Como alimento, contienen más proteína, señala el investigador José Luis Espinoza Acosta
Encontrar a la venta insectos con chilito a granel no es algo común en esta zona del país, sin embargo, en el centro y sur de México son de lo más común en la dieta, ya que aportan niveles de proteína similares y, en ciertos casos. mayores que la carne de res, cerdo, ave y algunos mariscos.
En la edición de este jueves 25 de enero del programa “Alimentación, problema de nuestro tiempo”, el investigador José Luis Espinoza Acosta precisó sobre el tema “Insectos como fuentes alternativas de proteínas, desarrollo tecnológico, desafíos en la producción y consumo sostenible”.
Coincidió en que la zona norte de México se caracteriza por el consumo de carne y no hay insecto predominante para consumo.
Proteína pura
“El estatus nutrimental del insecto está por encima de la carne de vaca y cerdo en cuanto a porcentajes de proteína, entre un 60 y 70% dependiendo de la especie y el estado de madurez del insecto; si hablamos de carne de vaca es un 25 o 30% de proteína, si hacemos una comparación están muy por encima, prácticamente podríamos decir que algunos insectos son proteína pura” compartió el académico.
Espinoza Acosta precisó que, desde el punto de vista de la salud, lo que se ha trabajado en las últimas décadas para lograr que los insectos sean consumidos por un público más general es investigar y lanzar al mercado productos con la leyenda de que son ricos en proteínas.
“Pero muchos insectos además de ser ricos en proteínas contienen grasas saludables, vitaminas, minerales; en algunas especies contienen cantidades significativas de aminoácidos esenciales comparables con el pollo y carne, ácidos omegas 3 y 6 presentes en pescado y mariscos, también micronutrientes como hierro, zinc y vitaminas tipo B; entonces desde el punto de vista nutricional tienen muchos beneficios”, explicó.
Sobre los riesgos de consumir insectos comentó se encuentran que al no ser un alimento común o predominante, pudiera suceder que alguien sea alérgico.
Añadió que la similitud de los aminoácidos esenciales presentes son casi los mismos presentes en ciertos tipos de carne como cerdo, res, aves y algunos mariscos; el problema con esa similitud es que se está acostumbrado a ver un trozo de carne o pescado, y los insectos se encuentran como polvo o incorporados en algún alimento.
Ante esto comentó que las investigaciones han logrado avances significativos; en desarrollo tecnológico trabajan cultivos controlados para optimizar la producción y la alimentación específica para que el insecto sea de calidad y no un riesgo para el consumidor.
“El consumidor todavía siente un nivel de rechazo, el desarrollo tecnológico contempla el proceso de convertirlos en harinas, polvos, pasta”, detalló.
Grillo doméstico, el número uno
Al hablar de los insectos que aportan un mayor beneficio en la alimentación aseguró que, el grillo domestico brinda un mayor contenido de proteína de hasta el 60 y 70 %; le sigue el gusano de la harina, muy común como plaga en cultivos de trigo que contiene entre 40 y 60% o de proteína; en tercer lugar, las langostas y después escarabajo rinoceronte.
Sobre la producción de grillo, comentó esta genera menos contaminación y menor pérdida de biodiversidad
Paula Trespalacios Argain
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