Transición en la UAN, iniciativa de análisis en la UAEM y más
De pronóstico reservado. Hace unos días, la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), por acuerdo del Honorable Consejo General Universitario (CGU) publicó la convocatoria para participar como candidatos en la elección de rector de esta institución de la UAN, para el periodo 2022-2028. El 7 de marzo, la Comisión Especial dará a conocer la lista de aspirantes que hayan cumplido con los requisitos. Días después, el 31 de marzo, el Consejo General Universitario, en sesión especial, elegirá al rector, quien tomará protesta el próximo 9 de junio y sustituirá A Jorge Ignacio Peña González. Un proceso que podría complicarse más de la cuenta debido a factores estatales que tienden a presionar más de la cuenta.
Visión estatal. Una de esas variables que pueden jugar en contra de la gobernabilidad de la UAN es la postura que ha asumido el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero, quien desde que asumió el poder ha insistido en transparentar los recursos de la institución argumentando que debe ceñirse a la austeridad y a un manejo transparente. Lo malo de esta postura es dar por entendido que la universidad no está sujeto a ningún control y se malgastan los recursos asignados sin ton ni son. Por eso, la sucesión en la UAN es una oportunidad para el gobernador de colocar a un personaje cercano que está muy en sintonía con esta visión. Y no dudemos que la polémica en torno a esa ley orgánica que se impulsó hace un tiempo desde el congreso local con apoyo del entonces titular del Ejecutivo estatal, Antonio Echavarría García.
Cartas sin marcar. De parte del rector Jorge Ignacio Peña González, la promesa es no intervenir más allá de sus funciones en la sucesión y no cargar los dados hacia ninguno de los aspirantes. Despuntan dos al interior de la UAN. Uno, el Secretario General de la institución, Adrián Navarrete Méndez, y otro, el Secretario Académico, Ángel Adrián González Delgado. Pero seguramente habrá tiradores externos que buscarán insertarse en la UAN desde el gobierno local o de otras instancias del estado. No conviene a la universidad nayarita enredarse de más en el proceso, sobre todo porque las limitaciones financieras que la aquejan en los últimos años son más que evidentes. Lo que urge es comenzar a trabajar con compromiso y responsabilidad para sacar adelante a la institución.
Otra innovación. En la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), la visión que imprime el rector Carlos Eduardo Barrera Díaz se nota en una serie de planteamientos y proyectos que han tratado de cambiar la inercia en la forma de hacer las cosas en esa institución y abrir la gestión a la participación de la comunidad universitaria. Ahora, resalta la designación de una comisión especial para analizar el primer informe de actividades del rector. Integrada por los directores de varias facultades, escuelas preparatorias, profesores y alumnos, así como representantes sindicales, veremos cómo desempeñan su función y le dan realce a esta iniciativa que, de dar resultados favorables, puede replicarse a todos los niveles de la UAEM, e incluso puede ser ejemplo para otras instituciones de educación superior que buscan alternativas para ser mucho más incluyentes.
Foro oportuno. Ayer, en la Cámara de Diputados, se llevó a cabo la conferencia “Libertad Académica y Autonomía Universitaria en Riesgo: Los agravios”, en la que participaron legisladores, especialistas e investigadores. La preocupación en torno al tono que ha adoptado el discurso oficial y las escasas políticas y medidas para atender la educación superior, la ciencia y la investigación es evidente. Se escucharon voces que alertan, advierten y conminan a trabajar con mucho mayor énfasis para evitar que se sigan presentando episodios lamentables como el que concretó una imposición en el Centro de Investigación y Docencias Económicas (CIDE). Por ahí estuvieron algunos de los especialistas de Campus como Alejandro Canales, quien habló del Sistema Nacional de Investigadores, y Adrián Acosta, quien ahondó en el tema de la autonomía. Ojalá y este sea el primero de muchos encuentros que buscan evidenciar las inconsistencias que hay en la educación y la ciencia del país.
Mundo sui géneris. De esas cosas raras e imprevistas que ocurren en algunas instituciones de educación superior, el rector de la Universidad Autónoma de Campeche (UACam), José Román Ruiz Carrillo, fue separado del cargo y en su lugar fue nombrado José Alberto Abud Flores. Al mismo tiempo, le negaron la toma de nota al líder del Sindicato Único del Personal Académico de la institución, Joaquín Antonio Berzunza Valladares por presuntas irregularidades en la pasada elección interna. Abud Flores ya había sido rector de la UACam de 1995 a 1999y fue destituido. Ruiz Carrillo concluía su gestión en 2023 pero tuvo que acelerar su salida porque cumplía la edad de jubilación. Por aquellas situaciones raras que no terminan de entederse. Que lejos quedaron los tiempos en los que había mucha mayor estabilidad en la UACam, cuando Adriana del Pilar Ortiz Lanz estuvo mucho tiempo trabajando en esta institución. Ahora la UACam se asemeja más a aquellas casas de estudio que hay por los caminos del sur.

Carlos Reyes
Columna Campus: Regla de Tres