Luis González Placencia señaló que esta visión propone una educación con sentido crítico, humanista y comunitario
El secretario general ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e instituciones de Educación Superior (Anuies), Luis González Placencia, afirmó que la Nueva Escuela Mexicana permite la formación integral y con sentido humano de las nuevas generaciones, así como la formación de pensamiento crítico y solidario con la sociedad, al igual que un aprendizaje colaborativo.
Precisó que los cambios en la política de educación de nuestro país, como la Reforma al Artículo Tercero Constitucional del 2018, coloca a las Instituciones de Educación Superior en la categoría de garantes de acceso al derecho humano de la educación y de orientarla como un bien público, al que todos los mexicanos tengamos acceso.
Al participar en la Conferencia Virtual «Temas Emergentes en Educación Superior», organizada por la Universidad de Colima, el titular de la Anuies señaló que esta visión propone una educación con sentido crítico, humanista y comunitario, que permite valorar, atender y potenciar la educación como un proyecto social compartido, que responda a los contextos y características de las y los estudiantes. Asimismo, permite la formación integral y con sentido humano de las nuevas generaciones, además de que posibilita que el proceso educativo sea desarrollado de acuerdo con los contextos sociales y necesidades de las y los jóvenes mexicanos.
González Placencia expresó que la nueva escuela mexicana problematiza las formas tradicionales de interacción que se dan entre profesor y estudiante, al destacar que “hoy los jóvenes reciben información por múltiples canales, más allá de lo que podemos ofrecer en la universidad, por lo que tienen mucho que enseñar a los adultos, por la gran cantidad de información a la que tienen acceso”.
Agregó que nuestro país vive en estos momentos la generación de cambios trascendentales para el futuro próximo. El modelo que teníamos de la educación superior representaba un esquema de mercado que se apropió de la esfera de la vida pública mercantilizándolo, es decir, la educación era considerada como una mercancía y en el seno de la UNESCO se gestaron reformas para hacer de ésta un bien público y un derecho humano.
Comentó que México fue uno de los primeros países que incorporó los derechos sociales a su Constitución; primero, la educación básica, después, la media, y hasta 2018 se incorporó la educación superior. “Con el nuevo modelo educativo se adopta un perfil del egresado que ya no responde solo al éxito individual sino al interés colectivo y al compromiso que tiene con su entorno”, subrayó. Igualmente, enfatizó que “la desmercantilización de la educación superior, su reconocimiento como derecho humano fundamental y el contexto de innovación tecnológica que estamos viviendo, forman el marco que planteó la Reforma Constitucional de 2018. La nueva escuela mexicana problematiza las formas tradicionales de interacción que se dan entre profesor y estudiante”.