En la conferencia mañanera del 6 de abril, el secretario Mario Delgado (MD) decidió arrancar su precampaña rumbo a la elección del 2027. Y en su afán proselitista no vaciló en comprometer la imagen presidencial con la presentación de cifras alegres y la proyección de metas superlativas; ambas carentes de sustento técnico y alejadas de un mínimo esfuerzo de planeación.
Los datos presentados por MD como “logros de la Cuarta Transformación” carecen de rigor técnico. La gráfica estelar mostrada en la pantalla señaló que durante el periodo 2019-2024 la inversión federal en infraestructura física educativa fue de 228 mil 54 millones de pesos, superando la inversión de 182 mil 795 millones de pesos estimada durante el sexenio 2013-2018.
La información presentada por MD incurre en errores garrafales, inadmisibles no sólo para el titular de una Secretaría de Estado, sino para un economista:
En primer lugar, la información del PEF aprobado por programa presupuestario para cada uno de los años del periodo 2019-2024 arroja que la suma de la inversión federal en infraestructura física educativa es de un monto total de 205 mil 110 millones de pesos corrientes, y no de 228 mil 54 millones de pesos como se señaló.
En segundo lugar, se incurre en un grave error al pretender comparar los montos de inversión de dos periodos distintos a precios corrientes. La comparación de la inversión física educativa en los periodos 2013-2018 y 2019-2024 debe realizarse a valores constantes para eliminar el efecto de la inflación.
En tercer lugar, la comparación de la eficacia en la gestión de gobierno debe medirse por los resultados más que por el monto de los recursos destinados. En ese sentido, el análisis de MD no aporta un solo dato de los impactos de la supuesta “inversión histórica” en la reducción de los rezagos de las escuelas en cuanto a servicios básicos tales como disponibilidad y calidad de los servicios de agua potable, sanitarios, electricidad, conectividad, mobiliario, equipamiento, seguridad de instalaciones, etc. El dato que más interesa resaltar a la autoridad educativa actual y, sin duda, al aspirante a candidato, es el número de tarjetas bancarias y de apoyos “dispersados”.
En cuarto lugar, se omite señalar los resultados que arroja la distribución de los recursos para apoyar la infraestructura física educativa en cada uno de los niveles educativos. La información oficial muestra que los criterios de distribución aplicados en tiempos recientes han sido marcadamente inequitativos. En efecto, durante el periodo 2019-2024, la mayor parte de la “inversión histórica” derramada a través del “Fondo de Aportaciones Múltiples” y el “Programa La Escuela es Nuestra” se destinó a planteles de educación básica, incluso en las mismas localidades.
El análisis de la inversión en infraestructura muestra que en el periodo 2019-2026 sólo 12 de cada cien pesos se destinaron a ampliar y mejorar la infraestructura y equipamiento de los planteles públicos de educación superior.
Ya entrados en gastos —como diría el clásico—, en plena alocución mañanera, el titular de la SEP no vaciló en su afán de impresionar a la Jefa del Ejecutivo y a los futuros votantes, lanzando una meta hasta entonces desconocida en todo el Gabinete —incluida la SHCP— ya que nunca antes fue planteada en los “Cien Compromisos”, en el “Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030”, en el Programa Sectorial de Educación 2025-2030”; mucho menos en el “Plan México”, ni en el Programa Nacional de Infraestructura. En efecto, Mario Delgado anunció que en el periodo sexenal 2025-2030 el Ejecutivo Federal destinará un total de 350 mil millones de pesos de inversión en infraestructura física del sector educativo.
Es importante recordar que en los primeros dos años de la administración 2025-2030, es decir, 2025 y 2026, la inversión pública federal aprobada en el PEF para infraestructura física educativa suma un total de 104 mil 224 millones de pesos. Ello significa que, para alcanzar la meta de inversión de 350 mil millones de pesos en infraestructura educativa, en los próximos cuatro años será necesario destinar 245 mil 776 millones de pesos.
Ante la magnitud del esfuerzo presupuestal anunciado, saltan muchas preguntas: ¿La SHCP conoce y avala el impacto presupuestal del anuncio?; ¿el logro de la meta planteada está basado en un plan de infraestructura física educativa?; ¿en la SEP se cuenta con metas estratégicas sexenales de atención y reducción de los rezagos en infraestructura física de los planteles educativos en los tres tipos educativos?; ¿bajo qué criterios se distribuirán los recursos de inversión educativa por tipo educativo y entidad federativa en los próximos años?
A juzgar por la experiencia mexicana, las cifras lanzadas en la mañanera apuestan al impacto mediático de cara al proceso político-electoral que no pocos se empeñan en adelantar.
Roberto Rodríguez Gómez
-
Roberto Rodríguez Gómez
-
Roberto Rodríguez Gómez
-
Roberto Rodríguez Gómez
-
Roberto Rodríguez Gómez
Héctor Ramírez del Razo
-
Héctor Ramírez del Razo
-
Héctor Ramírez del Razo
-
Héctor Ramírez del Razo
-
Héctor Ramírez del Razo