En un esfuerzo sin precedentes por vincular la academia con la transformación social, la Universidad Panamericana (UP) anunció oficialmente la creación de su nuevo Centro de Derechos Humanos. Esta iniciativa intercampus, con sede en Ciudad de México, Guadalajara y Aguascalientes, nace para articular la investigación universitaria y proyectar una presencia institucional influyente en la conversación pública nacional e internacional. El Centro se constituye como una plataforma donde especialistas de diversas áreas abordarán los desafíos contemporáneos de la dignidad humana y buscarán construir sociedades más justas desde el rigor académico.
“La creación de este Centro de Derechos Humanos en la Universidad Panamericana reafirma su identidad institucional al situar la dignidad humana como eje del orden jurídico y social. Inspirado en el pensamiento de San Josemaría Escrivá y en las raíces del humanismo cristiano, el centro busca trascender el análisis normativo para profundizar en el valor intrínseco de cada persona”, dijo Fernanda Llergo Bay, Rectora General UP-IPADE.
Frente a los retos de la tecnología y la polarización, agregó, la universidad asume la tarea de investigar y promover una cultura del respeto mutuo. Así, el estudio de los derechos humanos se convierte en una misión civilizatoria que integra la historia, la ética y el derecho. El objetivo final es asegurar que toda estructura política o económica esté siempre al servicio del ser humano. Esta iniciativa consolida el compromiso de la institución con la justicia y el bien común de cara a sus 60 años.
Con esta base, el Centro de Derechos Humanos se establece no sólo como un órgano de estudio, sino como un pilar de la identidad de la Universidad Panamericana en su camino hacia la excelencia académica y el servicio social.
Por su parte, Santiago García Álvarez, Rector de Campus México, expresó que el nuevo Centro de Derechos Humanos de la Universidad Panamericana posee un carácter interdisciplinario, integrando áreas como ingeniería, salud y economía, más allá del derecho.
“Su propósito es articular la investigación académica para ofrecer soluciones concretas a los problemas de la realidad mexicana, transformando la teoría en incidencia social. El centro promueve que la dignidad humana se defienda en la vida ordinaria, desde empresas hasta hospitales, bajo una visión humanista cristiana. Mediante proyectos como revistas y podcasts, busca generar una cultura de respeto accesible para toda la comunidad universitaria. Así, el centro no se limita a tribunales, sino que se convierte en un motor de transformación social y bien común. Esta iniciativa invita a todos los profesionales a participar en la protección de la persona desde sus respectivas disciplinas”.