Un sensor nanotecnológico capaz de identificar señales moleculares asociadas con el cáncer de mama y contribuir a su detección en etapas tempranas es el objetivo de una investigación interdisciplinaria que reúne a especialistas de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México (IBERO CDMX), el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) y la IBERO León.
El proyecto, denominado Desarrollo de un sensor nanotecnológico para la detección oportuna de cáncer de mama en población mexicana, fue seleccionado en la Primera Convocatoria de Investigación Científica, Humanística y Tecnológica del Sistema Universitario Jesuita (SUJ), anunciada durante el 2.º Encuentro de Investigación del SUJ, realizado en el ITESO.
La iniciativa busca desarrollar sensores fotónicos basados en nanotecnología que permitan obtener información detallada sobre la composición molecular de tejidos o muestras de suero. A partir de estos datos, el equipo investigador trabajará en métodos experimentales de detección que, en el futuro, podrían contribuir a mejorar el diagnóstico de esta enfermedad.
Problema de salud pública que exige diagnósticos oportunos
La investigación responde a un desafío sanitario de gran magnitud. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México se registraron preliminarmente 8 mil 451 defunciones por cáncer de mama durante 2024. De estas, 8 mil 384 correspondieron a mujeres y 67 a hombres.
El cáncer de mama representó 9 por ciento de las muertes por tumores malignos registradas aquel año, por lo que se ubicó como la principal causa de defunción dentro de ese grupo de enfermedades. Además, la tasa de mortalidad entre las mujeres de 20 años y más pasó de 15.7 fallecimientos por cada 100 mil mujeres en 2015 a 18.7 en 2024.
El panorama refuerza la importancia de desarrollar alternativas que contribuyan a identificar la enfermedad oportunamente. La detección en etapas tempranas puede favorecer el acceso a tratamientos adecuados antes de que el tumor avance.
En este contexto, el equipo del SUJ busca explorar las posibilidades de la nanotecnología y la óptica para desarrollar herramientas que, si demuestran su eficacia y seguridad, puedan tener aplicaciones en los servicios de salud públicos y beneficiar tanto a poblaciones urbanas como rurales.
Gesuri Morales Luna, director del Departamento de Física y Matemáticas de la IBERO CDMX y responsable técnico de la investigación, coordinará el componente óptico; el Dr. Edgar Briones Hernández, del ITESO, estará a cargo del área de materiales, mientras que el doctor Luis Adolfo Torres González, de la IBERO León, dirigirá la parte médica, incluido el análisis de muestras.
La colaboración permitirá combinar conocimientos de física, nanotecnología y análisis médico para diseñar y evaluar un dispositivo con potencial de aplicación clínica.
La IBERO CDMX cuenta con un laboratorio de óptica equipado con mesas ópticas de alta precisión y monturas especializadas, infraestructura que permitirá comenzar los trabajos de desarrollo del sensor.
Para Morales Luna, la investigación plantea una responsabilidad social para la comunidad científica: contribuir a que los procedimientos de detección sean menos invasivos.
“La ciencia y nosotros como investigadores debemos de ayudar para que sea lo menos invasivo posible”, señaló.
Durante los próximos dos años, el equipo realizará pruebas experimentales orientadas a evaluar el desempeño del sensor y contrastar sus resultados con los obtenidos mediante métodos de detección de mayor costo. El trabajo contempla también el desarrollo de algoritmos de agrupamiento de datos para analizar la información y explorar su utilidad en la identificación de patrones moleculares.
El objetivo es avanzar en la precisión de la detección; sin embargo, el proyecto se encuentra en una etapa de investigación y desarrollo. La posibilidad de contar con un prototipo funcional, transferir la tecnología o utilizarla en instituciones de salud dependerá de los resultados experimentales y de las evaluaciones posteriores que sean necesarias.
“Si logramos construir nuestro sensor, si esto logra culminar en algún prototipo, alguna transferencia tecnológica, esto va a ser una oportunidad para toda la comunidad; no sólo mexicana, estaríamos hablando a nivel mundial”, destacó Morales Luna.