El conocimiento es patrimonio común, por lo tanto, el acceso al mismo a través de la ciencia no debería particularizarse o privatizarse, afirmó el secretario general ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior de la República Mexicana (Anuies), Luis González Placencia, al participar en el Foro Transición a la Ciencia Abierta en el Senado de la República.
González Placencia señaló que hoy tenemos la certeza de que cada vez más científicos coinciden en que colaborar resulta mucho más eficaz que competir y hacerlo en ambientes cerrados, lo que implica mantener el conocimiento ajeno a la posibilidad de resolver problemas que son comunes e importantes.
El secretario general ejecutivo de la Anuies, expresó que «como derecho humano la ciencia formaría parte de los derechos sociales y, por lo tanto, tarde o temprano tendría que estar sujeta a las famosísimas cuatro A’s para el acceso a los derechos humanos: Asequibilidad, Accesibilidad, Aceptable y Adaptable», para que cualquier persona sin ningún tipo de discriminación, barrera física o intelectual pueda tener acceso al conocimiento.
Agregó que la ciencia abierta genera una serie de ventajas, incentiva la conciencia colectiva y tiene varios beneficios, acelera la investigación, optimiza la inversión, permite la reutilización de datos, promueve la inclusión y el intercambio de conocimientos, combate la desinformación y contribuye a la democratización del conocimiento.
Ciencia abierta, responsabilidad ineludible
Durante el Foro, organizado por el Senado de la República, la Anuies y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la presidenta de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación del Senado, Susana Harp Iturribarría, dio la bienvenida y explicó los retos y desafíos de la Ciencia en nuestro país.
En su oportunidad, José Antonio de los Reyes Heredia, rector de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), comentó que en un país que lucha por la equidad y el derecho a la educación, la ciencia abierta es una responsabilidad ineludible y la UAM lo entiende así, como parte de la esencia institucional.