Los estudiantes del Tecnológico de Monterrey hicieron uso de la inteligencia artificial para revelar aspectos que mediante métodos tradicionales podrían pasar desapercibidos.
Un grupo de estudiantes de Economía y Relaciones Internacionales del Tec de Monterrey, campus Estado de México, busca impulsar el uso de modelos econométricos que incorporen machine learning como alternativa para el desarrollo de propuestas de políticas monetarias.
Dicha técnica de análisis de datos, basada en inteligencia artificial, les permitió identificar patrones y correlaciones, así como generar predicciones sobre la inflación y las tasas de interés a nivel nacional e internacional, revelando aspectos que mediante los métodos tradicionales podrían pasar desapercibidos.
“Durante la realización de nuestro análisis, notamos que la capacidad de análisis avanzado es fundamental en un entorno donde las decisiones económicas pueden tener repercusiones significativas”, afirmó Frida Urdapilleta, estudiante de la Licenciatura de Economía.
Esta iniciativa surgió como parte del Reto Banxico, una competencia que emula la labor de la Junta de Gobierno del Banco Central, la cual se encarga de definir las políticas y criterios para preservar el valor de la moneda nacional.
En ese sentido, el exhaustivo análisis de los estudiantes respondió a la creciente necesidad de herramientas más precisas para comprender y anticipar los cambios económicos de un país, enfocándose en la situación financiera nacional desde 2019 hasta el primer trimestre de 2024. Ejercicio que los hizo acreedores a una mención honorífica como uno de los cuatro mejores proyectos del concurso frente a 180 equipos.
De este modo, Emilio Pérez, Isaac Jaimes, Frida Urdapilleta, Sebastián López e Iker Cárdenas, integrantes del equipo, tuvieron la oportunidad de explorar qué variables como tensiones políticas, afectaciones climáticas o la desaceleración de la economía mundial y nacional influyen en las decisiones económicas de las naciones, y con ello, lograr un enfoque integral combinando la teoría y la práctica.
“Creemos que más jóvenes como nosotros deberían aprovechar estas oportunidades para probar habilidades como la autogestión, la responsabilidad y la capacidad de ser multidisciplinarios. Siempre es gratificante poder aplicar tus conocimientos en un contexto real”, concluyeron los estudiantes.