Presentan libro que aborda la evolución del máximo tribunal desde el Porfiriato con la participación del miembro de El Colegio Nacional
Con el objetivo de promover la cultura jurídica, José Ramón Cossío Díaz, ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y miembro de El Colegio Nacional, coordinó la mesa de diálogo «La Suprema en la Revolución” donde se discutió el libro La Suprema Corte en la Revolución.
En entrevista para Campus, Cossío Díaz refirió al libro, coescrito con Omar Hernández Salgado, como “un arco que empieza poco antes del final del Porfiriato”.
La mecánica del Porfiriato se había agotado, no tenía buenos canales de resolución de conflicto, más allá de la desigualdad, explica el miembro del Colegio Nacional desde 2014. Consecuentemente había mucha presión sobre la Suprema Corte.
“Estás por una parte hablando de la Corte, un órgano que tiene que resolver mucho problemas de orden jurídico y, por otro lado, tienes un proceso revolucionario en marcha. La tensión que se genera entre la corte frente a los procesos que se están dando en el país, sin duda es una de las partes más interesantes. Por supuesto también, en ese tiempo, la Corte, sus ministros, cómo se comportaron. Y después cómo la revolución triunfante percibió a estos ministros y la actuación de la justicia”.
Cossío Díaz recuerda que la Corte estuvo muy cerca del Presidente Díaz, luego de León de la Barra, luego de Madero pero, en un acto muy vergonzoso, en 1913, los ministros aceptaron a Venustiano Carranza como usurpador. Ahí vino un proceso acumulado de crítica a lo que ya se había dado sobre la corte, explica.
Desde ese momento, las sesiones de la Corte comenzaron a ser públicas, algo inverosímil hasta nuestros días. Era tal la desconfianza, que se establecieron sesiones públicas como hasta la actualidad, recuerda el doctor por la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid.
“Si uno se fija en lo que había en las Constitución de 1857 y 1917, no son cambios estructurales muy grandes, hay que decirlo. Un primer cambio importante es el modo de designación de los ministros. Dos, creo que hubo una crítica social muy importante hacia los ministros y pienso que muchos de ellos se percataron que su papel histórico había sido muy deficiente”.
Asimismo, Cossío Díaz recuerda que para 1900, los hermanos Flores Magón publican el periódico Regeneración, que no se trataba de un periódico anarquista o político pero que denunciaba las graves condiciones que se estaban presentando en la impartición de justicia.
Y es que en el Porfiriato le pasaron a la Corte varias cosas, ahonda. En primer lugar, el proceso de modernización fue tan intenso que no se pudieron generar los mecanismos de solución a la dinámica social, política, económica y cultural que se estaba generando. En segundo lugar, nunca existió la intención de separar a las élites porfiristas de las élites jurídicas.
Consecuentemente, las personas veían que eran lo mismo. Ese proceso de agotamiento se fue dando. Se dieron muchos cambios, particularmente para evitar que se llenara de amparos la Suprema Corte pero todo esto ue gravitando sobre ella.
“Cuando Huerta usurpa el poder y escribe a todos los gobernadores anunciando su ascenso al poder y les pide su patriotismo, la Corte, en una condición muy vergonzosa, convoca a una sesión y, cuando llegan los ministros, ya hay un documento redactado por tres de ellos reconociendo plenamente al nuevo presidente”.
Posteriormente, Carranza se levanta como gobernado de Coahuila, iniciando la Revolución para posteriormente establecerse el Plan de Guadalupe donde se firma que se desconocerá a todos los poderes que aceptaron al usurpador.
“La Corte entonces queda en una situación en vilo. México se queda sin Suprema Corte de 1914 a 1917. El movimiento revolucionario de Carranza y Obregón primero, y de Villa y Zapata posteriormente, se dan distintos mecanismos de actuación judicial”.
Repercusiones en la actualidad
El ministro en retiro considera que continúa un déficit de acceso a la justicia por parte de muchas personas, la oferta que hay de justicia sigue siendo baja, muchas personas ni siquiera saben que pueden acceder a ella y cuando lo hacen, les va mal, creo que es una de las grandes preocupaciones.
“Desde entonces a la actualidad han sucedido muchas cosas, algunas buenas, desde luego pero, al mismo tiempo, muchas de estas demandas empiezan a encontrar formas diferentes de resolución por el avance de la delincuencia organizado, porque se han roto algunos mecanismos de mediación.”
Sobre los recientes ataques a la Suprema Corte de Justicia, Cossío Díaz refiere que quienes están convencidos que el actual proyecto de gobierno va a sacar a México de la situación en la que se encuentra, van a seguir creyendo que sólo ellos tienen la solución a estos fenómenos. Quienes no lo ven así, nunca lo vieron, o se han decepcionado del presidente López Obrador, empiezan a percibir que la Suprema Corte es un medio de resolución de conflictos y que estos ataques que ha tenido el presidente hacia ellos pueden ser formas de controlar, restringir o minimizar a la Corte y a los tribunales, manifiesta.
El libro La Suprema Corte en la Revolución (Instituto de Investigaciones Históricas-UNAM, 2023), fue coordinado por José Ramón Cossío Díaz y José Omar Hernández Salgado.

Salvador Medina
Director Editorial Guionista, director y productor con más de 15 años en la industria audiovisual. Productor de Campus TV (Milenio Televisión) por más de una década. Maestría en Guionismo (UCLA). Especialista en storytelling educativo y contenido de alto impacto.
Columna Campus: El Hablador
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