La Universidad Iberoamericana (IBERO) Ciudad de México, a través del Departamento de Derecho, puso en marcha el Observatorio IBERO sobre el Sistema de Justicia, iniciativa que responde desde la academia al nuevo panorama político y judicial de nuestro país.
Durante el lanzamiento, Luis Arriaga Valenzuela, S.J., Rector de la IBERO, afirmó que la aplicación de la Reforma Judicial pone en riesgo algunos de los pilares esenciales del Estado de derecho y altera profunda y peligrosamente el sistema de justicia mexicano, pues la legitimidad del Poder Judicial no puede provenir sólo de las urnas.
“Una persona juzgadora elegida por votos pierde el resguardo necesario frente a las presiones políticas. Y pierde, también, la legitimidad que otorga la formación técnica, la trayectoria ética y la independencia frente a los otros dos poderes. La reforma judicial y los poderes judiciales son demasiado relevantes como para que queden sólo en manos de los políticos”, advirtió.
Indicó que las elecciones judiciales abren la puerta a un nuevo tiempo de incertidumbre si quienes acuden a tribunales se enfrentan con funcionarios que atienden más a los humores de las urnas que a la solidez argumental de sus fallos, por lo que el sistema de justicia se vuelve impredecible e inseguro.
Señaló que las candidaturas apuestan mayoritariamente a congraciarse con estructuras clientelares para que se beneficien de la movilización de electores durante la jornada de junio o seducir a votantes a partir de videos frívolos en redes sociales en los que todas las personas aspirantes ofertan honestidad, lo que es un “triste espectáculo que confirma los peores temores sobre la reforma”.
Durante el evento, Ricardo Ortega Soriano, Director del Departamento de Derecho, indicó que el observatorio impulsará un seminario permanente para discutir los distintos aspectos jurídicos que se vean afectados por la Reforma Judicial en la práctica cotidiana y revisará las asignaturas y los contenidos temáticos que habrán de cambiarse con su implementación en la enseñanza.
El académico anotó que la Reforma Judicial impactará de manera importante muchas de las dinámicas de la abogacía, por lo que una de las razones fundamentales en la construcción y en la ingeniería del Observatorio presentado la semana pasada tiene que ver con la enseñanza del Derecho y la manera en cómo se imparte en nuestra Universidad.
Dijo que la Reforma Judicial ha significado una enorme sacudida a la labor que desempeñan abogadas y abogados, pues se vive una crisis sin precedentes en el ejercicio de la profesión, que ha ocasionado incertidumbre, temor, preocupación y ansiedad, no solo entre quienes se dedican al Derecho, sino en diferentes espacios.
La Reforma Judicial no puede pasar de noche en una escuela de Derecho; profesoras y profesores no pueden acudir al aula como si no hubiera pasado nada. El impacto de la reforma en la profesión tiene un efecto como nunca hemos visto. A las escuelas de derecho nos corresponde poner manos a la obra y entender qué aspectos de los procesos de enseñanza habrá que cambiar.
«A las y los estudiantes, los invitó a estar muy cerca del Observatorio IBERO sobre el Sistema de Justicia, los momentos de crisis ofrecen grandes oportunidades para la imaginación y exigen contar con las y los mejores abogados para la sociedad con la entereza para defender los derechos humanos y la democracia. La iniciativa se alimenta de la esperanza y se orienta a la acción. Hagamos que sea un faro que nos ilumine en medio de la niebla y nos permita alcanzar la justicia que queremos y la justicia que necesitamos», concluyó.