La Ciencia de Datos es un área del conocimiento que incluye diferentes disciplinas, como matemáticas, probabilidad, estadística, seguridad de la información, programación, sistemas de información, entre otras.
Por ello, hoy por hoy, “es uno de los principales motores del desarrollo tecnológico porque permite recopilar información y analizarla para generar conocimiento, definir estrategias y tomar decisiones”.
Eso permite generar innovación y desarrollo económico, sostiene Andrés Tortolero Baena, coordinador de Ingeniería en Ciencia de Datos en el Departamento de Estudios de Ingeniería, en la Universidad Iberoamericana (UIA).
En entrevista con Campus, detalla que esta área del conocimiento transforma datos en “conocimiento útil e impulsa la innovación tecnológica, mediante el uso y desarrollo de nuevas tecnologías, como la Inteligencia Artificial, la automatización o el IoT”.
Esto permite, agrega, “competir globalmente y optimiza recursos tanto públicos como privados”.
En ese sentido, dice el académico, “un país que domina datos puede innovar más rápido, toma mejores decisiones y genera industrias de alto valor”.
Mejores decisiones
De acuerdo con Andrés Tortolero Baena, quien estudió la maestría en Sistemas Estratégicos de Información en la Universidad de Cardiff, en Gales, la Ciencia de Datos cambia “la forma de decidir, ya que permite tomar decisiones informadas, basadas en evidencias, en lugar de tomarlas basadas en la intuición.
“Además, la ciencia de datos se puede aplicar básicamente en cualquier industria u organización: bancaria, finanzas, salud, farmacéutica, automotriz, ventas y mercadotecnia, deportiva, logística, hospitalidad, etcétera”, dice.
Asimismo, plantea Tortolero Baena: “en el sector privado permite hacer predicción de ventas y demanda de productos y servicios, optimización de precios, segmentación de clientes, automatización de procesos, mejorar el servicio a clientes, etcétera”.
Al mismo tiempo, en el sector público, “permite desarrollar políticas públicas basadas en datos, análisis de seguridad y crimen, optimización del transporte, sistemas de salud más eficientes, etcétera.
“Lo anterior permite tener como resultado menos incertidumbre, mayor eficiencia y un mejor uso de los recursos”, sostiene el investigador.
Abrir terreno
Sobre las ventajas que tiene para el país insertarse en estas nuevas áreas del conocimiento, Tortolero Baena, quien es miembro del </>Institute of Electrical and Electronics Engineering desde 1999, argumenta que se trata de factores que pueden considerarse estratégicos.
Dentro de las ventajas económicas, plantea que “permite la generación de nuevas industrias, conocidas como startups, IA, fintech, biotech, edutech, etcétera.
“De la misma manera, permite también la generación de empleos altamente especializados y bien remunerados, así como también la atracción de inversión extranjera”, señala.
En cuanto a las virtudes sociales que tiene la ciencia de datos, Tortolero Baena destaca que “el desarrollo de estas nuevas tecnologías permite desarrollar mejores servicios públicos, así como también permite la reducción de desigualdad mediante el desarrollo y la implementación de políticas más precisas”.
Asimismo, respecto a las ventajas tecnológicas, “permite desarrollar una independencia tecnológica, así como el desarrollo de innovación propia, lo que favorece al desarrollo en general de un país.
“En conclusión, los datos son considerados ‘el nuevo petróleo’, es decir, se convierten en el nuevo recurso estratégico que puede tener un país”, apunta.
A largo plazo
Al hablar del futuro de la ciencia de datos, en medio de un mundo dominado por las innovaciones tecnológicas, Tortolero Baena, quien recibió en 2023 la medalla Ernesto Meneses Morales al Mérito Universitario por la UIA, dice que esta se encuentra en constante desarrollo y, más allá de desaparecer, está evolucionando y va a expandirse.
“¿Cuáles son las tendencias clave en este proceso? La integración con inteligencia artificial generativa, la automatización del análisis (AutoML), el uso de la ciencia de datos en tiempo real (streaming data), la implementación de una mayor democratización (más personas usando datos sin ser expertas), etcétera.
“Ciertamente, en donde hay mucho que trabajar es en la ética, en el uso de la información y en la privacidad y regulación de datos”, advierte.
Sin embargo, agrega Tortolero Baena, “desde diferentes frentes, a nivel nacional, se ha estado trabajando en ese aspecto para poder llegar al desarrollo de una política eficiente que regule estos aspectos en el uso de la información.
“En un futuro cercano, seguramente todas las profesiones usarán datos y la Ciencia de Datos será una habilidad transversal necesaria en todas las actividades, quizá no en la misma profundidad de conocimiento, pero sí en su uso y aplicación”, detalla.
Alcances reales
Respecto al resto de las áreas del conocimiento que puede impactar la ciencia de datos, Andrés Tortolero Baena, quien ha diseñado, integrado y desarrollado diversos sistemas de información, de /i>hardware y software en diferentes aplicaciones, comenta que no se trata de una disciplina aislada.
“Es un área de conocimiento que abarca varias disciplinas, es decir, es interdisciplinaria por naturaleza.
“En cuanto a la ciencia y tecnología, la Ciencia de Datos impacta directamente en el desarrollo y aplicación de la Inteligencia Artificial, la Robótica, la Bioinformática, las Telecomunicaciones, entre otras disciplinas.
“En cuanto a la salud, impacta en el diagnóstico asistido, la aplicación de la medicina personalizada, la predicción de enfermedades, etcétera”, comenta.
Asimismo, añade: “en la industria deportiva, permite realizar análisis de rendimiento de los deportistas para llevar un seguimiento puntual para la prevención de lesiones.
“También nos ayuda analizar la información que se genera durante los juegos o actividades de los diferentes deportes, lo que permite generar estadísticas y mejorar el desempeño de los jugadores o de los competidores, cambiar estrategias”, enfatiza.
Además, “en el área de los negocios, las finanzas y la economía ha permitido desarrollar las nuevas industrias financieras (fintech), la evolución del marketing digital y del comercio electrónico, así como también el comportamiento de diferentes instrumentos económicos para predecir su comportamiento y generar valor.
“En cuanto al medio ambiente, permite monitorear el cambio climático, llevar una gestión óptima de recursos naturales para ayudar al desarrollo de la población y a la predicción y prevención de desastres naturales”, subraya.
Incluso, finaliza Baena Tortolero, en la educación, “permite desarrollar metodologías y políticas de aprendizaje personalizado, así como también puede ayudar a desarrollar una analítica educativa, que permita predecir comportamiento de estudiantes para ayudarlos en casos de deserción escolar”.

Carlos Reyes
Columna Campus: Regla de Tres