Desde Asia Oriental -donde la tecnología detona el crecimiento económico y social, región en la que nació el arte marcial del Tae Kwon Do y también el grupo musical BTS, un politécnico grita con orgullo un “Huélum” por obtener el 21 de abril la Medalla al Mérito en Ciencias “Helia Bravo Hollis” 2026, por parte de la III Legislatura del Congreso de la Ciudad de México.
Para el Ingeniero en Comunicaciones y Electrónica, egresado de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME), Unidad Zacatenco, Fernando Efraín Guzmán Amaya, la vida ha recompensado su esfuerzo por llevar la filosofía politécnica a un país que le apuesta al desarrollo aeroespacial y se considera, en materia tecnológica, una de las naciones más avanzadas del mundo.
El Ingeniero Fernando Guzmán es actualmente el Presidente del Capítulo Corea del Sur de la Red Global MX, gerente de Marketing y Ventas en Latinoamérica de la empresa aeroespacial surcoreana SOLETOP y desde 2018 ha promovido la cooperación bilateral México-Corea, al vincular el Politécnico, la Agencia Espacial Mexicana y el Gobierno de México con la Agencia Espacial de Corea (KARI).
Esta alianza México-Corea ha incluido la invitación de investigadores mexicanos para realizar una especialización aeroespacial en Corea, la promoción de encuentros entre directivos mexicanos y coreanos del sector, además de la asociación entre el Centro de Desarrollo Aeroespacial del IPN con la Agencia Espacial Coreana (KARI). Desde esta visión, el distinguido egresado politécnico comparte con la Gaceta Politécnica sus reflexiones acerca de la importancia del sector aeroespacial en ambas naciones.
¿Para usted qué representa obtener la Medalla al Mérito en Ciencias “Helia Bravo Hollis” de parte del Congreso de la Ciudad de México?
Representa un profundo honor y, al mismo tiempo, una gran responsabilidad. Es un reconocimiento que valida años de trabajo enfocado en conectar la ciencia con aplicaciones reales que generen impacto social. Simboliza también la posibilidad de visibilizar que desde México se puede impulsar innovación de alcance global, particularmente en sectores estratégicos como el aeroespacial. Más allá de lo personal, lo asumo como un compromiso para seguir contribuyendo al desarrollo científico y tecnológico del país.
¿Cuáles considera que son sus máximos logros durante su desempeño profesional, en el marco de las relaciones México-Corea del Sur?
Uno de ellos ha sido contribuir activamente a la construcción de puentes tecnológicos, académicos y culturales entre México y Corea del Sur. A lo largo de más de una década, he participado en iniciativas que han facilitado la colaboración entre instituciones, empresas y talento de ambos países. Destaco especialmente la generación de oportunidades para estudiantes y profesionistas mexicanos en el ecosistema tecnológico coreano, así como la promoción de proyectos vinculados con tecnología satelital y transferencia de conocimiento. Este trabajo ha permitido posicionar a México como un socio estratégico en Asia en temas de innovación.
¿Cuál es la importancia de que México se inserte en el desarrollo de la tecnología aeroespacial?
La industria aeroespacial es un eje estratégico para el desarrollo económico, tecnológico y de seguridad de cualquier país. Para México, representa una oportunidad clave para escalar en la cadena de valor global, fortalecer capacidades científicas y generar soluciones en áreas críticas como telecomunicaciones, monitoreo ambiental y gestión de riesgos. Desde mi experiencia internacional, la inserción de México en este sector no sólo es necesaria, es urgente. Contamos con talento altamente competitivo. El siguiente paso es consolidar ecosistemas que permitan transformar ese talento en innovación aplicada y desarrollo industrial.
Como distinguido egresado politécnico y promotor de esta iniciativa, ¿cuál es la importancia de que estudiantes del IPN visiten la Agencia Espacial de Corea (KARI)?
La exposición internacional es un punto de inflexión en la formación de cualquier estudiante. Visitar instituciones como KARI permite a los jóvenes politécnicos entender cómo operan los ecosistemas aeroespaciales más avanzados del mundo, conocer tecnologías de frontera y, sobre todo, ampliar su visión profesional. Este tipo de experiencias no sólo transmiten conocimiento técnico, sino que también inspiran, generan ambición y rompen paradigmas sobre lo que es posible lograr.
¿Cuál es su opinión acerca de que el Gobierno de México lidera un proyecto para poner en órbita satélites con tecnología nacional, con la participación del IPN, para estudiar el Cambio Climático y fortalecer la capacidad de telecomunicaciones?
Es una iniciativa estratégica de gran relevancia. El desarrollo de tecnología satelital propia no sólo fortalece la soberanía tecnológica del país, sino que también permite generar soluciones directas a problemáticas como el Cambio Climático, la conectividad y la gestión del territorio. La participación del IPN es clave, ya que vincula la formación académica con proyectos de alto impacto. Este tipo de esfuerzos marcan el camino hacia un México más competitivo en el ámbito científico y tecnológico.
¿Cuáles son los principales resultados del memorándum de entendimiento firmado en 2022 entre la Agencia Aeroespacial Coreana (KARI) y el IPN, durante la visita del entonces canciller mexicano Marcelo Ebrard Casaubón y el director general del IPN, Arturo Reyes Sandoval?
El memorándum ha sentado bases sólidas para la cooperación bilateral en áreas estratégicas como la investigación, el desarrollo tecnológico y la formación de talento especializado. Más allá del documento, lo verdaderamente relevante es la apertura de canales de colaboración que facilitan el intercambio de conocimiento, la movilidad académica y el desarrollo de proyectos conjuntos.
Este acuerdo representa un paso firme hacia la consolidación de una relación más profunda entre México y Corea en el sector aeroespacial. Confío en que, en el corto plazo, veremos a estudiantes y egresados del Politécnico participando activamente en el desarrollo de satélites, en colaboración con especialistas del Korea Aerospace Research Institute (KARI).
Con egresados que ondean la bandera del IPN en cada país que visitan, ¿el Huélum del Politécnico resuena desde Corea de Sur?
Por supuesto, el espíritu politécnico trasciende fronteras. El Huélum no solo es un grito, es identidad, disciplina y orgullo. Representa una formación que nos impulsa a destacar y a abrir camino en cualquier parte del mundo. Desde Corea del Sur, ese espíritu sigue presente en cada proyecto, en cada colaboración y en cada logro.
Enrique Soto