Reconocen su labor contra la violencia de género
En México “vivimos un momento de emergencia y grave crisis en relación con el respeto a los derechos humanos de las mujeres y las niñas, pero también pasamos por una etapa en la que las mujeres han roto el silencio y salimos cada vez más a las calles para luchar y manifestar nuestro hartazgo y rechazo a las distintas expresiones de violencia de las que somos objeto”, afirmó Socorro Damián Escobar, quien obtuvo la Medalla Emilio Krieger Vázquez.
Con esta presea, la Asociación Nacional de Abogados Democráticos reconoce su labor como defensora del derecho de mujeres y niñas a una vida libre de violencia, en respuesta a la postulación en este sentido presentada por la Red Internacional de Feministas del Mundo Académico (RIFEMA).
En entrevista, la responsable de la Unidad de Acción para la Prevención y Erradicación de la Violencia de Género, la Inclusión con Equidad y el Respeto a las Diversidades (Unigénero) de la sede Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) sostuvo que esta distinción significa un logro, “no sólo para mí como abogada, sino a todas aquellas que desde distintas trincheras están evidenciando las desigualdades estructurales que persisten en diversos espacios, incluido el universitario”.
La galardonada agradeció la iniciativa de RIFEMA –integrada por una mayoría de catedráticas de distintas escuelas nacionales y extranjeras– al destacar su participación en los procesos de diseño y reforma de protocolos de atención en instancias de educación superior cuya aprobación e implementación efectiva es urgente.
En el sector “vivimos una situación de violencia generalizada y una demanda por parte de las estudiantes por que existan mecanismos efectivos para resolver y sancionarla”. En el país, antes de la pandemia se expresaron grupos y colectivas –por ejemplo, de las facultades de Filosofía y Letras y de Economía; preparatorias y Colegios de Ciencias y Humanidades de la UNAM– que exigían un alto al acoso y al hostigamiento sexual pero, sobre todo, denunciaron que a pesar de los instrumentos habidos, no se aplicaban sanciones a los agresores o imperaba cierta discrecionalidad en esto.
“Creo que hubo un antes y un después en las movilizaciones de mujeres, sobre todo a partir del indignante feminicidio de Lesvy Berlín Rivera Osorio en Ciudad Universitaria, porque a partir de ese año, 2017, empezaron a surgir por todos lados organizaciones, sobre todo de alumnas que demandaban espacios libres de violencia en las universidades”.
Además se realizaron tomas, paros y manifestaciones en distintos planteles solicitando terminar con la simulación y la impunidad, así como hacer efectivo el acceso a la justicia de las víctimas de ese flagelo y, aunque la pandemia del COVID-19 complicó que la lucha se sostuviera, muchos de los cambios que se gestaron –los registrados a la legislación y la creación de unidades de género– fueron gracias a las protestas de mujeres organizadas.
En la UAM –a la que la licenciada Damián Escobar se sumó en 2019 en la Unidad Iztapalapa como asesora de la comisión encargada de diseñar y aprobar un dictamen, que después pasó al Consejo Académico– surgió la Unigénero el 14 de febrero del año siguiente, desarrollando “un trabajo muy comprometido” para lograr un protocolo que incluyera a las personas LGBTTTIQ, quienes también se ven violentadas
- Redacción Campus
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