Alumno de Cetys desarrolla empresa a partir de lo visto en clases

Redacción Campus
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Juan Antonio Flores Zúñiga, lanzó una línea de sal premium bajo el nombre de Salacia

Juan Antonio Flores Zúñiga, alumno de cuarto semestre de la Licenciatura en Administración de Mercadotecnia desarrolla y lanza al mercado un producto a partir de lo visto en las aulas y con apoyo de la Incubadora de Negocios de Alto Impacto de Cetys Universidad Campus Internacional Ensenada.

Hace unos meses salió al mercado, en diferentes tiendas detallistas de Baja California, una línea de sal premium conocida como flor de sal bajo el nombre de Salacia, que son hojuelas ligeras que se disuelven en el paladar y en los alimentos, producto que tuvo su origen en Francia y que actualmente solo Salacia produce en México.

Salacia como marca se empezó a desarrollar desde hace dos años, a partir de que Juan Antonio Flores Zúñiga, uno de los creadores, empezó sus estudios en la Licenciatura en Administración de Mercadotecnia de Cetys Ensenada.

Juan Flores recuerda muy bien que la primera clase que tuvo como estudiante de Cetys fue Mercadotecnia Internacional, y fue a partir de entonces que empezó a aplicar lo visto en las aulas en su propio proyecto.

“A partir de ese momento fui desarrollando el proyecto, después tuve clases que me siguieron aportando mucho y fui aplicando, como compartimiento del consumidor, administración de la mercadotecnia, hasta evolucionar a lo que somos ahora, una empresa, un corporativo donde sigo incorporando al negocio lo visto en clases como gestión de talento humano, ventas, publicidad, relaciones públicas, siempre con el apoyo de mis maestros”, destaca Juan Flores. Asimismo, la Incubadora de Negocios de Alto Impacto de Cetys Ensenada también ha aportado al proyecto de Juan, además de asesorías en diferentes áreas, le apoyó con un plan de negocios para su producto.

Como meta a corto y mediano plazo para este emprendimiento están llegar a más tiendas en otros estados de la República Mexicana y exportar a otros países, respectivamente, así como la expansión y generación de empleos en Guerrero Negro, Baja California Sur, lugar donde se produce esta sal premium.

La marca está por lanzar más productos al mercado, pero se ha retrasado un poco a causa de la pandemia porque los envases son importados. “La situación actual nos ha paralizado en varios sentidos, tanto logísticos como económicos, pero lo hemos sobrellevado muy bien, por lo que en breve estarán en el mercado los nuevos productos”, aseguró el estudiante.

Emprender no ha sido sencillo para Juan, pero se siente muy satisfecho con lo que ha logrado hasta el día de hoy y con los planes a futuro, pues cree firmemente en la calidad de su producto y en el conocimiento que ha ido adquiriendo en su carrera y aplicado al negocio familiar.

“Sin lugar a dudas, la educación recibida en Cetys ha sido un aliciente para mí, desde el primer día que pisé el aula me motivaron a emprender y me han brindado las herramientas necesarias para hacerlo, agradezco el apoyo de mis maestros porque vieron en mí las ganas y la ilusión de hacerlo y siempre me han apoyado y guiado”.

Así comenzó la historia
Si bien la marca Salacia surge con Juan Antonio Flores Zúñiga, la historia se remonta al año 2013, cuando su padre, el Sr. Juan Antonio Flores, se jubila de la salina de Guerrero Negro, e inicia el proyecto.

Durante 45 años como colaborador en la salina, el padre de Juan Flores desarrolló tres patentes para la empresa y adquirió gran experiencia, es por ello que decide continuar su camino, pero ahora de manera independiente, desarrollando la flor de sal y sumando a su hijo.

Juntos, padre e hijo tienen claras las metas de su empresa, saben que el conocimiento y la experiencia del padre, junto con la juventud, inquietud y las ganas del hijo tiene la clave perfecta para crecer su emprendimiento.

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