Mientras millones de personas apenas escuchan hablar del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) por descubrimientos sobre partículas o el origen del universo, un estudiante de Ingeniería Física de la Universidad Iberoamericana (IBERO) ya trabaja con tecnología vinculada directamente a uno de sus experimentos más importantes.
El estudiante César Jarem desarrolló la primera Cámara de Placas Resistivas mejoradas (iRPC, por sus siglas en inglés) construida en México, un detector utilizado en física de partículas y asociado a la actualización tecnológica del experimento CMS del CERN, el mayor centro de investigación en física de partículas del mundo. Gracias a este proyecto fue seleccionado para realizar una estancia académica de verano en el CERN, ubicado entre Francia y Suiza.
La estancia forma parte de un proceso altamente competitivo. Primero, César fue seleccionado a nivel nacional y posteriormente evaluado entre estudiantes de distintos países.
“Sentí una emoción muy grande. No podía creer lo que estaba leyendo cuando me llegó el correo con la noticia”, relató el estudiante, quien reconoció que también sintió “una gran responsabilidad” por representar a México en una institución científica de escala global.
El interés de César por la ciencia comenzó desde niño, impulsado por documentales de astronomía y autores de divulgación como Isaac Asimov y Carl Sagan. Más adelante, en preparatoria, encontró en la experimentación y la robótica un camino natural hacia la física.
Ya en la IBERO, se integró al Laboratorio de Física Moderna, donde comenzó trabajando en prototipos de detectores para el experimento CMS. Posteriormente desarrolló una versión avanzada de las iRPC como parte de su proyecto de titulación.
“Me piqué demasiado con ese tipo de proyecto”, contó César sobre su acercamiento al desarrollo de detectores asociados al CERN.
Las iRPC son detectores capaces de registrar partículas cargadas que atraviesan enormes experimentos de física de altas energías. En el caso del CMS, forman parte de la modernización tecnológica del detector que opera dentro del LHC, el acelerador de partículas más grande del planeta.
Para Mateo Ramírez García, responsable académico del Laboratorio de Física Moderna de la IBERO, el logro de César refleja el nivel que estudiantes mexicanos pueden alcanzar en ciencia de frontera cuando cuentan con formación especializada y experiencia práctica.
“Va a ser una especie de embajador. Va a mostrar lo que nosotros somos capaces de hacer”, señaló el académico.
Ramírez García destacó que, pese a los recortes y limitaciones que ha enfrentado la ciencia en México, la participación de estudiantes e investigadores en colaboraciones internacionales ha permitido mantener presencia en proyectos científicos de gran escala.