Después de tanto. Este día, el Consejo Universitario anunciará el nombre de la candidata que será la nueva rectora de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex). Maricruz Moreno Zagal, Laura Elizabeth Behumea González, María José Bernáldez Aguilar y Martha Patricia Zarza Delgado fueron las opciones por las que la comunidad universitaria decidió su voto el pasado martes. Una vez que se conozca el nombre de la aspirante que sumó más votos, tal y como lo marcan los acuerdos alcanzados con los grupos que frenaron el proceso hace unos meses, asumirá el cargo para el periodo 2025-2029. Desde ahora, se vislumbra que la principal tarea de quien será la primera rectora al frente de esta institución, será la de reconstruir el tejido que se rompió durante el conflicto. La gobernabilidad le permitirá sacar adelante su plan de trabajo. Si no se logra, podríamos ver otro periodo de inestabilidad a media gestión.
Aceleran movimientos. La llegada, hace unos días, de Mario Alberto Garza Castillo a la Secretaría General de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), abre desde ahora el abanico de posibilidades para quienes podrían asumir la rectoría de la institución en poco más de un año. La renuncia al cargo de Juan Paura García, quien se sumó al gobierno del estado, adelantó los tiempos en esta institución. El segundo cargo en importancia dentro de la UANL tuvo un cambio obligado, por lo que los grupos académicos que operan en esta casa de estudios tendrán que reorganizarse para lo que resta de la gestión de Santo Guzmán López, quien se encuentra en su segundo periodo. Antes de la decisión de Paura García, muchos apostaban por ese perfil y ya habían comenzado a trabajar en ese sentido. Las modificaciones obligan a modificar la ruta y pensar en otros aspirantes para trabajar en torno a este.
Ajuste de cuentas. Allá en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) sigue su marcha el proceso en contra del exrector de la institución, Gilberto Herrera Ruiz. En una maniobra orquestada por los grupos políticos que lo arroparon, y que no obtuvieron los resultados esperados a nivel local, ahora buscan cobrar los favores mediante una investigación en su contra por presunto desvío de recursos durante su gestión. Herrera Ruiz operó en el estado con total libertad, desde su puesto legislativo a nivel federal que le dio mayor notoriedad e influencia y nunca había tenido objeción. Ahora, después de años de ser uno de los hombres fuertes en aquel estado, la Fiscalía General de la República cierra el cerco en su contra. La denuncia, presentada en 2020, de repente corrió con mucha celeridad y ahora se suman las pruebas para que enfrente esa acusación. De parte de las actuales autoridades de la institución, encabezadas por la rectora Silvia Amaya Llano, la colaboración con las autoridades ha sido con total transparencia y disposición. A final de cuentas, lo más importante es aclarar todo este embrollo legal.
Apertura internacional. La semana pasada, se realizó la III Cumbre Académica y del Conocimiento CELAC-UE en la Secretaría de Relaciones Exteriores. Se trata de un encuentro para fortalecer la relación entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Unión Europea (UE). Ahí se habló de la ciencia y la cooperación académica para desarrollar mejor el potencial en rubros como la innovación. En ese foro, estuvieron, entre otros, Ricardo Villanueva, subsecretario de Educación Superior de la Secretaría de Educación Pública; Luis Armando González Placencia, secretario general ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies). Un espacio donde hablaron de los retos que tiene el país en la materia y de las estrategias que se han puesto en marcha en
los últimos meses.
Sigue el enredo. En la Universidad Veracruzana (UV), el enredo legal en el que se metió la Junta de Gobierno al aceptar la prórroga para que el rector Gerardo Martín Aguilar Sánchez se mantenga en el cargo otros cuatro años, parece que aún no concluye. Aunque la legislación universitaria impedía que permaneciera ahí, se optó por calentar el ánimo al interior de la UV, aun cuando las muestras de desacuerdo e inconformidad eran suficientes. Ahora, ya son tres los amparos que han sido admitidos en contra de este proceder. Por ahora ya no ha habido pronunciamientos de parte de la Junta de Gobierno. Le apuestan al agotamiento del conflicto y con ello desactivar las muestras de rechazo. Tampoco el rector parece estar muy sensible al tema y ha optado por guardar silencio. Parece que vienen semanas con mucho estruendo aún en aquella institución de educación superior.



