La ciencia, la tecnología y la innovación son elementos clave para el bienestar de las sociedades modernas, ya que los utiliza para sobreponerse y transformar el entorno natural.
Pero esta transformación alcanza también el ámbito social y económico de esas sociedades, en el que se desenvuelven a diario todos los que la integran.
Así lo plantea Gabriela Guadalupe Hinojosa Palafox, investigadora del Centro de Investigación en Ciencias de la Universidad Autónoma de Morelos (UAEMor).
En entrevista con Campus, habla también de la reestructuración que requiere el sistema educativo para insertar la ciencia en los niveles básicos para generar un mayor impacto.
Hinojosa Palafox, quien es Doctora en Ciencias por el Instituto de Matemáticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), comenta que la ciencia en el país enfrenta una serie de desafíos que debe afrontar.
“Podemos afirmar que nuestro futuro estará marcado por el avance en ciencia, tecnología e innovación; actualmente, la ciencia en México enfrenta desafíos significativos, el principal en mi opinión, es la falta de inversión en materia de ciencia, tecnología e innovación”, señala.
Advierte que, de acuerdo con datos del Banco Mundial (BM), en 2010, México gastó 0.49 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en investigación y desarrollo, mientras que para 2020, este gasto se redujo a 0.30 pro ciento.
“Este recorte impacta directamente en el desarrollo de proyectos y la construcción y mantenimiento de la infraestructura científica y tecnológica del país, así como a la atención a problemas nacionales”, comenta.
Abrir puertas
Para Gabriela Guadalupe Hinojosa Palafox, quien pertenece desde 2005 al Sistema Nacional de Investigadores (SNI), es fundamental insistir en que el quehacer científico puede contribuir a resolver los desafíos que enfrenta el país, “en materia de salud, educación, uso sustentable de recursos naturales, inclusión, mejoramiento de la calidad de vida, entre otros”.
En esa ruta, agrega la investigadora, un aspecto fundamental es “la necesidad de incrementar la formación de recursos humanos a nivel posgrado tanto en programas nacionales como en el extranjero, y posteriormente asegurar que estos recursos humanos se puedan insertar en el mercado laboral nacional, ya sea público, académico o privado”, enfatiza.
Asimismo, agrega Hinojosa Palafox, “es indispensable establecer un programa para incentivar la formación de vocaciones científicas en los niños, las niñas, y las y los jóvenes”.
Además, detalla la especialista, quien fue directora del Centro de Investigaciones en Ciencias de la UEMor de 2016 a 2024, otro de los retos centrales que enfrenta el sistema científico mexicano es la vinculación con los sectores productivos.
“Es deseable, que se desarrollen proyectos de ciencia, tecnología e innovación, desde los sectores productivos y que éstos participen en el financiamiento de los mismos”, comenta.
Al mismo tiempo, considera que se debe “acercar la ciencia a la sociedad mexicana de forma gradual para que conozca y valore la investigación científica y sus aportes”.
Cambiar la óptica
En ese sentido, plantea la investigadora, de acuerdo con un estudio presentado por el entonces Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Historia (Inegi), en encuestas realizadas en el 2017 y 2018 a la población, se detectó que, del total de encuestados, más de 70 por ciento confía más en la fe que en la ciencia para resolver sus problemas cotidianos.
“Esta declaración es relevante por la credibilidad que tienen los argumentos científicos para la elaboración y formulación de políticas públicas”, comenta.
Asimismo, “se obtuvo que 45.8 por ciento cree que los científicos pueden ser peligrosos por sus conocimientos, de ahí la importancia de acercar la comunidad científica a la sociedad”.
Hinojosa Palafox, quien fue Secretaria Académica de la Facultad de Ciencias de la UAEMor, considera que, “un punto fundamental para la consolidación del sistema científico es el desarrollo de una estrategia para el fortalecimiento y expansión de la planta científica nacional en todas las áreas, y poder realizar el relevo generacional”.
Renovar la planta académica
Al hablar de la educación superior del país, Hinojosa Palafox, quien es integrante de la Academia de Ciencias de Morelos, apunta que un problema central es la insuficiencia presupuestal de las instituciones públicas de educación superior con respecto al aumento de la matrícula.
“Esto ha llevado a la, prácticamente, nula creación de nuevas plazas, lo que en muchos casos obstaculiza la actualización de los programas educativos incorporando las nuevas tendencias”, comenta.
Además, detalla, esto se suma al “escaso equipamiento de los laboratorios en buen estado, lo que genera un desfase entre las competencias que adquiere el estudiante, con respecto a las necesidades de los sectores productivos”.
Por ello, propone la investigadora, se deben realizar “estudios de estructura organizacional con la finalidad de optimizar y disminuir, en la medida de lo posible, los recursos destinados a la parte administrativas de las Instituciones.
“Y generar un programa que permita que la planta académica se renueve realizando de manera eficaz el relevo generacional”, explica.
Asimismo, “se requiere una restructuración del sistema educativo mexicano que permita que la ciencia se enseñe desde educación básica, de manera divertida y en contexto, para que el niño y la niña desarrollen el razonamiento lógico desde edades tempranas.
“Incentivar la participación de las niñas y adolescentes en las carreras STEAM, acrónimo de ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas, con la finalidad de reducir la brecha de género”, enfatiza.
Y en todo ese esquema, propone, Hinojosa Palafox, las instituciones de educación pueden y deben coadyuvar en la solución de la problemática del sector educativo que es multifactorial.
“Pero ello requiere políticas de estado que brinden las condiciones para la realización de cualquier acción en esta dirección”, finaliza.

Carlos Reyes
- Carlos Reyes
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