El 27 del pasado febrero, la Secretaría de Gobernación entregó al Presidente de la Cámara de Diputados el proyecto PND 2025-2030. A diferencia de otros momentos, incluido el del sexenio pasado, el proceso de elaboración y consulta de dicho documento se ha abreviado notablemente: de enero a aquella fecha de entrega a la Cámara. También, a diferencia de otros procesos, el proyecto de ahora incorpora dos documentos previos: los Cien Compromisos para el Segundo Piso de la Transformación, un texto de la campaña electoral luego convertido en gubernamental, así como el llamado Plan México, ya abordado antes en este espacio (Campus 1077, 30 de enero).
El PND se viene elaborando desde 1983 como un mandato derivado del Artículo 26 de la Constitución, siendo aquél la piedra de toque de la Administración Pública Federal en lo que se denomina, desde entonces, como el Sistema de Planeación Democrática del Desarrollo Nacional. El de este año se contiene en 202 páginas y, aunque se aparta parcialmente de la ortodoxia marcada en la Ley de Planeación, mejora notablemente al de seis años atrás. Esta primera entrega será esencialmente descriptiva: una visión general del documento, tres comentarios y el señalamiento de un equívoco.
Parte muy destacada del PND es la presentación. Allí se contiene la filosofía del sexenio de la Dra. Sheinbaum, tendiendo un puente con el anterior. Algunas de las declaraciones más significativas son las siguientes:
• El Gobierno de México tiene como objetivo consolidar la transformación del país bajo un modelo de desarrollo con bienestar, justicia social y sustentabilidad.
• La Cuarta Transformación implica un cambio en el modelo económico que se refleja “en un cambio profundo en la vida del país”
• Se reafirman los objetivos de la Nueva Escuela Mexicana, basada en educación pública, con planes y programas de estudio de enfoque humanista.
• Se enlistan los “cambios profundos” sucedidos en el sexenio pasado y su continuidad en el presente, entre ellos: a) la recuperación histórica del salario mínimo; b) la ampliación de los derechos sociales con pensiones universales y becas; c) la revalorización del sector energético nacional; d) una mayor inversión en infraestructura; e) la superación de la pobreza por 9.5 millones de mexicanos; f) reservas internacionales históricas de 227 mil millones de dólares; g) las exportaciones alcanzaron cifras históricas en 2024, llegando a 565 mil millones de dólares; h) 30 millones de familias recibieron algún programa social.
Parte sustancial del documento es el diagnóstico. En 67 páginas y bajo el rubro “¿Dónde estamos?” se examinan los cuatro ejes generales y los tres transversales que constituyen el PND. Una descripción de ese conjunto daría como aspecto predominante el de contener mucha explicación y pocos datos. Esto significa que en ocasiones se asemeje a un informe de labores en que, salvo excepción, se resaltan aspectos positivos, eludiéndose lo que podría ser, por lo menos, cuestiones controversiales.
Un ejemplo de lo anterior es el de la p. 31 en que se enfatiza la estabilidad de las finanzas públicas sin referir cifra alguna. No obstante ser el PND una responsabilidad de la SHCP, no se hace referencia a documentos de esa dependencia que, por lo menos, emiten algunas señales de alerta al respecto. Así, el viernes 28 esa secretaría, en su comunicado 12 sobre finanzas y deuda pública, al lado de cifras positivas sobre recaudación en el primer bimestre del año, informa que la deuda total del sector público federal alcanzó la cantidad de 17.9 billones de pesos, un incremento de un poco más de siete billones respecto a 2018 y que, sólo por lo que corresponde al mes de febrero de este 2025, significó el pago de 171 mil millones por intereses de dicha deuda (el equivalente a casi tres veces el presupuesto de la UNAM). Además, el PND es omiso en varios de los puntos que establece la Ley de Planeación y que deben ser considerados de manera obligatoria. Dos de ellos, entre otros, son los siguientes: a) la ausencia de una previsión sobre recursos económicos asignados al Plan (Art. 21); b) una versión de largo plazo, con un horizonte de 20 años, no está incluida en el documento (Art. 21 bis).
Finalmente, un enorme equívoco en el actual texto del PND y en el del Plan México. Como se consigna en la última línea del artículo 21 de la Ley de Planeación: “La categoría de Plan queda reservada al Plan Nacional de Desarrollo”. Si los legisladores quieren cumplir con la ley tendrán que quitar más allá de una coma del primero, y sugerir el cambio de nombre del segundo.
La próxima semana se hará la referencia a la educación, ciencia y tecnología, tal como aparece en el documento.

Carlos Pallán
Ex rector de la Universidad Autónoma Metropolitana (Unidad Azcapotzalco), Ex secretario General Ejecutivo de la Anuies.
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