Investigadores de la casa abierta al tiempo participaron en la la celebración de Día del Químico
El rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), José Antonio De los Reyes Heredia, asistió a la celebración de Día del Químico, evento convocado por la Unión Química de México, que conforman la Sociedad Química de México, el Colegio Nacional de Ingenieros Químicos y el Instituto Mexicano de Ingenieros Químicos (IMIQ).
De los Reyes Heredia, cuya formación es de ingeniero químico, señaló en entrevista que esta casa de estudios ha tenido una relevante participación a través de sus académicos en las tres organizaciones de la Unión Química del país, misma que presidió en su momento Ignacio González Martínez, investigador del Departamento de Química de la sede Iztapalapa y recientemente reconocido como Profesor Distinguido de la Institución y quien “ha sido actor clave en la idea de unir a las tres organizaciones”.
Destacó la participación de jóvenes, principalmente en el IMIQ, organismo que cuenta con secciones estudiantiles, pues es importante que los alumnos participen y conozcan cuáles son los aportes profesionales en las disciplinas y también los planes de apoyo en relación con eventos de la promoción de esta ciencia a nivel nacional.
En la actualidad hay dos áreas trascendentales en la Química: la llamada de transición energética, que involucra desde los temas tradicionales del petróleo hasta las temáticas asociadas con la independencia energética de México; en particular las energías alternativas como la eólica, el aprovechamiento de las biomasas; esto es, los residuos de origen vegetal que no compiten con la alimentación. Ese es el primer gran grupo de la transición energética, expresó.
La segunda clase tiene que ver con todo el sistema y ecosistema productivo en la parte petroquímica y sus sustitutos, que hoy en día son importantes ante la migración hacia sistemas nuevos a partir de otras materias primas, así como con la industria química tradicional, concerniente a la producción de plásticos sostenibles, que no representen un problema para el medio ambiente en términos de su degradación.
En ese caso es necesario pensar en un contexto de economía circular que se proponga minimizar los residuos y, sobre todo, que integre a los ciclos productivos con acciones que de alguna manera mitiguen en cambio climático, toda vez que “hoy estamos en un nuevo enfoque que tiene que ver con la química verde en función de esta sostenibilidad”, sostuvo el rector general.
Resaltó por otra parte que próximamente la Casa abierta al tiempo y el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) renovarán su convenio de colaboración para incorporar a los profesionales egresados de las carreras de la UAM relacionadas con la transición energética y también para realizar investigación conjunta y formación de alumnos de maestría y doctorado en temáticas que Pemex y el sector energético están proponiendo para las nuevas generaciones.
El convenio está firmado, “pero queremos darle nuevo énfasis a la cooperación entre ambas instituciones, sobre todo en temas vinculados a las necesidades que indica el desarrollo de la industria nacional, en particular en el sector energético”.
Durante la ceremonia, José Luis Mayorga Delgado, presidente nacional del IMIQ, enfatizó la pertinencia de generar lazos de colaboración y reforzar los vínculos que permitan la inclusión en los sectores público y privado, entre las diferentes organizaciones educativas, industriales y de investigación que están inmersas en los grandes proyectos y estrategias que como país se llevan a cabo en beneficio de la sociedad, en la búsqueda de la autosuficiencia y protección de la soberanía.
Recordó que la Química es una Ciencia fundamental que tiene impacto profundo en nuestra vida diaria, pues es esencial en el desarrollo de medicamentos y tratamientos médicas y gracias a ella se han creado vacunas, antibióticos y muchas otras terapias que salvan vidas.
La sinergia entre Química e Inteligencia Artificial está revolucionando muchas áreas de la Ciencia y la tecnología; por tanto, “nosotros, como profesionistas, debemos prepararnos para una nueva evolución, con los grandes retos de la industria de la automatización y del control de procesos”.
Refirió que un parámetro de un país es la fortaleza de su industria química, pues la transformación de materias primas en energía y en bienes de consumo, proporciona bienestar a la sociedad, promueve el desarrollo social armónico y es factor fundamental de generación de riqueza.