Campus: Regla de Tres