Hablar de las mujeres indígenas, con el objetivo de coadyuvar en la gestión de modelos de emprendimiento, implica realizar un examen profundo del medio en el que se desarrollan y fomentan las capacidades en campos de la sociología y psicología social, afirmó la doctora Marisol Sánchez Hernández, durante el Ciclo de conferencias Miércoles en las Ciencias Sociales y Humanidades, realizado en la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
La investigadora y responsable de proyecto de Planeación y Promoción integrada a la coordinación de Vinculación Académica y Social (COVIAS), explicó el trabajo multidisciplinario que efectuó en su tesis doctoral relacionado con la invención de un modelo que permitiera, a través de la planeación estratégica y la vigilancia tecnológica, que las mujeres indígenas pudieran crear iniciativas productivas.
Sobre su presentación, la doctora Sánchez Hernández comentó que el propósito fue determinar la incidencia del entorno sociocultural para el surgimiento de iniciativas comerciales encabezadas por mujeres indígenas del Valle del Mezquital, Hidalgo, México y del municipio de San Francisco Cherán, Michoacán. Su intención, enfatizó, fue ampliar el panorama y comprender que cada espacio territorial y cultural resulta esencial para la implementación de un programa externo en una colectividad con particularidades.
A su vez, dio a conocer que en su texto propone definiciones precisas sobre la creación de empresas y la figura social indígena, dos conceptos distintos. Asimismo, los aborda a partir de categorías teóricas del área y de su efecto, bajo el sustento de aportaciones bibliográficas de casos similares a nivel nacional e internacional. Además de determinar y comparar la influencia del medio sociocultural de las emprendedoras originarias y cómo impacta en su desarrollo.
La autora detalló que revisó temas de identidad de género, identidad étnica para determinar el ámbito, la metodología utilizada fue de tipo cualitativo, por medio de entrevistas a las protagonistas, lo que permitió establecer seis categorías: cultura, financiamiento, capital social, educación, familia y personalidad.
Los resultados, situados dentro de las clasificaciones, arrojan que el ámbito cultural, se identificó que en comunidades como el Valle del Mezquital predominan valores tradicionales asociados al rol asignado a las mujeres, lo cual dificulta el emprendimiento. En contraste, en San Francisco Cherán, Michoacán, existen marcos sociales más equitativos y participativos que fomentan la igualdad de género y la colaboración comunitaria, donde las mujeres encuentran mayores incentivos para iniciar proyectos con menos obstáculos.
En cuanto a la educación, en un contexto tradicional, las mujeres que salían del territorio para realizar actividades académicas no eran aceptadas de forma positiva a su regreso, al asumir que perdieron los valores arraigados; en contraste se identificó que la formación se impulsaba con conocimientos sobre herbolaría, medicina, entre otros saberes que fomentan el espíritu empresarial.
En conclusión, el estudio realizado le permitió a la autora comprender que la generalidad no es aplicable al momento de plantear un mecanismo de desarrollo social, la implementación de cualquier proyecto requiere una revisión y estudio territorial que involucra aspectos culturales, políticos, sociales y económicos en los distintos puntos del país y del mundo, lo que enriquece y cambia el rumbo de cualquier temática.
El encuentro se llevó a cabo en la Sala Quetzacalli y fue organizado por la coordinación Divisional de Docencia y Atención al Alumnado, a cargo del doctor Raúl Romero Ruíz. Bajo el objetivo de que el profesorado exponga las diversas metodologías y estrategias empleadas, para posteriores tesis o propuestas futuras.
Claudia Ivette Gutiérrez Serrano
Foto: Francisco Patiño Salgado