Con una amplia participación de la comunidad académica, estudiantil y de personas interesadas en la gestión cultural, dio inicio el Ciclo de Conferencias Derechos culturales y Gestión cultural, organizado por el Departamento de Antropología de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Iztapalapa y el Posgrado Virtual en Políticas Culturales y Gestión Cultural de esta casa de estudios.
La jornada inaugural incluyó la conferencia La discusión sobre el artículo 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, impartida por el doctor Eduardo Nivón Bolán, profesor investigador del Departamento de Antropología en Iztapalapa, integrante del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores y referente en el estudio de las políticas culturales en México y América Latina.
Durante la apertura del evento, ladoctora Rocío Gil Martínez De Escobar, jefa del Departamento de Antropología de la Unidad Iztapalapa de la UAM, dio la bienvenida a la asistencia y destacó la respuesta a la convocatoria, así como el interés creciente por analizar los derechos culturales como un campo estratégico para la gestión cultural del presente.
La doctora Gil subrayó que, en el siglo XXI, las políticas culturales y los proyectos de gestión en la materia se conciben y ejecutan desde el marco de los derechos humanos y culturales, aunque su puesta en práctica enfrenta diversos desafíos; entre ellos la falta de comprensión sobre la naturaleza de estos derechos, los conflictos que pueden surgir con otras garantías y las limitaciones institucionales y presupuestales que relegan a la cultura frente a áreas consideradas prioritarias como la salud, la educación o la seguridad.
En su intervención, el doctor Nivón Bolán propuso una revisión histórica y conceptual del artículo 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el cual reconoce el derecho de toda persona a participar con libertad en la vida cultural de la comunidad, a disfrutar de las artes y a beneficiarse del progreso científico. El académico ubicó este artículo en el proceso de elaboración de la Declaración, aprobada en 1948 tras la Segunda Guerra Mundial, como un esfuerzo internacional por establecer un marco común para la defensa de la dignidad humana.
El ponente explicó que la incorporación de la cultura al régimen de los derechos humanos no fue automática ni exenta de tensiones, pues implicó conciliar posturas ideológicas y concepciones distintas sobre el papel del Estado, la propiedad, la libertad y la diversidad. Destacó que la fórmula “participar en la vida cultural” significó una innovación, ya que amplió la noción de este concepto fuera del ámbito exclusivo de artistas e intelectuales, al reconocer a la ciudadanía en su conjunto como sujeto activo de este derecho.
Nivón Bolán contrastó esta perspectiva con reflexiones de la etapa inicial del muralista mexicano Fernando Leal, quien a mediados del siglo XX planteó la idea de dicho derecho, desde la defensa de creadores y el papel del Estado en el fomento artístico.
A diferencia de esta visión centrada en el arte, la Declaración Universal lo integró en un marco más amplio de derechos económicos y sociales, al vincularlo con el libre desarrollo de la personalidad y la cooperación social. Enfatizó que deben entenderse como derechos individuales y colectivos, en constante construcción, que requieren la no injerencia del Estado en sus prácticas junto con acciones positivas para garantizar el acceso, la participación y la preservación de los bienes culturales.
El Ciclo de Conferencias Derechos culturales y Gestión cultural continuará con sesiones dedicadas al análisis de estos tópicos en distintos ámbitos y escalas, hecho que ratifica el compromiso de la Casa abierta al tiempo con la reflexión académica crítica y la formación de profesionales capaces de contribuir a una cultura con mayor inclusión, democracia y compromiso social. Las próximas actividades podrán consultarse en: https://www.facebook.com/politicasgestioncultural