Viene otro golpe. Con la inercia de una crisis interna que no acaba por resolverse, y con las exigencias de ciertos grupos al interior, que no han entendido que la institución necesita retomar su curso institucional y académico cuanto antes, el congreso local avanza en su intento por delinear y dirigir lo que podría ser el proceso de elección de rector en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex). Ahora es el presidente de la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología, Rigoberto Vargas Cervantes, quien anunció al menos cuatro iniciativas para incidir en el asunto. Todas con la exigencia del voto universal, como el factor común. Un interés muy marcado que vino a detonar el conflicto en esta casa de estudios. Lo que debiera ser una elección, discusión y decisión de la comunidad universitaria, podría recaer en otras instancias que no han quitado el dedo del renglón para terminar por desestabilizar a la UAEMex. La falsa idea de democratizarla puede resultar muy costosa.
De pronóstico reservado. Aunque la comunidad se pronunció en contra, por representar una clara ruptura de la legalidad universitaria, la Junta de Gobierno de la Universidad Veracruzana (UV), sin apegarse al sentido común y a la legislación que rige esta casa de estudios, aprobó la prórroga solicitada por el rector Martín Gerardo Aguilar Sánchez para continuar en el cargo por un periodo más. Aun cuando no le era permitido por la edad, continuará en el cargo del 1 de septiembre de 2025 al 31 de agosto de 2029. La Junta asegura que esta decisión se tomó para salvaguardar los principios de autonomía, legalidad y responsabilidad social de la UV. Además, hizo un llamado a dejar los intereses personales a un lado. Una legalidad que no se respetó y una aspiración que no quiso omitir el actual rector. Ahora, la comunidad lamenta el papel de los miembros de la Junta de Gobierno. Y lo peor de todo es que la UV saldrá muy lastimada de este proceso.
Voz de alerta. Durante la LXVI Sesión Ordinaria de la Asamblea General de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies), celebrada hace unos días, se puso énfasis en el financiamiento de este sector, un tema que se ha ido a segundo plano en los últimos años, cuando el énfasis se ha enfocado en el discurso de la equidad y la gratuidad. Sin embargo, aunque las universidades no han hablado lo suficiente, ni han insistido en la gravedad del asunto, el problema va en aumento. Se habló ahí de la desaparición de los fondos extraordinarios, el incumplimiento de convenios estatales y del rezago creciente en la inversión. Un panorama que se ha complicado. Las universidades saben que de ello depende el cumplimiento de muchas metas que son prioridad para la actual administración. Pero el informe presentado en la reunión, habla de un problema que tiene que resolverse de la mejor manera. La escasez de recursos no tiene que ser sinónimo de austeridad. Y la falta de críticas o cuestionamientos tampoco debe ser sinónimo de conformidad.
Movimientos a seguir. Por cierto, hablando de complicaciones presupuestales, el rector de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), Carlos Estrada Pinto, anunció que la institución requiere, con carácter de urgente, ajustes en el sistema de pensiones y jubilaciones para garantizar la viabilidad financiera de la institución y de la propia planta laboral. Las medidas están dirigidas hacia las nuevas generaciones, por lo que los derechos laborales de los actuales empleados no tendrían ninguna modificación. Las negociaciones comenzarán muy pronto, pero desde ahora se prevé, así como viene diseñada la reforma, que no hay ningún pretexto para que vayan a germinar movilizaciones en contra de la misma. La idea de Estrada Pinto es avanzar lo más pronto posible para que, antes de concluir su gestión, se sienten las bases para que la UADY tenga una mayor autonomía financiera. Veremos.
La recta final. En la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), se acerca la hora para designar a quien ocupará la rectoría general, a partir del mes de julio. Por ahora, Verónica Medina Bañuelos, exrectora de la Unidad Iztapalapa, es quien lleva las de ganar dentro del proceso. Varios sectores de la institución apuestan por la llegada de la primera mujer a ese cargo, y saben que es persona cercana a la retórica que se ha impulsado en el sector de la educación superior del país. De cerca le sigue Rafael Bojalil Parra, quien trabajó en Dirección Adjunta de Planeación y Evaluación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, es cercano a algunos personajes que pueden incidir en la decisión final. Los otros tres aspirantes deberán tejer muy fino y arduo en estos días decisivos si es que quieren hacerse del cargo. Una misión que no les es inalcanzable, pero que sí tienen muy cuesta abajo.

Carlos Reyes
- Carlos Reyes
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