El Director de Investigación y Posgrado de la Universidad Autónoma de Coahuila (UadeC) lamenta que en México la ciencia es tratada como una actividad extraaacadémica, en vez de existir programas científicos o vocacionales integrados formalemente en la educación de niños y de jóvenes
Para enfrentar los desafíos inherentes al desarrollo sostenible y económico, es fundamental que tanto los gobiernos, como los ciudadanos, entiendan el lenguaje de la ciencia.
Se trata de contar con el mismo enfoque para colocarla como prioridad y “alfabetizarse” científicamente; entender el mismo idioma, y en ese reto, el papel de la educación superior es fundamental.
Así lo sostiene, en entrevista con Campus, Cristóbal Noé Aguilar González, Director de Investigación y Posgrado de la Universidad Autónoma de Coahuila (UadeC).
De acuerdo con Aguilar González, quien cuenta con estudios de doctorado en Biotecnología en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), los científicos deben comprender también los problemas que enfrentan los responsables de la política educativa.
Y en ese entorno, “esforzarse por hacer que los resultados de su investigación sean relevantes y comprensibles para la sociedad”.
Labor profunda
Para Cristóbal Noé Aguilar González, quien recientemente fue reconocido como unos de los biólogos más destacados, por el sitio Research.com, (un informe de los principales investigadores en las disciplinas de Biología y Bioquímica, a través de un estudio exhaustivo de 166 mil 880 documentos científicos de varias fuentes de datos bibliométricos), los desafíos actuales son muy complejos y demandan la intervención del quehacer científico.
“Atraviesan los límites tradicionales de las disciplinas y se extienden a lo largo del ciclo de vida de la innovación, desde la investigación hasta el desarrollo del conocimiento y su aplicación”, dice.
Por eso, añade el investigador, “la ciencia, la tecnología y la innovación deben impulsar la formación de profesionistas con estas capacidades”.
En ese sentido, considera, “la educación es un factor crucial para promover la movilidad social y la igualdad de oportunidades. Ofrece a los individuos la oportunidad de desarrollar sus habilidades y alcanzar méritos a través de la adquisición de conocimientos y habilidades”.
A decir de Aguilar González, quien es profesor e investigador de la Facultad de Ciencias Químicas de la UAdeC, “la ciencia es la actividad humana de esfuerzo colectivo. La ciencia genera soluciones para la vida cotidiana y nos ayuda a responder a los grandes misterios del universo.
“En otras palabras, la ciencia es uno de los canales más importantes del conocimiento. Tiene un papel específico, así como una variedad de funciones para el beneficio de nuestra sociedad: crear nuevos conocimientos, mejorar la educación y aumentar la calidad de nuestras vidas”, comenta.
Al mismo tiempo, “contribuye a garantizar una vida más larga y saludable, monitorea nuestra salud, proporciona medicamentos para curar nuestras enfermedades, alivia dolores y molestias, nos ayuda a proporcionar agua para nuestras necesidades básicas, incluida nuestra alimentación, proporciona energía y hace que la vida sea más divertida, incluidos los deportes, la música, el entretenimiento y la última tecnología de comunicación”.
Lamentablemente, asegura el especialista, quien en 2008 recibió el Premio Nacional de la Sociedad Mexicana de Biotecnología y Bioingeniería, y dos años después el Premio Nacional de Investigación de la Academia Mexicana de Ciencias, en México no existe un programa científico o vocacional de investigación formalmente integrado en la educación de niños y de jóvenes.
“Por lo tanto, se trata como si fuese una actividad extraaacadémica, complementaria, de un día o de una semana. No existe un programa formalmente establecido en la educación básica que promueva la creatividad ni que fomente el ingenio.
“En México existen actividades para niños y jóvenes, incluso algunas organizaciones estatales y federales impulsan la ciencia de forma con un poco mayor de compromiso, pero mientras sea voluntaria la participación de ellos, careceremos de una sociedad bien preparada con capacidades de resolución de problemas en todos sus miembros”, enfatiza.
odelo contra la desigualdad
Cristóbal Noé Aguilar González, quien fue Presidente de la Sociedad Mexicana de Biotecnología y Bioingeniería de 2014 a 2016, las nuevas corrientes científicas a nivel global apuntan hacia la resolución de las desigualdades en el planeta.
“El cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU ha sido determinante en reorientar las agendas de política científica en muchos países, tal como ocurre en nuestro país, a tal grado que se tiene una nueva ley de humanidades, ciencia, tecnología e innovación”, apunta.
Sin embargo, reconoce que, tanto la educación superior como la ciencia, primero deben enfrentar factores socioeconómicos, creencias religiosas, localización rural/urbana, factores culturales y de origen étnico, e incluso aspectos de género que impiden una mayor equidad.
“La educación de calidad es una necesidad y un derecho fundamental y no puede pasarse por alto. La reducción de la desigualdad en la educación puede abordarse de dos maneras. El primero es el enfoque de arriba hacia abajo, mediante el cual se realizan cambios en las políticas y la gestión para abordar las desigualdades existentes en el sistema.
“El segundo enfoque de abajo hacia arriba, mediante el cual los maestros hacen algo dentro de sus límites para ayudar a los estudiantes en el extremo corto. Los maestros tienen que reconocer y reconocer cómo existe desigualdad en el sistema y sus aulas”, comenta.
Por ello, añade, el Director de Investigación y Posgrado de la UadeC, si bien los maestros deben enseñar y proporcionar facilidades, de acuerdo con las necesidades de cada alumno, también deben comprender que los estudiantes no tienen un punto de partida igual.
“Para garantizar que todos tengan la oportunidad de una educación de calidad, se debe hacer un esfuerzo adicional por parte del maestro para abordar las necesidades adicionales que las familias desfavorecidas y sus hijos traen al aula.
Marcar la ruta
En ese sentido, detalla, Aguilar González, cuyo trabajo se enfoca en ciencia de los alimentos, bioquímica, fermentación, fermentación en estado sólido, es necesario impulsar programas que permitan mayores opciones para cerrar las brechas educativas.
“El proporcionar libros a familias de bajos ingresos, facilitar el acceso de las personas a recursos gratuitos, construyendo programas de tiempo más flexible, el gobierno debe desarrollar más proyectos y recursos importantes, acceso a recursos y tutores de alfabetización, cerrar la brecha digital, entre otros”, puntualiza.
Por ello, la mejor estrategia para reducir las desigualdades en el sistema educativo, es, entre otras cosas, el desarrollo de “más proyectos orientados a abatir dicha desigualdad”.
También, finaliza el especialista, quien ha liderado más de 45 proyectos de investigación, incluidos varios proyectos de investigación internacionales, el gobierno “también debe invertir más recursos financieros en formación y capacitación del personal docente, acceso a recursos y tutores de alfabetización, cerrar la brecha digital, entre otros”.
Hoja de Ruta
Nombre: Cristóbal Noé Aguilar González
Cargo: Director de Investigación y Posgrado de la Universidad Autónoma de Coahuila (UadeC)
Experiencia: Fue Presidente de la Sociedad Mexicana de Biotecnología y Bioingeniería
Trayectoria: Ha liderado más de 45 proyectos de investigación

Carlos Reyes
Columna Campus: Regla de Tres
- Carlos Reyes
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