El próximo 18 de agosto se presentarán las memorias del proceso legislativo que derivó en las leyes de desaparición y de declaración de ausencia en Jalisco, camino en el que el CUDJ del Iteso acompañó de cerca a las familias que buscan a sus desaparecidos en el estado
En México en general, y en los estados en particular, pasa con frecuencia que los legisladores preparan sus iniciativas sin voltear a ver a los ciudadanos —pese a que, al menos en teoría, los representan—. Sin embargo, hay ocasiones en que, gracias a la voluntad y el empeño de la sociedad civil, las y los legisladores se sientan a trabajar con ellos, lo que resulta en leyes más cercanas a las necesidades de las personas. Tal es el caso de la Ley de Personas Desaparecidas del Estado de Jalisco y la Ley para la Declaración Especial de Ausencia por Desaparición de Personas del Estado de Jalisco, aprobadas en febrero de 2021, y las que el papel de las familias y los colectivos de búsqueda fue determinante. De todo esto queda constancia en las memorias recopiladas por el Centro Universitario por la Dignidad y la Justicia (CUDJ) Francisco Suárez, SJ, del Iteso.
Alejandra Cartagena López, integrante del CUDJ, explica que este trabajo legislativo comenzó tarde, pues Jalisco llevaba dos años de retraso en la creación y armonización de sus leyes para alinearse con la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas. Cuando por fin se decidió poner manos a la obra, se partió de una certeza: “No se puede crear una ley tan importante sin las familias, porque el resultado final tiene impacto en la búsqueda”, explica.
La académica relata cómo se realizaron diferentes mesas de trabajo en el
Foro de Reflexión y Propuestas sobre las Desapariciones de Personas en Jalisco, efectuado en el Iteso en enero de 2020, en el que las jornadas se intercalaron con el trabajo que se estaba realizando en el Congreso de Jalisco. Todas las acciones, dice Cartagena López, tenían el objetivo de “presentar una ley que estuviera consultada y trabajada desde las familias, con los colectivos y con los expertos”. Cuenta también que en las mesas de trabajo se revisó artículo por artículo la iniciativa de ley presentada por el gobernador Enrique Alfaro, con la intención de alinearla con la ley general, con los tratados internacionales firmados por México y, lo más importante, con la experiencia de las familias que buscan a sus desaparecidos.
Para Cartagena, la importancia del material preparado por el CUDJ, como parte del trabajo de colaboración que realiza con Red DH, radica en que documenta cómo es posible trabajar de manera conjunta desde el gobierno, la sociedad civil y la academia. Y es que, muchas veces, la sociedad y el congreso se encuentran distanciados porque, dice, “no se ha entendido la importancia de trabajar juntos. Este material documenta el proceso de cómo construir desde todas las partes”.
Las memorias recopilan en orden cronológico las acciones que se siguieron para llegar a la aprobación de la ley, desde el día en que los colectivos bloquearon el congreso para evitar que se autorizara una ley que no los había tomado en cuenta, y hasta la aprobación definitiva. El objetivo es que el documento se distribuya entre las instituciones del Sistema Universitario Jesuita (SUJ) para que la experiencia pueda replicarse en cualquier lugar. “Nos interesa que estos documentos no se queden aquí, sino que se distribuyan para que se repliquen los procesos, no sólo en materia de desaparición, sino en cualquier iniciativa. Queremos replicar las acciones positivas, porque sólo así vamos a poder avanzar”.
El documento que compila las memorias de esta experiencia legislativa se presentará el próximo 18 de agosto a las 10:00 horas, en el Salón Legisladoras del Congreso del Estado de Jalisco.