De pronóstico reservado. La animadversión crece en torno al intento de Martín Gerardo Aguilar Sánchez de reelegirse para un segundo periodo al frente de la Universidad Veracruzana (UV), aun cuando la legislación de esa casa de estudios no se lo permite. Trabajadores y académicos se han sumado al rechazo que han generado las aspiraciones ilegítimas del actual rector. Han llamado al sentido común de la Junta Directiva, pero habrá que ver si este órgano se apega a la sensibilidad, sobre todo a la ley que marca el rumbo en este proceso. Ya alzaron la voz algunos académicos que buscan la rectoría, como Rafael Vela Martínez, Jorge Manzo Denes y Marisol Luna Leal. Este pronunciamiento viene días después de que los ex rectores Víctor Arredondo Álvarez, Raúl Arias Lovillo y Sara Ladrón de Guevara González pidieron la publicación ya de la convocatoria para elegir a las nuevas autoridades universitarias.
Acelerar el proceso. Tal es el descontento y la preocupación por el desenlace que pueda tener este asunto, que la propia Ladrón de Guevara, quien impulsó al actual rector a llegar al cargo, se ha adherido a estas muestras. Así que la petición que hizo Aguilar Sánchez a la Junta de Gobierno para que le conceda una “prórroga de cuatro años”, golpea directo la institucionalidad de la UV. Esperemos que todo esto no devenga en una exigencia de abrir la elección a toda la comunidad, como se ha venido haciendo en otras instituciones. Que la renuencia del rector por aceptar y sujetarse al marco legal, no sirva de pretexto para abrir el camino a esos grupos que apuestan al debilitamiento de las instituciones de educación superior del país. Por eso, no está de más aquilatar en su justa dimensión las declaraciones de las autoridades estatales, quienes se pronunciaron por escuchar las voces de la comunidad universitaria.
Sin retorno. Donde ya se puso en marcha la maquinaria para “transformar” el modelo actual de gobernabilidad, es en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx). Si bien es cierto que el Consejo Universitario, dispuesto a escuchar las peticiones de los inconformes, que culminaron con la salida de la rectoría de Carlos Eduardo Barrera Díaz, ha abierto al diálogo y la discusión estos temas, como la elección de las autoridades, también es cierto que los grupos que detonaron el problema continúan a la ofensiva y quieren quedarse con todas las fichas. Por eso, lo correcto es atender también las voces de aquellos que no apuestan al borrón y cuenta nueva. Por eso, cuatro de las cinco candidatas a la rectoría lamentaron la cancelación del proceso de sucesión porque no hay una base jurídica clara. Laura Elizabeth Benhumea González, María José Bernáldez Aguilar, María Dolores Durán García y Maricruz Moreno Zagal se pronunciaron por la institucionalidad. Habrá que ver si no es demasiado tarde para pensar en esa posibilidad.
Otro caso inicia. Y si aún quedan dudas de la tendencia humanista que viene hacia las instituciones públicas de educación superior, basta con mirar hacia la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ). Las aguas legislativas se mueven en aquel estado con una iniciativa presentada por diputadas de Morena y del Partido del Trabajo para reformar la ley orgánica de esta casa de estudios. La rectora Silvia Amaya Llano, como lo ameritaba el asunto, se pronunció pública y claramente al respecto. Respaldada por todos los directores de las facultades de la UAQ, aseguró que esa propuesta no fue construida con la comunidad universitaria y exigió respeto a la autonomía y a los procesos internos de la institución. Si el documento avanza en el congreso local, veremos entonces otro golpe más a la educación superior pública del país.
A media ruta. Mañana, en la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), el rector Dante Arturo Salgado González rendirá el segundo informe de actividades de su segundo periodo al frente de esta casa de estudios. El acto se llevará a cabo en una sesión solemne del Consejo General Universitario. Este evento marca el inicio de la recta final de Salgado González al frente de la UABCS. Han sido seis años en los que, al menos, le ha dado estabilidad a esta institución. Ya será momento después de calibrar los logros alcanzados, como parte de su Programa de Planeación y Desarrollo Institucional. Ahora esta casa de estudios deberá crecer y figurar más en el plano nacional.

Carlos Reyes
- Carlos Reyes
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