No está de más. La renuncia de Carlos Eduardo Barrera Díaz, a la rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex), se dio en medio de una tensión que fueron generando los grupos que hoy celebran esta decisión. El embrollo que fueron construyendo a lo largo de varias semanas, con las protestas, toma de instalaciones y paros en varias unidades académicas, acabó por erosionar la estabilidad y gobernabilidad de esta casa de estudios. El proceso de sucesión para elegir a una nueva rectora fue el caldo de cultivo perfecto para crear un conflicto sin razón de ser, y que no debió darse porque todo se había llevado a cabo bajo los cauces legales y los tiempos marcados por la legislación universitaria. Pero, aun así, quienes hoy se frotan las manos para imponer a una rectora cercana a ellos, leyeron bien el momento y tomaron poco a poco los espacios de la UAEMex.
Apenas el inicio. En este escenario, la salida de Barrera Díaz, quien realizó una gestión impecable en el terreno académico, con logros que pueden medirse cuantitativamente, es apenas el inicio de una crisis que tendrá que resolverse con el diálogo y a través de los cauces institucionales que le han dado frutos a la UAEMex. Las autoridades universitarias siempre apostaron por los acuerdos y la negociación, y se mostraron dispuestos a escuchar las inconformidades. En esa línea debe leerse la renuncia de Barrera Díaz, como parte de esa disposición. Ahora, la llegada de Isidro Rogel Fajardo, exdirector de la Facultad de Planeación Urbana y Regional, como encargado del despacho de la rectoría viene a abonar al esfuerzo para concluir este episodio.
Avantes a pesar de todo. Vendrán días decisivos para la UAEMex. Habrá que concluir de la mejor manera el proceso para elegir a quien dirigirá sus destinos en el periodo 2025-2029. Y atrás deberá quedar la declinación de Erendira Fierro Moreno, una de las candidatas, y quien era una de las cartas fuertes. También habrá que superar la salida de Laura Benhumea González de la carrera por la rectoría, y que logró recuperar su sitio después de un proceso de revisión legal. Al final de cuentas, la comunidad universitaria tendrá que cerrar filas y decantarse por aquella opción que les garantice retomar la gobernabilidad y el amplio respaldo de todos los sectores. La UAEMex tendrá que buscar el mejor camino para retomar las actividades. Porque se trata de una universidad que ha sido y debe seguir siendo un referente de excelencia académica y calidad. La única duda que quedará es ¿por qué aquellos que hoy demandan elecciones democráticas en la universidad, en otros años nunca llegaron a estos extremos? ¿qué habrá cambiado en el escenario político y universitario para que ahora sí exijan mayor participación?
Mayor incidencia. Hace unos días, la rectora de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), Norma Liliana Galván Meza, visitó la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), para participar en un evento. En su discurso habló de una participación más activa de las instituciones de educación superior. Dejó en claro que el papel de los rectores y las rectoras del país más allá de impulsar la educación superior, no pueden ser observadores pasivos. Deben, dijo la rectora de la UAN, asumir su responsabilidad con liderazgo y construir espacios de diálogos más allá de las aulas. Un mensaje, sin duda, que debe hacer eco en todas las instituciones de educación superior.
Incertidumbre total. En la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) se vislumbra un conflicto que podría complicarse en los próximos días. Luego del encarcelamiento del rector Rubén N, el secretario general interino de la institución Armando Flores de la Torre, exigió que los grupos externos saquen las manos del proceso para elegir al nuevo encargado de la UAZ. Arropado por los directores, coordinadores e integrantes de la administración central, hizo un llamado para concluir el proceso bajo los esquemas institucionales. Además, hizo un llamado para preservar la autonomía universitaria y alejarse de la confrontación. Ello sin contar con la posibilidad de designar a un rector interino, si es que la situación legal y jurídica de Rubén N se complica en las próximas horas. Mientras tanto, las autoridades estatales ya recomendaron revisar su modelo y sus formas de elegir. Por si había alguna duda sobre quién es el eneficiado de todo esto.








