A nivel mundial existe un aumento en el porcentaje de población mayor a 60 años, por lo que garantizar que los sistemas de salud y de asistencia social estén preparados para afrontarlo, es uno de los principales retos. Para entender parte de ese fenómeno, el Cinvestav y la Academia Nacional de Medicina de México organizaron la Primera Jornada de Investigación sobre la Biología del Envejecimiento.
Dicho evento reunió tanto a estudiantes como a investigadoras e investigadores del Centro de Investigación sobre el Envejecimiento del Cinvestav (CIE) y comisionados provenientes de institutos nacionales de salud, como el de Ciencias Médicas y Nutrición, el de Medicina Genómica, el de Neurología y Neurocirugía, así como la Universidad Nacional Autónoma de México, quienes impartieron ponencias sobre sus avances en el estudio del envejecimiento.
En la inauguración, Janet Murbartián Aguilar, Secretaria de Planeación del Cinvestav, habló sobre la necesidad de avanzar hacia una vejez digna y con una mejor calidad de vida, destacando que para conseguir este objetivo es indispensable contar con una base científica que permita comprender los mecanismos involucrados en el envejecimiento para, a partir de ese conocimiento, proponer estrategias y terapias que contribuyan al bienestar de las personas mayores.
La jornada, cuyo objetivo fue fortalecer el intercambio de conocimientos y la colaboración científica en torno al envejecimiento, fue coordinada por Leopoldo Santos Argumedo, adscrito al Departamento de Biomedicina Molecular del Cinvestav, quien destacó la relevancia de generar espacios de encuentro para impulsar la investigación sobre procesos biológicos asociados a la vejez.
Como parte del programa, Diego Ricardo Félix Grijalva, investigador del Departamento de Biología Celular y el primer encargado del CIE, presentó un panorama general sobre el envejecimiento y explicó que, aunque la esperanza de vida y los años de bienestar han aumentado de manera sostenida, estos últimos no han crecido al mismo ritmo. Esta diferencia genera una brecha entre longevidad y bienestar. “No basta con prolongar la vida, sino asegurar que los años adicionales se experimenten con salud, autonomía y calidad”, enfatizó.
Este escenario, señaló, plantea la necesidad de fortalecer la coordinación entre los sectores académico, social y gubernamental para generar acciones que permitan transitar hacia un envejecimiento funcional y saludable.
En este contexto, Félix Grijalva presentó la génesis del CIE, cuyo origen se remonta a mediados de la década pasada, con el propósito de generar conocimiento sobre los mecanismos que intervienen en el envejecimiento y contribuir al desarrollo de soluciones que tengan impacto en la salud humana; a través de proyectos que se organizan en tres ejes temáticos: mecanismos celulares y moleculares, enfermedades vinculadas, y la relación entre envejecimiento y sociedad.
En tanto, Claudia González Espinosa, titular del Cinvestav Sede Sur, habló sobre la senescencia del sistema inmune innato y envejecimiento inflamatorio, mientras que Mónica Lamas Gregori, coordinadora del CIE, entabló la aproximación molecular al estudio de la retina dañada y envejecida.
Durante dos días se abordaron temas que iban desde la neurofisiología del cerebro envejecido, inmunología, aspectos moleculares del dolor, enfermedades asociadas al envejecimiento, estrategias contra el deterioro de la masa muscular, hasta el desarrollo de tratamientos farmacológicos.