Salidas más que llegadas. Más allá de la figura que llegará a ocupar la Subsecretaría de Educación Superior de la Secretaría de Educación Pública (SEP), es preciso hablar de quien dejará ese cargo en unos meses, y quien, hasta apenas hace unos días, se le había ratificado. Carmen Enedina Rodríguez Armenta, dejará un hueco enorme en la estructura de esa dependencia, sobre todo por su labor desempeñada a lo largo del sexenio anterior. En medio de ideologías, filias y radicalismos, Rodríguez Armenta ha trabajado con profesionalismo, dedicación y con una mesura, sentido común y equilibrio, que buena falta hace. Siempre estuvo cercana a las instituciones de educación superior, desde una visión académica, por encima de cualquier perfil o grupo político. Desde aquí un reconocimiento a esa labor que seguramente seguirá desde otra instancia con el mismo profesionalismo que ha caracterizado su trayectoria.
Apuntes jarochos. A unos meses de iniciar de manera oficial la carrera por la rectoría de la Universidad Veracruzana (UV), comienzan a saltar en el terreno algunos acontecimientos que hablan de la falta de tacto con la que han actuado las autoridades universitarias de esa casa de estudio. En uno de esos casos, Giovanni Pacheco, un trabajador del Departamento de Medios Audiovisuales de la UV, denunció ser víctima de hostigamiento laboral y discriminación por su preferencia sexual. Ante esto, ha solicitado en tres ocasiones su cambio de área, pero no ha recibido respuesta. Tampoco le han abierto la puerta ni algún canal de comunicación para darle a conocer al rector, Martín Aguilar Sánchez, la situación que enfrenta.
Más conflictos. En otro caso, la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) de Veracruz, emitió una recomendación al rector de la UV, para reparar el daño moral infligido a un empleado de la institución, quien fue objeto de violencia de parte de personal de la Secretaría de Desarrollo Institucional de esa casa de estudios. La resolución establece que se violó su derecho a la integridad personal y una vida libre de violencia. Asimismo, deberá ofrecer una disculpa pública e iniciar una investigación administrativa para determinar sanciones a quien resulte responsable. Dos asuntos en los que pudo haberse evitado el problema con un poco de comunicación, apertura, pero sobre todo sensibilidad.
Inicia el proceso. En la Universidad de Sonora (Unison), a partir del pasado lunes y hasta hoy se registran los candidatos a suceder en la rectoría a María Rita Plancarte Martínez, para el periodo 2025-2030. Mañana será publicada la lista de aspirantes que hayan cumplido con los requisitos. Y una semana más tarde se conocerá la lista de quienes entrarán a la consulta definitiva con la comunidad universitaria. Como ocurrió en la elección anterior, tres podrían ser los candidatos que pasen a la recta final para ocupar el cargo. Lo único que hasta ahora piden las autoridades, es que se ciñan a la legalidad universitaria para que todo salga de la mejor manera y sin mayores aspavientos. Y mucho de ello depende que los sindicatos asuman un papel más responsable del que han jugado.
Llamada de atención. Como lo dijimos en reiteradas ocasiones, la elección de rector en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMEX), sería una oportunidad de incidir en esa institución por parte de los grupos que hoy detentan el poder en la entidad. Apenas hace unos días, en concordancia con esta alerta, en el Congreso local se presentó una iniciativa para modificar los requisitos de selección del rector. La propuesta, impulsada por el diputado Octavio Martínez Vargas, del grupo parlamentario de Morena, busca reformar la fracción VI del artículo 29 de la Ley de la UAEMex para flexibilizar las condiciones que deben cumplir los aspirantes a este cargo. Desean eliminar el requisito de haber prestado servicios de jornada completa al menos un año antes de la elección. Esto impide, dice el legislador, una selección más incluyente, transparente y meritocrática. Así empiezan a mover el avispero.



