Un consejo en la preparatoria cambió su destino. Su profesor Jesús Silva Herzog Márquez —»Chucho», como ella lo llama— le dijo algo que quedó grabado para siempre: «¿Quieres servicio público? Ve a la UNAM. Ahí vas a encontrar más México». Vanessa Rubio Márquez le hizo caso. Tres décadas después, es profesora en la London School of Economics, fue la primera mujer subsecretaria de Hacienda en la historia de México y sigue convencida de que la educación —pública, diversa, con opciones reales de movilidad— es la única ancla para el desarrollo de un país.
Servidora pública por más de 25 años, académica y decana asociada de la Escuela de Políticas Públicas de la LSE, Rubio Márquez compartió con Campus su mirada sobre formación, liderazgo y el valor de la educación como motor de transformación.
De la UNAM a Londres: dos etapas que la marcaron para siempre
Su camino hacia la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM no fue el más obvio. Había estudiado la secundaria y preparatoria en una escuela afiliada al ITAM, pero fue precisamente ahí donde un profesor la orientó hacia otra dirección. «Quería irme al servicio público y él me recomendó la UNAM. Fui muy feliz ahí», recuerda.
Años después, otro profesor, Ricardo Méndez Silva, la empujó a cruzar el Atlántico. «Me dijo: ‘¿Por qué no vas a Europa? Te va a dar una perspectiva distinta'». Aplicó solo a la LSE y a la beca Chevening. Ambas se dieron. «Las dos etapas me formaron profundamente y me marcaron para siempre», afirma.
Hoy, desde Londres, esa experiencia dual —la amplitud de la UNAM y el rigor internacional de la LSE— define su forma de enseñar y de entender las políticas públicas. «Siempre les digo a mis alumnos que la política pública no se piensa entre cuatro paredes. Hay que salir, hablar con la gente, conocer las realidades. La evidencia es importante, sí, pero también la empatía y la experiencia directa. Ese ha sido el sello de mi carrera y lo que intento transmitir: hacer políticas públicas con rostro humano.»
Becas: la inversión que México necesita recuperar
La movilidad académica ha sido una constante en la historia de Rubio Márquez, y también una preocupación. Los datos la respaldan: según la OCDE, solo el 2 por ciento de los mexicanos tiene maestría, frente al 16 por ciento promedio en países desarrollados. «En los noventa, muchos mexicanos estudiaban fuera con becas de Conacyt; hoy esas oportunidades se han reducido», señala.
Su diagnóstico es claro: recuperar y fortalecer los programas de apoyo, impulsar la filantropía educativa y hacer de la movilidad un compromiso compartido entre gobiernos, universidades y sector privado. «Las becas cambian destinos», afirma con convicción.
Para quienes quieran seguir ese camino, su consejo es prepararse bien, aprender otro idioma y acercarse a quienes ya vivieron esa experiencia. Y subraya el valor de la diversidad que ofrece estudiar en el extranjero: «En una de mis clases tengo 30 estudiantes de 22 nacionalidades distintas. Discutimos sobre migración infantil y cada uno comparte su perspectiva desde Pakistán, Estados Unidos, Guatemala o México. Esa riqueza de visiones no te la da ningún libro.»
Liderazgo sin perfeccionismo
A lo largo de su trayectoria —como subsecretaria, senadora y hoy académica— Rubio Márquez ha combinado liderazgo público y formación internacional. Y ha aprendido algo que le costó tiempo aceptar. «Le diría a aquella Vanessa estudiante de la UNAM que no sea tan perfeccionista, que se apapache más. Las mujeres nos exigimos demasiado: ser buenas en todo al mismo tiempo. La excelencia está bien, pero también hay que darnos permiso de descansar.»
Su definición del éxito ha evolucionado con los años. «Antes mi misión era diseñar políticas públicas para México; hoy es formar a quienes crearán las políticas públicas del mundo. Eso me llena y me da propósito cada día.» Y a la próxima generación le deja una advertencia que es también una invitación: «En un mundo de posverdad y polarización, la evidencia y los datos son fundamentales. Solo con educación podemos tomar mejores decisiones como sociedad.»

Salvador Medina
Director Editorial Guionista, director y productor con más de 15 años en la industria audiovisual. Productor de Campus TV (Milenio Televisión) por más de una década. Maestría en Guionismo (UCLA). Especialista en storytelling educativo y contenido de alto impacto.
Columna Campus: El Hablador
- Salvador Medina
- Salvador Medina
- Salvador Medina