Ilegalidad consumada. Con el visto bueno de la Junta de Gobierno de la Universidad Veracruzana (UV), Gerardo Martín Aguilar Sánchez permanecerá en el cargo de rector por un periodo de cuatro años más. Aunque la propia legislación universitaria era bastante clara, Aguilar Sánchez supo colarse entre interpretaciones legales bastante subjetivas. En medio del descontento de la comunidad de esa casa de estudios, la famosa prórroga, con la que vendió su intención de quedarse al frente de la UV hasta 2029, funcionó a pedir de boca. El inconveniente ahora es que, si no supo, y no quiso, escuchar las voces de quienes se oponían a esta ruptura de la ley orgánica, menos lo hará con aquellos que continuarán alzando la voz para denunciar una rectoría a modo que nunca debió ser.
Mucho ruido. Lo que ocurre en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), es menos complejo de lo que se ha querido vender mediáticamente en los últimos días. La comunidad universitaria respalda la gestión de María Lilia Cedillo Ramírez, lo cual le da pasaporte para repetir en el cargo por un periodo más de cuatro años. Los otros dos aspirantes, Ricardo Cancino Ortiz y Ricardo Paredes Pérez, no tienen posibilidades reales de ser electos. Todo está listo para que en unos días más, una vez que la elección lo confirme, la primera mujer en dirigir a la BUAP se mantenga en ese sitio. Solo resta confiar y esperar en que el proceso se realice con toda calma y sin la intervención de grupos que siempre apuestan al río revuelto.
En la mira. Por cierto, hablando de mujeres, en días pasados, la rectora de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Silvia Amaya Llano, fue reconocida como una de las líderes académicas más influyentes del país. De acuerdo con una evaluación del primer semestre de este año, Amaya Llano se encuentra en ese sitio tras evaluar el desempeño logrado en esa casa de estudios en rubros como la ampliación de la matrícula, así como el impacto social que tienen los programas académicos, las actividades universitarias y las becas. Una buena calificación para la rectora de la UAQ, quien en poco más de un año al frente de la institución no ha cejado en su empeño por hacerla una de las más consolidadas a nivel nacional. Los pendientes son muchos, pero ello no ha demeritado la línea de trabajo que ha seguido la UAQ.
Abierta al consenso. En una muestra más de la apertura con la que ha llegado a la rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), Martha Patricia Zarza Delgado presentó hace un par de días la convocatoria para participar en el proceso de consulta para la integración del Plan Rector de Desarrollo Institucional 2025-2029. Se trata de una convocatoria que permitirá participar a personal administrativo, estudiantes y docentes en los distintos temas que competen a la institución. Desde la ciencia, el deporte, el bachillerato, la igualdad e inclusión, hasta la gobernanza y el fortalecimiento institucional. Con este ejercicio, la rectora Zarza Delgado quiere contar con un documento surgido del respaldo y la opinión de todos los sectores. Para que no haya dudas ni se preste a imposiciones que terminen por generar ruido innecesario.
Dos años ya. Otra rectora más, la de la Universidad de Guanajuato (UG), Claudia Susana Gómez López, rindió su segundo informe de actividades al frente de esta institución. En su mensaje, destacó el trabajo que se ha realizado a lo largo de este par de años para consolidar el proyecto institucional y el impulso que se le ha dado a la investigación. Ante representantes de la comunidad estudiantil y funcionarios de su gabinete, la rectora también se refirió al compromiso social que no debe abandonar la educación superior. Hasta ahora, la UG ha transitado sin mayores complicaciones ni conflictos, como se ha visto recientemente en otros casos, lo cual es digno de mencionarse.
Buscan el cambio. Acá en la capital del país, en el Instituto de Educación Media Superior de la Ciudad de México (IEMS), no salió la jugada como la esperaban quienes impulsaban a Juan Manuel Martínez Nuño para la dirigencia del sindicato. Minerva Hernández Trujillo se quedó con el triunfo entre los agremiados, ante la falta de propuestas viables por parte de Martínez Nuño. Como es bien sabido, el IEMS enfrenta una crisis tras años de abandono presupuestal. El contrato colectivo de los trabajadores no ha sido respetado del todo, mientras que el equipamiento y los materiales han dejado mucho que desear y complican la labor de administrativos y docentes. Así que la llegada de Hernández Trujillo puede ser una oportunidad para revertir estos rezagos.

Carlos Reyes
Columna Campus: Regla de Tres
- Carlos Reyes
- Carlos Reyes