Las relaciones entre el arte contemporáneo y las prácticas cívicas constituyen hoy día una de las experiencias más sui generis e impactantes cuando hablamos de reclamos democráticos a nivel global. A esta correspondencia atiende la exposición colectiva Estados de confinamiento. El arte relacional de Luis Manuel Otero Alcántara, organizada por la Coordinación General de Difusión de la Universidad Autónoma Metropolitana y abierta al público en la Galería Metropolitana, uno de sus recintos expositivos.
A partir del cruce de poéticas disidentes y lenguajes visuales, esta muestra reflexiona sobre el confinamiento como una arbitrariedad gubernamental que excede por mucho los límites del castigo físico, interpelándonos con la premisa de que el encierro no se reduce únicamente a la privación del cuerpo en una celda o habitáculo determinado, sino que opera como una estrategia estatal orientada a mutilar la libertad de pensamiento en sus dimensiones cívica, sociopolítica y simbólica. Frente a esto, las obras reunidas revelan los dispositivos de silenciamiento y los mecanismos reprobatorios causados por los autoritarismos, dejando en claro de nuevo el papel del arte como una herramienta política irrenunciable a la hora de defender las libertades y los derechos de los seres humanos.
El planteamiento curatorial y museográfico de la exposición pone a dialogar la praxis creativa, colaborativa y crítica de Anyelo Troya, Camila Lobón, Carlos Martiel, Celia Irina González, Coco Fusco, Fabiola Rayas Chávez, Hamlet Lavastida, Katherine Bisquet, Nonardo Perea, Raychel Carrión y Sandra Ceballos, con la obra y emplazamientos performáticos del artista y exprisionero de conciencia —nombrado así por Amnistía Internacional desde 2021— Luis Manuel Otero Alcántara.
La estética relacional, plantea el pensador Nicolas Bourriaud, entiende la obra de arte como un estado de encuentro: como un intersticio sociopolítico en el que tienen lugar la co-creación e intercambio de vínculos entre artista y público. En sus palabras dentro del catálogo, la Dra. Yissel Arce Padrón, Coordinadora General de Difusión de la UAM, subraya que en la producción artística de Otero Alcántara dicho carácter relacional se radicaliza: “sus acciones producen encuentros allí donde el totalitarismo intenta imponer aislamiento; generan presencia colectiva allí donde se busca administrar la invisibilidad. Así, el arte relacional se desplaza hacia una forma de intervención crítica capaz de convertir la vulnerabilidad corporal en potencia común”.
Fiel al compromiso de la Universidad Autónoma Metropolitana en cuanto a desplazar los paradigmas tradicionales del arte poniendo a prueba sus límites dentro del entorno social y en cuanto a promover la diversidad del ejercicio crítico, Estados de confinamiento ha extendido su presupuesto curatorial más allá del artefacto que habita el cubo blanco y ha convocado a investigadores, académicos, periodistas, activistas y colaboradores de organizaciones como Artículo 19, Amnistía Internacional y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, para debatir de forma pública en torno a las violaciones a los derechos humanos en el ámbito social y en el campo de la cultura. Un programa interdisciplinario cuyo doble objetivo consiste en amplificar la institución educativa en tanto ágora del disenso y consolidar la gestión cultural como un territorio emancipatorio; ambos aspectos indispensables para la articulación de una vida sociopolítica plural.
La exposición Estados de confinamiento permanecerá abierta al público en la Galería Metropolitana hasta el 29 de julio, día en que tendrá lugar su clausura durante la Noche de Museos.
Henry Eric Hernández
Subdirector de Artes Visuales | Galería Metropolitana | Coordinación General de Difusión
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