Llevan a cabo las Primeras Jornadas por la Paz en la Unidad Cuajimalpa
Promover las perspectivas de paz, de erradicación de las violencias de género y de responsabilidad con el medio ambiente son esfuerzos que las universidades deben considerar en la gestión académica, hacerlo es determinante para diseminar principios, conductas y prácticas de paz a la sociedad entera, aseguró José Antonio De los Reyes Heredia, rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Al inaugurar las Primeras Jornadas por la Paz en la Unidad Cuajimalpa, destacó que la iniciativa de difusión, investigación e incidencia social visibilizan los esfuerzos de varios centros de estudios y colectivos académicos de México y del mundo, que buscan en su día a día volverse universidades más sólidas.
“La UAM está implementando estrategias para que su posicionamiento público corresponda a esta gran contribución social que todas y todos hemos sabido realizar y sobre todo sostener durante cerca de medio siglo; estas primeras Jornadas al ser una propuesta que suma voluntades y que pretende involucrar a más actores sociales –todos ellos clave para avanzar por este camino– expresa muy bien quiénes somos, la manera en que nos identificamos como comunidad y la forma en que queremos ser percibidos como Institución”.
El rector general resaltó que ante el contexto convulso que se vive día a día en términos de la violencia, los valores universitarios pueden ser un faro importante para conducir a la propia casa de estudios, pero también permear hacia la sociedad, desde una mirada transversal, que los tiempos de hoy exigen para abordar los problemas que se tienen y contribuir a resolverlos.
Claudia Mónica Salazar Villalva, de la Red de Investigación sobre Cultura de Paz, Justicia e Instituciones Sólidas, señaló que “debemos hacer frente a un contexto de enorme violencia que rodea y penetra la vida cotidiana de las y los integrantes de la comunidad universitaria y proponer la sensibilidad, la reflexión, el desarrollo de estrategias y tácticas para construir juntas y juntos un clima de respeto y cuidado recíproco que irradie hacia la sociedad formas de convivencia más armoniosas y solidarias”.
La académica de la UAM agregó que representa a un grupo de profesoras y profesores investigadores, quienes –en atención a la convocatoria del rector general para participar en la conformación y consolidación de redes de investigación– se unieron para generar conocimiento e impactar en la construcción de paz en la Universidad, en el país y en el mundo partiendo de las Unidades académicas y diversos enfoques para crear lugares de aprendizaje, debate, reflexión e intercambio, así como fortalecer su quehacer en favor de la paz y de la justicia.
Octavio Mercado González, rector de la Unidad Cuajimalpa, expresó que el enorme grado de violencia y agresividad que se presenta en el contexto local y global obliga a revisar y fortalecer algunas orientaciones relacionadas con el modo en el que operan las funciones sustantivas de la casa de estudios y la importancia que tiene como institución pública de contribuir al debate a partir de un clima de respeto y donde todas las voces tengan lugar.
“Trabajar alrededor de la noción de cultura de paz nos permite generar espacios, pactos y, sobre todo, reforzar la manera en la que desde la UAM se atienden los problemas, se participa en la discusión y para que tanto la formación de nuestros profesionales como nuestra vida cotidiana en comunidad esté marcada por este clima de respeto y por esa construcción de acuerdos y la capacidad de mediación”.
Para Mercado González, las universidades no son islas, por lo que no están separadas de los entornos conflictivos y es necesario enfrentarlos y orientarlos hacia la generación de acuerdos que permitan, en un clima de respeto, darles voz a todas las partes y crear la vida en comunidad.
Por su parte, Gabriel Pérez Pérez, director de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Unidad Cuajimalpa, habló de la relevancia de comprender y asimilar que convivir en paz, como lo advierte la Organización de las Naciones Unidas (ONU) es aceptar las diferencias y tener la capacidad de escuchar, reconocer, respetar y apreciar a los demás, así como vivir en forma pacífica y unida en cualquier sitio universitario, laboral, familiar o social.