En el PEF 2025, los sectores de educación, cultura y ciencia y tecnología no son prioridades.
La tensión interna más severa dentro de la esfera gubernamental de la 4T, en lo que va del sexenio, ha sido la presentación y aprobación del presupuesto 2025. Confrontó a la Secretaría de Hacienda con la Presidencia de la República y con la Cámara de Diputados, a través de uno de los hombres de mayor confianza de la nueva Presidenta. A lo largo de los cuatro artículos elaborados sobre esa temática, a partir de la presentación de los llamados Pre-Criterios de Política Económica, el pasado mes de abril, se hace evidente cómo se desenvolvieron los acontecimientos y, no obstante la discreción guardada, tales enfrentamientos, desavenencias o simplemente diferencias, el resultado final indica que triunfó la Presidencia. Se anuncien o no, todo presupuesto tiene prioridades. En el 2025, y por los números ahí contenidos, los sectores de educación, cultura y ciencia y tecnología quedaron fuera de esa consideración. Aquí se analizan las circunstancias principales observadas en el proceso seguido.
En los Pre-Criterios, la SHCP presentaba la idea básica de lo que se contendría en materia de ingreso y gasto para 2025 en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF). Entre los principales datos ahí presentados se advertía que aquél sería menor al vigente de 2024 (8.6 billones frente al de 9.0, significando esto una reducción real de 9 por ciento). El crecimiento de la economía nacional se situaba en 2.5 por ciento. El déficit presupuestal que se había aprobado para 2024 (5.9 por ciento casi dos billones de pesos) se reduciría a 2.5 del PIB en el presente año. Salvo excepción, los programas presupuestales ordinarios tendrían incrementos semejantes a la inflación de 2024 (3.3 por ciento, según se proyectaba).
Como se desprende de lo anterior, Hacienda tenía una posición bien definida. Cifras y proporciones realistas y austeras (Juzgadas duras por muchos analistas), pero controlables en la medida en que se fueran cumpliendo las principales variables de la macroeconomía y con ello de las finanzas públicas a lo largo de los ocho meses restantes de 2024. El secretario Ramírez de la O ya había empezado a festejar, discretamente, cómo los números de la SHCP se cumplieron en 2023 (3.3 por ciento de crecimiento económico) y no las previsiones reduccionistas de analistas y agencias especializadas.
En vísperas de que se presentase el Proyecto del PEF en el Congreso de la Unión, el vicecoordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Alfonso Ramírez Cuéllar (ARC), dio una entrevista (A. López, El Universal, 18 de noviembre) que causó enorme sorpresa entre analistas y conocedores del tema. A siete meses y medio de los Pre-Criterios se ofrecía información que modificaba, en algunos casos radicalmente, varios de los números ofrecidos por Hacienda en aquel documento. Así: a) el gasto federal se situaba en 9.5 billones de pesos, 900 mil millones más; b) el crecimiento económico se fijaba en 1.5 del PIB, ya no el 2.5 por ciento; c) el déficit presupuestal se elevaba considerablemente, del 2.5 al 3.5 del PIB.
Se hacía notar por parte de ARC que, no obstante que el 65 por ciento del PEF estuviese el universal destinado a “gastos obligatorios”, ineludibles para el gobierno federal (participaciones a estados y municipios, pago de la deuda pública y pensiones) habría que agregar 1.3 billones para obras prioritarias y programas sociales. Un total de 7.5 billones. A estos se agregan los nuevos programas sociales que ya habían sido mencionados por la Dra. Sheinbaum desde antes de la toma de posesión. Evidentemente los 8.6 de los Pre-Criterios no alcanzarían para el primer año de gobierno. De ahí la necesidad de elevar el déficit a 3.5 del PIB. Como se dijo en su momento en este espacio: la entrevista fue publicada el 28 de octubre, indicando allí Ramírez Cuéllar que ya se habían sostenido reuniones de manera permanente con autoridades de la SHCP y, sin embargo, durante las dos semanas y media transcurridas la Secretaría no ofreció información alguna.
El 15 de noviembre se presentó, como ya se dijo, el Paquete Económico y ahí venia el PEF 2025. Nueva sorpresa: a) el gasto federal se fija en 9.3 billones, no los 8.6 de los Pre-Criterios, pero tampoco los 9.5 de ARC; b) el crecimiento de la economía queda en 1.5 por ciento, igual a lo afirmado por ARC; c) el déficit pasa de los 2.5 por ciento de los Pre-Criterios, o los 3.5 de ARC, a 3.9 por ciento (una cantidad en torno a 1.4 billones, indispensables para equilibrar, en el PEF, ingreso y gasto).
Si como se dijo, el PEF 2025 significó una tensión o discrepancia interna mayor en el seno de la 4T, la pregunta sería: ¿Quién, o qué bando resultó ganador? Hasta el 28 de octubre, con la entrevista, parecía que la presidenta lograba imponer su criterio. Sin embargo, en el tiempo transcurrido (desde abril, pero, sobre todo, en las dos semanas y media transcurridas) ya se acumulaban algunos indicadores que mostraban que los supuestos originales se habían modificado. Algunos sustancialmente, en particular ciertos externos (la posición de la agencia Moody’s que, antes de la presentación del proyecto presupuestal en la Cámara, modificó la perspectiva —no la situación — de la deuda soberana de México: de estable a negativa). Hacienda logró algunas correcciones a lo sostenido por ARC, de tal modo que se hicieran menos notables las diferencias que, eventualmente, se presenten al final del presente año, especialmente si la coyuntura internacional fuese desfavorable (el efecto Trump).
A ese respecto, resulta notable la insistencia del secretario Ramírez de la O al presentar el PEF en la Cámara, así como en las varias entrevistas a medios, relativas a la “inevitabilidad” de algunos de los programas presupuestarios del PEF, ya que se deben a compromisos inscritos en la Constitución, y “el Estado tiene la responsabilidad de garantizarlos”. Y así es, efectivamente, pero sin mencionar que aún dentro de aquellos hay categorías. Los de la educación superior obligatoria y gratuita, incorporados en el Artículo Tercero hace más de cinco años, y que siguen esperando por su cumplimiento efectivo.
La próxima semana se abordarán los aspectos relativos a los sectores de educación, cultura, ciencia y tecnología.

Carlos Pallán Figueroa
Ex rector de la Universidad Autónoma Metropolitana (Unidad Azcapotzalco), Ex secretario General Ejecutivo de la Anuies.
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