¿Cuánto aprendizaje se ha perdido en educación?

La pandemia afectó la matrícula universitaria, pero queda pendiente evaluar otros aspectos

Las calificaciones recibidas en diferentes instituciones no son equivalentes y, por lo tanto, no permiten comparaciones.

Mucho se ha especulado sobre los efectos negativos que provocó la pandemia del covid-19 en el ámbito educativo. Particularmente, se ha comentado públicamente sobre dos tipos de impacto: una reducción en la matrícula escolar y una pérdida en el aprendizaje de los estudiantes. La reducción en la matrícula escolar es fácil de medir, ya que la información se encuentra disponible en los registros escolares de la educación obligatoria (F911) y en los registros escolares de cada una de las instituciones de educación superior del país. Igualmente, el Inegi tiene información útil al respecto.

Algo distinto sucede con el aprendizaje de los estudiantes, ya que no existen registros nacionales escolares estandarizados —y por lo tanto comparables— sobre lo que han aprendido en estos últimos años. Como bien sabemos, las calificaciones que asignan los docentes a sus alumnos no son equivalentes entre una institución educativa y otra, que dependen del criterio de cada docente y quien toma en cuenta el tipo de escuela y contexto sociocultural de los estudiantes. Por ello, no representa el mismo aprendizaje una calificación de 8 en matemáticas en un colegio de baja marginación que uno que atiende a poblaciones vulnerables.

Para poder conocer el nivel de aprendizaje de los estudiantes es necesario realizar estudios estandarizados diseñados con este propósito, como es el caso de PISA, TIMSS, LLECE o PLANEA; los tres primeros coordinados por organismos internacionales, mientras que el último diseñado por el extinto Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y, ahora, a cargo de la Mejoredu. Por desgracia, no parece que haya tenido ninguna importancia para la Secretaría de Educación Pública (SEP) conocer el impacto real de la pandemia —y si la tiene no ha dado a conocer ningún indicador—, por lo que hasta ahora no sabemos cuáles son los niveles de aprovechamiento escolar de los estudiantes de los distintos niveles educativos y si éstos se han deteriorado debido a la pandemia.

En ausencia de dichos estudios, una alternativa para abordar el tema es comparar los resultados de los exámenes de ingreso a las instituciones de educación media superior y superior antes, durante y después de la pandemia. Esto es posible siempre que las evaluaciones sean las mismas, que cumplan con los criterios de validez y confiabilidad correspondientes y que se hayan administrado de manera presencial y supervisada. Afortunadamente, algunas universidades que utilizan el Examen de Competencias Básicas (Excoba) mantuvieron el formato de evaluación presencial (con las medidas sanitarias correspondientes). Si comparamos los resultados de los procesos de admisión de 2019, 2020, 2021 y 2022 podremos estimar para algunas universidades públicas si los niveles de competencias escolares de sus aspirantes han cambiado durante los últimos cuatro años (tres de ellos de pandemia).

En esta comparación, hay que destacar cuatro características del Excoba: 1) evalúa los aprendizajes básicos que adquieren los estudiantes durante toda su escolaridad, desde los últimos grados de primaria hasta los primeros de bachillerato, 2) evalúa las competencias que se marcan en los planes y programas de estudio, 3) se administra y se califica por medios computarizados y 4) utiliza 180 preguntas de respuesta construida (lo que la hace más auténtica).

Análisis y posibles causas

A continuación, se presentan los resultados del Excoba de una universidad pública estatal (cuyo nombre se omite por motivos de confidencialidad) en los procesos de ingreso del nivel licenciatura 2019, 2020, 2021 y 2022. El total de estudiantes evaluados, respectivamente, rondan en los 12 400, 12 000, 10 700 y 9 500. En el mismo orden, el porcentaje de respuestas correctas fue de 53.8, 55.1, 54.9 y 54.2. Si desagregamos estos resultados para cada una de las 14 áreas de conocimiento que conforman las distintas versiones del examen, encontramos resultados muy semejantes. Por ejemplo, para el área de español el porcentaje de aciertos fue de 70.6, 71.9, 69.2 y 72.3; para matemáticas, 57.9, 60.1, 60.1 y 58.0; para ciencias naturales, 62.4, 63.3, 63.2 y 62.3, y; para ciencias sociales, 57.7, 59.2, 59.8 y 58.7. Como se puede apreciar, no hay diferencias de un año a otro que muestren algún cambio significativo en el aprendizaje de los cerca de 45 mil estudiantes evaluados.

Para confirmar estos resultados, se analizó el ingreso al bachillerato de la misma universidad, así como los de ingreso a la licenciatura de otra universidad pública estatal (con un número de aspirantes ligeramente mayor) en sus procesos de admisión 2020, 2021 y 2022. Los resultados obtenidos confirman que no hay cambios significativos en el aprendizaje de los estudiantes en sus procesos de ingreso. ¿Pero cómo explicar estos resultados, cuando hay una idea generalizada de que, en la mayoría de los países, el aprendizaje de los estudiantes se ha deteriorado en todos los niveles educativos? Se pueden ofrecer cinco hipótesis plausibles:

Hipótesis 1. El nivel de aprendizaje de los estudiantes de un país es sumamente estable y muy difícil de alterar, ya que no depende exclusivamente de lo que ocurra en la escuela.

Hipótesis 2. El decremento en la matrícula durante la pandemia pudo haber expulsado a los estudiantes de menores niveles de aprovechamiento escolar que, de haberse evaluado en los dos últimos años, habrían impactado negativamente en el promedio de calificaciones.

Hipótesis 3. Las competencias escolares evaluadas por el Excoba se adquieren durante toda la educación obligatoria del estudiante, no solo en los últimos grados escolares, por lo que no se pierden en un periodo corto de tiempo.

Hipótesis 4. Los alumnos que llegan a la educación superior universitaria pertenecen a deciles de ingreso altos. Es posible que éstos hayan tenido menor afectación en la pandemia que los de menores ingresos, ya que provienen de hogares que disponen de más medios para aprender en casa.

Hipótesis 5. No ha pasado suficiente tiempo para poder valorar el verdadero impacto en el aprendizaje de los estudiantes que aspiran a ingresar a una universidad, por lo que en un futuro mediato se podrá evaluar este efecto de mejor manera.

Con la información que disponemos, sabemos que la pandemia impactó negativamente la matrícula universitaria, pero por ahora no tenemos evidencia de que bajó el nivel de aprendizaje de sus aspirantes. Se deberán hacer otros estudios y con otros instrumentos para verificar estos resultados. Las prueba PISA y Planea podrán arrojar más información al respecto, sobre todo porque son representativas de todo el espectro sociocultural de México.

Sobre la firma
Presidente del Consejo Directivo de Métrica Educativa, A. C. | Web

1 comentario en «¿Cuánto aprendizaje se ha perdido en educación?»

  1. Excelente comentario, Eduardo. Todas las hipótesis son plausibles. Pero la 2 puede tener una importancia grande: El número de estudiantes evaluados en 2019 fue de 12,400 y en 2022 de 9500, casi 3 mil estudiantes menos. ¿Será que corresponden al sector con menos aprovechamiento escolar y, tal vez, menor nivel socioeconómico?

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