En las 68 mil hectáreas de peñascos, laderas, cascadas y parajes de la Sierra de Nanchichitla conviven pumas, ocelotes, tigrillos y jaguarundis cuya protección es el objetivo de un proyecto de investigación científica de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) basado en el monitoreo de los felinos y la división de zonas de conservación, restauración y aprovechamiento a partir de los patrones de comportamiento animal identificados.
“Tenemos cámaras trampa ubicadas en diferentes sitios y grabando las 24 horas del día, así que calculamos alrededor de 40 mil días de foto trampeo que nos han permitido, primeramente, ubicar a los felinos y, luego, analizar sus patrones de distribución, usos de hábitat y patrones de actividad, identificar cuáles son sus presas y época de apareamiento”, explicó el investigador universitario Leopoldo Islas Flores.
En la Sierra de Nanchichitla, zona natural protegida que comparten los municipios de Luvianos y Tejupilco, habitan cuatro de las seis especies de felino de México, y aunque “su situación no es de preocuparse, sí debe considerarse de cuidado” con base en la información obtenido mediante esta técnica de observación.
“Usamos foto trampeo con unas cámaras equipadas con un sensor de movimiento que se colocan en lugares estratégicos para determinar la presencia o ausencia de fauna. De esta manera determinamos patrones de distribución y usos de hábitat, podemos sacar densidades relativas o absolutas que nos permiten calcular el porcentaje de individuos que se encuentran en ciertas zonas, en épocas del año y actividades que desarrollan”, explicó Leopoldo Islas, responsable de la investigación.
Alrededor de los felinos, añadió, hay muchos mitos, por ejemplo, que se alimentan del ganado de las comunidades; sin embargo, no existen registros de ataques y los análisis de excremento corroboran que no hay residuos de sus huesos o pelaje, por lo que puede afirmarse que se nutren con fauna silvestre de la zona, principalmente de mamíferos pequeños como armadillos y coatíes.
Respecto a las actividades económicas y de servicios en la zona, el trabajo que se realiza con el apoyo de la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna (CEPANAF) apuesta por el bioturismo mediante prácticas controladas de senderismo, avistamiento de felinos y de aves, así como fotografía de naturaleza.